“Derecho al Verano”, vehículo de Llaryora para recorrer el territorio

El programa, que desde este año será organizado conjuntamente por la Provincia y la Municipalidad, servirá para que el intendente se muestre en las distintas seccionales y cultive su relación con vecinos y referentes territoriales, algo que quedó postergado durante la campaña electoral.

Aunque la Provincia realiza el programa “Derecho al Verano” desde hace ya 11 años, esta será la primera edición que encontrará a la Municipalidad de Córdoba participando de la iniciativa, poniendo a disposición las instalaciones municipales en los distintos barrios y coordinando las actividades conjuntamente con el Centro Cívico en la capital.

El programa en sí se propone promover e incentivar el acceso al deporte, la recreación, el turismo social y la cultura, visitando distintos barrios de la ciudad y localidades del interior adonde llevará espectáculos en vivo y distintas actividades recreativas. Pero al margen de estos objetivos primordiales también servirá, colateralmente, para fortalecer el vínculo del intendente y los principales funcionarios municipales con los referentes territoriales de la ciudad, a la vez que lo acercará a los vecinos durante los primeros meses de su gestión.

Entre enero y febrero -meses en que se desarrollará el programa- el intendente asistirá a varios de los encuentros y actividades proyectados por la organización, y encontrará en ellos una excusa perfecta para reencontrarse con distintos referentes territoriales del peronismo capitalino y cultivar su relación con ellos, algo que quedó postergado durante la campaña electoral.

Recuérdese que en las semanas que preludiaron al 12 de mayo la alianza UCR-PRO estalló en Córdoba, ante la negativa del diputado nacional Mario Negri a competir en internas con el entonces intendente Ramón Mestre. La incapacidad de la principal fuerza opositora para dirimir su interna terminó fragmentando su oferta electoral y, por ende, allanando el camino del actual intendente (que trascartón contaba con la ventaja de compartir boleta con el gobernador) hacia el Palacio 6 de Julio.



Ante esta situación, la campaña desplegada por Llaryora fue de baja intensidad. Lógico. Hacer lo contrario habría sido un error. ¿Con qué objeto habría alguien de empeñarse en modificar las circunstancias cuando estas le resultan favorables?

A esto se suma que el liderazgo político de las estructuras del PJ capitalino pertenece a Alejandra Vigo, y fue ella por ende quien coordinó a todo el aparato justicialista durante la campaña que precedió al 12-M.

Esto, junto al protagonismo de Juan Schiaretti, eximió en buena medida al actual intendente de ponerse al frente de las actividades proselitistas en la capital, y de exponerse innecesariamente (en términos políticos) al fogueo de la oposición, que le reprochaba no haber nacido en la ciudad que pretendía gobernar.

Las urnas demostrarían más tarde que tales circunstancias carecían de importancia a juicio de los cordobeses, como tiempo antes la Justicia había desestimado las objeciones puestas a su consideración.

Sin embargo, ya sentado en el despacho principal del Palacio 6 de Julio, reforzar sus lazos con los dirigentes territoriales y recorrer los barrios de la ciudad buscando un vinculo más inmediato con los vecinos vuelve a juzgarse provechoso para el intendente, y el programa auspiciado conjuntamente por la Provincia y la Municipalidad ofrece un marco más que propicio para lograrlo.