Molesto, el campo cordobés ya cuestiona aumento en retenciones

El sábado se publicó el decreto que elimina el límite de cuatro pesos por dólar exportado, llevando las retenciones a entre 9 y 30 por ciento, según el producto.

El Gobierno nacional sorprendió el fin de semana con la publicación de un decreto que modifica sustancialmente el sistema de derechos de exportación para diversos productos, incluyendo las principales exportaciones agropecuarias.

El principal cambio es la eliminación del límite, instaurado por el gobierno del expresidente Mauricio Macri y vigente hasta el viernes pasado, de cuatro pesos por dólar de valor imponible o precio final. La supresión de este valor máximo elevará las retenciones que deben pagar productos como la soja, el trigo y el maíz, entre otros.

Las nuevas exportaciones aportarán, en general, un 12 por ciento, mientras que algunos productos lo harán al 9 por ciento. En el caso de la soja, ya se abonaba un 18 por ciento fijo más los cuatro pesos por dólar; con las nuevas medidas, la tasa sube al 30 por ciento.

A pesar de haber sido publicado durante el fin de semana, el decreto 37/2019 generó reacciones inmediatas por parte de las principales entidades agrarias, así como de referentes del sector en todo el país. Córdoba no es ajena a los cambios: se calcula que campo cordobés aportará unos 300 millones de dólares extra a lo largo del 2020, y sus productores ya están haciendo oír.



Además de la suba en las retenciones, la gestión de Alberto Fernández declaró un “feriado exportador” para la jornada de hoy, suspendiendo la registración de declaraciones juradas de venta al exterior a través de la resolución 196/2019 del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca que encabeza Luis Basterra.

Expresiones cordobesas

Luis Magliano, presidente de la Sociedad Rural de Jesús María, fue uno de los primeros dirigentes en expresarse en contra de las nuevas medidas. “Y finalmente ocurrió lo que dijimos iba a ocurrir”, inicia el documento signado por el dirigente, que pone el eje en la unilateralidad de la decisión: “el Gobierno electo concretó la suba de los derechos de exportación sin siquiera consultarnos. Un nuevo esquema que hace inviable -y pone en jaque- a la agricultura sustentable, sobre todo en las áreas más alejadas de los puertos”.

“El aumento de las retenciones perjudica especialmente al interior del interior. Afecta a todas las economías regionales por igual”, detalla Magliano, y enumera: “la carne, la leche, el garbanzo, el maní y el resto de las economías regionales empiezan a tener un certificado de defunción a partir de este anuncio. (…) El maíz y el trigo prácticamente se harán producciones inviables”.

En el mismo sentido se expresó Gabriel de Raedemaeker, vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y ex presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona (CARTEZ), a través de las redes sociales: “cambian los gobiernos pero repiten siempre la misma vieja y fracasada receta: subir los derechos de exportación a productos del campo. Ya vimos esta película y sabemos cómo termina: menos producción, menos productores, castigo al interior, crecimiento de la pobreza y más planes”.

El ríocuartense Javier Rotondo, actual presidente de CARTEZ, se preguntó en las redes si se está viviendo un “déjà vu”. “Otra vez viejas recetas que anclan desarrollo, desalientan inversión a futuro y generación genuina de trabajo en el interior” se despachó Rotondo, con una nueva mención a la nula consulta con el sector: “ahora, lo que más llama la atención es la manera otra vez de llevarlo adelante, sin diálogo, sin comunicación, viejas recetas, mismo final”.

En la mañana de hoy, las distintas entidades que conforman la Mesa de Enlace se reuniría para evaluar las medidas tomadas por Alberto Fernández y, eventualmente, anuncias acciones de protesta en distintos puntos del país.