Híper-schiarettismo sindical lanza campaña (e interpela a la CGT)

Las 62 Organizaciones realizarán un acto para impulsar la candidatura de Juan Schiaretti a la presidencia de PJ cordobés. El resto del arco gremial aún no ha definido postura frente a la hipotética interna, pero se adelanta compleja una definición para la CGT Regional, que alberga sindicatos muy cercanos al albertismo.

Por Felipe Osman

La brecha que la última campaña electoral abrió en el PJ de Córdoba lejos estuvo de cerrase tras las elecciones del 27 de octubre, sino que subsistió incluso después de la asunción de Alberto Fernández y continúa hasta hoy.

Desde luego, el sector que se referencia directamente en el mandatario cordobés es mayoritario, pero el armado territorial que lidera el senador nacional Carlos Caserio no sólo no se ha disuelto en el tiempo, sino que sigue tomando cuerpo en el escenario cordobés, con una gran cantidad de intendentes que se alinean detrás del punillense y un bloque “caserista” que -sin escindirse de la bancada de Hacemos por Córdoba- se referencia claramente en el senador nacional y suma 13 escaños en la Unicameral.

Trascartón, el almanaque -que fija la fecha de caducidad de los cargos partidarios del PJ cordobés el próximo 30 de abril- acelera el metabolismo de los distintos espacios que conviven dentro del justicialismo local, al punto de llevar toda la atención a una única interrogante: ¿habrá internas? O, mejor aún, ¿habrá una disputa electoral para dirimir quién controlará el partido?

La interrogante aún carece de una respuesta cierta, pero lo que se sabe es que el albertismo cordobés, conducido por Caserio, ya se prepara para hacer valer sus acciones dentro del partido, ya sea mediante una contienda electoral, ya sea mediante una negociación de posiciones dentro del PJ.

En este escenario el gremialismo también empieza a fijar postura, y el primer espacio sindical en saltar al ruedo para definir a quien ofrecerá su apoyo no es otro que las ultra-schiarettistas 62 Organizaciones Peronistas lideradas por Sergio Fittipaldi (Soelsac) y Ricardo Moreno, recientemente designado como asesor del gabinete del Ministerio de Coordinación, que encabeza Silvina Rivero.

Las 62-O preparan para este jueves por la tarde un plenario en su sede (Cañada y Santa Rosa) al que asistirán todos los dirigentes gremiales del espacio, y que estará destinado a respaldar la candidatura de Schiaretti a la presidencia del PJ cordobés. Finalizado el evento, se firmará un documento pidiendo expresamente por la candidatura del gobernador a la presidencia del partido.

Más allá del montaje escénico realizado por el espacio que comandan Fittipaldi y Moreno, que gusta de hacer anuncios ampulosos para resaltar su estrecho alineamiento con el oficialismo, lo cierto es que su definición abre la interrogante acerca de cómo definirán posturas los otros espacios sindicales que integran el arco gremial cordobés frente a una hipotética interna entre schiarettismo y albertismo/caserismo.

El alineamiento de la CGT Rodríguez Peña parece estar más que claro. Comandada por el secretario general de Luz y Fuerza, Gabriel Suárez, que arrastra un conflicto de casi dos años con el Centro Cívico por las modificaciones que éste pretende introducir al convenio colectivo lucifuercista y por los cambios que desde el Ejecutivo se impulsan para el Marco Regulatorio de la Energía Eléctrica (detrás del cual Luz y Fuerza ve una incipiente privatización de Epec), parece evidente que esta central respaldaría al albertismo, por el cual -además- hizo campaña en las últimas elecciones nacionales.

Sin embargo, las cosas no están tan claras en cuanto a la otra central, la CGT Regional Córdoba, que lidera el secretario general del SEP José “Pepe” Pihen que, además, integra la bancada de Hacemos por Córdoba en la Legislatura Provincial.

La cuestión es que adentro de la CGT Regional conviven distintas líneas internas, que dividen sus preferencias entre dos “versiones” del peronismo: la encarnada en Córdoba por el mandatario provincial y la encarnada por los Fernández en la nación.

Durante la última campaña electoral, la central no se vio en la encrucijada de optar por uno u otro, simplemente respaldo la candidatura de los diputados propuestos por Hacemos por Córdoba para la Cámara Baja y apoyó la postulación de la fórmula Fernández-Fernández para la Casa Rosada. Pero ahora que la competencia será directa no habrá chances de eludir la elección.

Baqueanos en estos asuntos aseguran que, llegado el caso en el que la CGT Regional deba tomar postura, su líder llamará a la realización de un plenario para que los secretarios generales enrolados en esta central voten y definan a favor de quién se pronunciará la organización. Y especulan -con bastante convicción- que la mayoría de los avales no estaría con el oficialismo provincial, sino con el albertismo que en Córdoba lidera Caserio.