El lento regreso de Llaryora a la escena pública

El intendente, atareado por un arranque de gestión enérgico y lastrado por algunos conflictos gremiales que empiezan a aflorar, empieza -lentamente- a recuperar protagonismo en la escena pública, visitando centros vecinales y participando de los principales eventos del programa Derecho al Verano.

Por Felipe Osman
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Cuando a fines de 2018 la Legislatura anunció que las elecciones provinciales se llevarían adelante el 12 de mayo y, semanas después, Ramón Mestre avisó que las municipales se saldarían en la misma fecha, empezó a vislumbrarse que, de alzarse el peronismo con una victoria en la capital, la ciudad viviría una de las transiciones más dilatadas de las que se tenga memoria.
Esa sospecha se confirmó el día de las elecciones, cuando apenas pasadas las 21 se dieron a conocer los primeros números que ya hablaban de una diferencia irremontable a favor de un Martín Llaryora fuertemente traccionado por los históricos resultados cosechados por Juan Schiaretti en su último test electoral.
El empuje del mandatario provincial, del cual el actual intendente fue principal beneficiario, lo liberó entonces de un compromiso excesivo con la campaña electoral, y este moderado nivel de exposición paso a ser, por obvias razones, incluso menor durante los nada menos que siete meses que duró la transición.
En este lapso el entonces intendente electo dosificó a cuentagotas sus apariciones públicas para no quedar expuesto al fogueo de la prensa ni a cruces innecesarios con figuras de la oposición que pudieran empezar a desgastarlo incluso antes de haber tomado el control del despacho mayor del Palacio 6 de Julio. Una decisión completamente comprensible. Más aún, casi necesaria.
Ningún objeto hubiera tenido que quien necesitaba del mayor poder posible para tomar el timón de un municipio controlado desde antaño por espacios de muy disímil color político hubiera dilapidado buena parte de su capital político en entreveros intrascendentes.
Sin embargo nadie esperaba que esta distancia se mantuviera después de traspasada la barrera del 10 de diciembre. Por el contrario, más habitual -incluso más esperado- hubiera sido que el intendente llenara la escena pública, completando un apartado escénico que a fin de cuentas resulta bastante connatural a la política. Desde luego, esto no implica un deber, sino que más bien responde (o no) a una expectativa.
Ahora bien, aunque tal no parece ser el manual de estilo del intendente, cierto es que en las últimas semanas ha empezado a intensificar su contacto con los vecinos y sus recorridos por diferentes barrios de la capital, participando tanto de algunos de los principales eventos realizados en el marco del programa Derecho al Verano, iniciativa conjunta de la Provincia y la Municipalidad, como también de la entrega de fondos a distintos centros vecinales en el marco del Presupuesto Participativo 2020.
Los recorridos de Llaryora por diferentes centros vecinales empezaron el 21 de enero con su visita al centro vecinal de Barrio Villa Urquiza, oportunidad en la cual el intendente entregó fondos para la construcción de un comedor infantil y repartió además recursos que serán aplicados a realizar refacciones por otros centros vecinales de la zona.
El 24 de enero, en tanto, el intendente pasó por el centro vecinal de Barrio Cooperativa de Los Andes, adonde fue invitado a conocer las instalaciones e hizo entrega de fondos para la finalización de obras del centro vecinal. En la misma oportunidad también se entregaron fondos para el CV de Barrio Mafekin, para el CV de Barrio Hipólito Irigoyen, y para el CV de Barrio Parque Deán Fúnes.
La última visita, hasta el momento, fue al CV de Barrio Juniors, en donde se entregaron fondos a éste como a otros centros vecinales de la zona. A estas visitas el intendente fue acompañado por el vice intendente, Daniel Passerini; el secretario de Participación Ciudadana, Guillermo Marianacci; el sub secretario de la misma área, Juan Manuel Rufeil; el director de Políticas Vecinales, Adrián Brito; el legislador electo por la capital, Leonardo Limia; y el concejal electo por la seccional en cuestión.
Desde el Palacio 6 de Julio aseguran que la intención es continuar con estos recorridos para mostrar a un Llaryora activo y comprometido, caminando la ciudad y escuchando los reclamos de los vecinos, transmitiendo el mensaje de que cada centro vecinal está “llamado a ser protagonista de la actual gestión”. Léase, lo antedicho, en el marco de un programa de descentralización del que el PJ intentará hacer unos de sus ejes.
Todos los fondos entregados se encuadran dentro del Presupuesto Participativo estipulado por el presupuesto municipal en -aproximadamente- 460 millones de pesos. Este, y no otro, parece ser entonces el vehículo elegido por el intendente para regresar, paulatinamente, a la escena pública, mediante el contacto directo con los vecinos.