Superliga y AFA, otra vez en el ring

Continúan las internas entre el ente que regula el fútbol argentino y la casa madre, como segundo acto después del cónclave con tratamiento de postergación del reinicio del torneo que no fue aprobado. La nueva excusa fue la inhibición incumplida para Huracán de traer refuerzos, a pesar de tener deudas. Continuará…

Por Federico Jelic

superliga-afaY la verdad, estaba claro que la compulsa casi al borde del infantilismo entre Superliga y la Asociación de Fútbol Argentina iba a traer como consecuencia algunos capítulos más de esta novela tragicómica. Es que la primera pulseada fue ganada por la empresa que hoy patrocina la primera división del fútbol argentino, después de que por votación de los clubes, consiguiera (por apenas un voto) la no reprogramación o postergación del reinicio del torneo. Pero con la sangre en el ojo, AFA decidió contestar con uno de los pocos organismos internos que están bajo su tutela  y potestad: el Tribunal de Disciplina.

Entonces, el tan solicitado y festejado Fair Play financiero sigue sin aplicación ni instrumentación, ya que el ente madre desobedeció una medida tomada por Superliga. Más precisamente, evitó un castigo para Huracán de Parque Patricios, que al contar con atrasos salariales le habían prohibido la posibilidad de incorporar refuerzos, como lo indica el estatuto, sin embargo, por detrás, AFA le abrió la puerta para que pueda hacerlo, sin necesidad de honrar sus deudas como corresponde.

Es decir, mientras la entidad que regula al torneo local había sancionado al “Globo” con la imposibilidad de realizar fichajes, desde la institución rectora madre  los autorizaron para darle rodaje a esa posibilidad, sin ninguna explicación. ¿Nace un nuevo conflicto por el doble comando? Por supuesto que sí.

AFA no obedece



Luego de que el Tribunal de Disciplina de AFA publicara en su último boletín que Huracán no figura inhibido, quedó en claro que la convivencia no es coherente y cada parte disputará una guerra sin cuartel sobre cualquier petición general.

¿Cuál era la situación? Como consecuencia de una deuda de 600 mil dólares con Godoy Cruz por el pase del delantero Juan Garro, Superliga había tomado la decisión de inhibir al “Globo” para realizar incorporaciones en la actual ventana de traspasos. Por eso, por ejemplo, la llegada de Leandro Grimi fue sólo para la Copa Sudamericana. Ahora, sin embargo, el boletín 5739 BIS II del Tribunal de Disciplina de AFA resolvió que «Huracán se encuentra habilitado en legal tiempo y forma para incorporar jugadores en el presente mercado de pases». Cabe mencionar que, minutos después de haber sido publicado, el boletín fue eliminado de la página web del Tribunal, pero por contener el error de la sanción a Ignacio Fernández, que al final de cuentas, posee cuatro amarillas y no cinco, como ocurrió realmente. Zafó por un error administrativo. Como puede apreciarse, todo es un mamarracho en el fútbol argentino.

Los argumentos detrás de la resolución del Tribunal básicamente hacen referencia a la autoridad de AFA como entidad madre del fútbol nacional, más allá de que se le haya delegado a Superliga la organización del torneo, algo que, según AFA, «jamás podría implicar la delegación de facultades propias de una Asociación Miembro».

¿Cuáles serían esas facultades que el máximo ente del fútbol argentino entiende como propias? Las facultades sancionatorias, las cuales «tal y como lo establece pacífica, histórica y universalmente la Federación Internacional de Fútbol Asociado, son de exclusiva competencia de las Confederaciones y de sus Asociaciones Miembros y bajo ningún punto de vista dichas facultades pueden ser delegadas a otros organismos», según explicaba el boletín.

¿Cómo sigue la historia? Está claro que existe un marcado contrapunto entre AFA y Superliga con el tan mencionado «doble comando» como eje de la discusión, donde Huracán, a pesar de sus obligaciones impagas, sale bien parado. Made in Argentina.

Secuelas de la no postergación

AFA y su presidente Claudio Tapia no parecen digerir la derrota en la votación por la postergación del certamen. Ganaron por cantidad de sufragios pero no alcanzaron las dos terceras partes suficientes que indica el reglamento para lograrlo, a raíz de que algún club “disidente” cambió de parecer en cuestión de horas. Con esa necesidad de revancha, AFA encontró otro vericueto legal con la finalidad de poner piedras en la rueda del camino de Superliga. Como premio consuelo, el bloque opositor consiguió que se reprograme la fecha entre semana, apenas cuatro días, y el argumento de “no contar con jugadores claves por haber sido cedidos al preolímpico y a la Selección Sub 23” apenas ganó una guerra, pero no la batalla de fondo.

Esto abrió innegablemente más luchas intestinas en el seno del fútbol argentino. El “Doble comando” sigue tomando terreno y fue Boca, con Jorge Amor Ameal, junto al San Lorenzo de Marcelo Tinelli, quienes quedaron más expuestos en esta disputa política, ya que son caras visibles de los potenciales aspirantes a los mandos de conducción en una futura comisión de AFA. Y el culebrón promete seguir, con cualquier excusa, en una especie de “guerra fría” entre AFA y Superliga que no hace más que teñir de negro la transparencia del fútbol argentino.