Llaryora aprovecha crédito social: cancela contratos y revisa paritaria 2019

El gremio de los municipales autorizó asambleas apenas constataron desvinculaciones de personal de Salud y las versiones que indican que peligra el pago de los dos últimos tramos del acuerdo firmado con el radical Ramón Mestre.

El Suoem promete arrancar el año nuevo con asambleas. Así lo anunció la conducción encabezada por Beatriz Biolatto luego del primer encontronazo con el intendente Martín Llaryora. La Ley de Emergencia Económica que aprobó el Concejo Deliberante fue presentada por los paladines de los municipales como un mecanismo de precarización laboral y trabajo en negro, atendiendo al artículo que habilita la contratación de pasantes.

La reacción era previsible. El sindicato que gobernó Rubén Daniele por más de tres décadas –y todavía sigue haciéndolo pese a que el estatuto prohíbe el liderazgo a jubilados- ya temía un frente complicado para este 2020. Por primera vez, el poder político provincial y municipal es del mismo signo político; tampoco subestiman la buena relación del gobernador Juan Schiaretti con la Justicia cordobesa.

En concreto, solo bastó un llamado telefónico para que magistrados desactivaran el paro de transporte que empañaría la asunción de su ungido para gobernar la Capital, un distrito esquivo para Hacemos por Córdoba, hasta mayo.

Varios sospechan que el cogobierno del que se jactó Daniele podría acabar. El capo del Suoem no tiene herramientas inmediatas para recuperar el poder, depende de nuevos vínculos con el albertismo que, huelga decirlo, tiene urgencias superiores que el futuro político del sindicalista cordobés. Habrá elecciones este año y Llaryora puede aprovechar las fisuras internas para imponer su agenda.



Es llamativo que en las terceras y cuartas líneas municipales se llenan con delegados que trabajaron para la campaña peronistas, pero que son removidos por jugadas de líneas contrarias. El oficialismo verde se jacta que en menos de una semana removieron a cuatro nuevos funcionarios que formaban parte de la oposición naranja.

Lo cierto es que en estas nuevas menudencias, el llaryorismo avanzó. Además de los planes de emergencia, adelantó que revisará el desenlace de la paritaria 2019 que se consumará con las liquidaciones de este mes. En términos generales peligra el pago de un cuatro por ciento por inflación de noviembre, más el gatillo de diciembre. El Suoem hizo el reclamo pero hasta ahora no tuvieron respuesta oficial porque las cuentas no cierran y la necesidad de pedir asistencia a la Provincia sigue vigente. Las conversaciones se reanudarán hoy, pero la agonía será larga porque la paritaria 2020 se discutiré recién en marzo, según anticipó Biolatto a los medios.

Otro punto que habilitó tires y aflojes lo representó la continuidad de los contratados. Durante el viernes pasado circulaban por WhatsApp las imágenes de los decretos que informaban la desvinculación desde el 1 de enero. La mayoría de los afectados fueron médicos, enfermeros y camilleros.

Cabe recordar que los alfiles de Llaryora asumieron con esta promesa. “Los empleados que trabajan no tienen de qué preocuparse”, culminaban el anuncio que suponía el achique de la planta de personal, en especial, en ese agujero negro para los ingresos conocido como monotributos y artículos 8.

Cumplieron, pero el gremio logró revertir las decisiones que marcharon. “Hoy fue un día de luchas por compañeros que no le renovaron el contrato los compañeros regresarán a trabajar el día jueves y nosotros conformaremos una mesa de diálogo con el Ejecutivo municipal”, informó el adjunto del Suoem, Daniel Fernández, por sus redes.

Hoy empieza la pulseada que, vale decirlo, también era previsible. Comenzará hoy el canje de figuritas.