AFA vs Superliga, una lucha sin cuartel

La compulsa política y de poder en el fútbol argentino transita en su momento de eclosión, dentro de los intereses de cada sector. El pedido de postergación del torneo destapó la olla. Talleres volvió a fijar posición sobre  la empresa que patrocina certamen profesional.

Por Federico Jelic

El fútbol argentino otra vez nos regala episodios lamentables, discordias e intereses, dejando en claro la exposición abierta de una interna que parece no tener tregua a corto plazo. El encono de AFA contra Superliga, con la excusa o subterfugio de la prioridad para ceder jugadores a los combinados nacionales por parte de los clubes dejó al descubierto la cuestión política de por medio, aunque por detrás hay muchos vericuetos con posturas y grietas, donde Talleres también parece jugar su partido.

La contestación de comunicados oficiales fue moneda corriente en las últimas horas, primero de parte de AFA solicitando enfáticamente la necesidad de postergar el inicio de la segunda rueda, cuestionando a su vez la supuesta mala fe de la Superliga con el Seleccionado Argentino, que motivó la respuesta inmediata de este último organismo, soslayando la imposibilidad de cambio de agenda, aunque en este tire y aflojo de las negociaciones, hay gato encerrado.

Y sí, nunca mejor dicho “gato” porque desde que Mauricio Macri no es más presidente, se destaparon algunas ollas con peleas inconclusas o no resueltas. Talleres mediante su presidente Andrés Fassi actuó con coherencia respecto de sus últimos pronunciamientos: a favor de la Superliga  y de la “seguridad jurídica” de los contratos. Son pocos los alineados a esta estructura, que encontraron en Marcelo Tinelli, presidente de San Lorenzo, la piedra más difícil de sortear. Una relación tensa y un final incierto es lo que continúa después de estos hechos acaecidos, preparando el terreno para un 2020 álgido y hostil. Y Talleres sabe perfectamente para quien juega.



Subtítulo: AFA Ataca

AFA, con la firma de su presidente Claudio Tapia, no dudó en presentar un  comunicado recriminando el armado del calendario y de otras cuestiones organizativas, entre las que también aparece la cesión de futbolistas a la Selección Argentina Sub 23. En este contexto, manifestó: «La desafortunada y arbitraria actitud de programar 46 partidos del Torneo de la Superliga durante el desarrollo del Torneo Preolímpico revelan, por parte de la conducción de la Superliga, un evidente desinterés y desapego a lo que significa nuestra selección nacional». De esta forma, la AFA plantea que el reinicio del torneo local se retrase, recordando que iba a volver a fines del mes de enero.

Por otra parte, Claudio Tapia le apunta directamente a Mariano Elizondo, conductor de la Superliga: «El fútbol argentino es una marca mundial y con intereses homogéneos. La AFA vela por la defensa de estos intereses. Sin embargo, vemos en la SAF, conducida por Mariano Elizondo asumen una posición reñida en cuanto a estos intereses». Tinelli, por su parte, ahora alineado a Tapia, por sus redes sociales apoyó la iniciativa de manera enfática, armando un frente demasiado poderoso en esta contienda. También en esa trinchera figura el flamante mandatario de Boca Juniors, Jorge Ameal, y a la vez, con la mayoría de las instituciones de la Superliga.

Superliga contesta

La Mesa Directiva de la Superliga no se quedó callada: mediante un escrito ratificó lo enunciado en su momento: «Tanto el formato como el calendario propuesto para las competiciones de Primera División correspondientes a la temporada 2019/2020 han sido aprobados por unanimidad por los Clubes que componen el Comité Ejecutivo de SAF», especifica. «Luego de haber consultado con la AFA -y habiendo incluido las aclaraciones solicitadas por dicha entidad- la versión final del Reglamento de la temporada 2019/2020 aprobado fue enviado el día 8 de agosto de 2019 a los 24 clubes y a la propia Asociación del Fútbol Argentino», remarca, sin dejar dudas de que nadie planteó dicha situación sabiendo de antemano que las fechas se superpondrían. En este costado del ring, se ubica Talleres, junto al presidente de River Rodolfo D’Onofrio y los equipos Defensa y Justicia y Atlético Tucumán. Son minoría. Igual, deja una puerta abierta a una modificación siempre y cuando se aplique por los medios institucionales.

El fútbol argentino fue perdiendo seriedad desde la ausencia de autoridad para castigar al fair play financiero y otros detalles, no solo punitorios. Dentro de esa circunstancia hostil, Fassi volvió  a ponerse del lado de la Superliga, apoyando a Elizondo, ya que en su momento hubo coincidencias ideológicas con la posible implementación de las Sociedades Anónimas en el torneo. Y pensar que ese punto sí tuvo sintonía con Tinelli, y es imposible olvidar que el club albiazul militó en la causa con el ex conductor de TV en las fallidas elecciones de 2015, con el bochornoso empate 38 a 38. Hoy caminan en veredas opuestas.

¿Cómo sigue la historia? Reuniones, diferencias dialécticas y grieta total. La batalla de poder entre AFA y Superliga se encuentra en su punto de eclosión y será cuestión de interpretar cuánto puede afectar a la Selección y las consecuencias para Talleres, por la legítima decisión política haber tomado postura en el debate.