Metalúrgicos cordobeses con mejores expectativas por la política industrial

En la agenda urgente de la Cámara que reúne a los empresarios el sector aparecen la baja de tasas y la disponibilidad de créditos. Insisten también en la necesidad de una reforma laboral pero admiten que seguramente el gobierno nacional no la pondrá en marcha.

metalúrgicosLa confianza de los industriales metalúrgicos de Córdoba mejoró 4,5 puntos porcentuales respecto a un año atrás pero sigue 29 puntos debajo de 2017 cuando se registraron los máximos valores de la serie. Domina la percepción de que la economía provincial y nacional y el sector están peor que hace un año; respecto a las proyecciones a futuro, algo menos de la mitad cree que mejorarán en 2021 (entre 10% y 15% directamente no responden a esa pregunta).

Las preocupaciones de los industriales son muchas: un dólar que empieza a atrasarse respecto a la inflación; un cierre de la economía que podría beneficiar a algunos segmentos pero que “dejaría a la Argentina afuera del mundo” y un dólar oficial que se toma para las importaciones y que –dependiendo de la capacidad de lobby- permitiría ingresos de productos a muy bajo precio.

Eduardo Borri, presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos, planteó que “no podríamos exportar sino importamos”. En el caso de los autos terminados argentinos, el promedio de componentes nacionales es del 45%.

En la agenda urgente de la cámara aparecen la baja de tasas y la disponibilidad de créditos. Borri admitió que la necesidad de la reforma laboral continúa pero reconoció que seguramente el gobierno nacional no la pondrá en marcha. Para la Provincia insistió que sigue siendo “un tema” la tarifa energética, que está por encima de Buenos Aires y Santa Fe; también la presión tributaria de Ingresos Brutos sigue entre los planteos.

En la encuesta a empresarios, el 24,7% reclamó líneas de crédito a tasa subsidiada para capital de trabajo y 19,4% para inversión. El 10,7% pidió una reforma laboral y 9,7% el cierre de importaciones para el sector, Con menos peso aparecen reducción de costo de materia prima, de tarifa eléctrica, de retenciones.

Para la administración municipal de Martín Llaryora piden una solución a un problema de “larga data” como es el de habilitaciones de establecimientos industriales.

También hubo, en el sondeo. una mejora de las perspectivas macroeconómicos 43% cree que la economía crecerá más este año que en 2019. Sobre la inflación, 44% estima que será menor a la de 2019. De todos modos, las visiones siguen divididas pero hay una evolución positiva.

Sobre los propios números de producción, en el último cuatrimestre del 2019, 52% dijo haber fabricado menos que en igual período de un año atrás. En el empleo, empeoraron las cifras; 41% tiene menos trabajadores que en 2018 y siete por ciento tiene más. Más del 70% plantea que la rentabilidad se le redujo.

El 16% de los consultados consideró que el 2019 fue “mejor”; en general son empresas vinculadas con el sector agropecuario; las traccionó el campo. El 40% lo definió como “regular” pero por sus consideraciones se acercan al 44% que lo calificó de “malo”. De cara a este año, hay mejores expectativas de producción, esperan mantener el empleo (no sumar) y son menos optimistas respecto a recuperar rentabilidad.

Los segmentos metalmecánicos ligados a la industria automotriz son los más afectados por la crisis, mientras que nuevamente las mejor posicionadas son las ligadas a la maquinaria agrícola. Las perspectivas sobre ventas están divididas, no se espera mayoritariamente una mejora.

Los datos se desprenden de la encuesta que realiza periódicamente para la Cámara de Industriales Metalúrgicos el economista Gastón Utrera con la consultora Economic Trends. Otros aspectos del último relevamiento tienen que ver con cómo creen que será la política industrial del presidente Alberto Fernández: más favorable que durante la gestión de Mauricio Macri respondió el 49% y menos favorable el 35%. La expectativa se centra en el regreso de políticas activas para el sector.

Antes de las PASO los números eran menos optimistas respecto a Fernández; pasada la elección la evaluación se hace sobre señales y no sobre preferencias políticas que sí podrían haber impactado en agosto pasado.