Grupo Sororas busca control del PRO en 2020 (largan campaña)

Soher El Sukaria y Laura Rodríguez Machado, junto a las dos concejalas macristas de la ciudad, organizaron una despedida de año con la militancia. Dos rivales internas unen esfuerzos para arrebatarle el control del partido, hoy en manos del sector que responden al crítico de Cambiemos, Emilio Monzó.

Por Yanina Passero
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Fuera del poder central, el macrismo (y sus correspondientes mutaciones) practicarán el deporte de la interna. Cierto es que no descuidaron el entrenamiento durante la campaña electoral provincial y nacional; y probablemente esto explique la necesidad imperiosa que tiene el PRO de reconstruirse prácticamente de cero. Ahora, opositores, deberán consolidar un espacio político que pueda dar respuesta a esos 60 puntos que el expresidente Mauricio Macri cosechó en octubre.

Estarán quienes apuntan que asociar ese resultado con el PRO Córdoba, o con el poder de tracción de los socios radicales o juecistas, es un soberano error. Los argumentos pesan a favor de los defensores del carisma del hombre que entregó la banda al ¿kirchnerista? Alberto Fernández. Como sea, ilusiona a quienes militaron en las trincheras cambiemitas esa adhesión del electorado cordobés a una opción no peronista. Y el 2023 tiene el atractivo de que el gobernador Juan Schiaretti ya no estará en la boleta aspirando al máximo cargo provincial.

Entre el presente marcado por la búsqueda de trabajo a los militantes y referentes que apoyaron a tal o cual candidato y el 20203, se encuentra el 2020 que encontrará al PRO en un nuevo proceso de renovación de autoridades partidarias.

Hoy, se sabe, las viejas internas del macrismo local se multiplicaron. Como recordatorio, y bajo un recurso de simplificación periodística, el PRO se encontraba divido entre los “pioneros” y los “famosos”. El primer grupo estaba compuesto por dirigentes provenientes de la Ucedé que se lanzaron a la concreción del sueño nacional del porteño Macri. Inicialmente, compuesto por Javier Pretto, Laura Rodríguez Machado, Soher El Sukaria, al que luego se sumaron Darío Capitani, Gabriel Frizza y Oscar Tamis, con el desembarco del bahiense Nicolás Massot, el “pollo” de Monzó.

En la vereda del frente estaban los hombres que Macri invitó a participar de la política para refrescarla: Héctor Baldassi, Felipe Lábaque y Eduardo “Gato” Romero. Vinculados al deporte y con excelente nivel de aprobación popular, los atrapa votos quisieron plantarle cara a los “viejos” de la política por no representar, supuestamente, los valores de la nueva política.

Sólo quedó Baldassi en esa “lucha”. Tiene preseas que exhibir porque logró remover al entonces presidente del PRO, Pretto, jugando fuerte con denuncias por presunta corrupción cuando estuvo en la segunda línea del Eninder. El ex árbitro no se quedó con el control del PRO, pero sacó al entonces diputado nacional.

Emergió el villamariense Capitani, pero el desgaste de las negociaciones políticas por la elección provincial, la bajada de línea nacional que fraguó el plan Massot de apoyar a Ramón Mestre y Rodrigo De Loredo para las compulsas del 12 de mayo y, finalmente, la derrota de Macri y el estado de desempleo general del macrismo le creó algunos “enemigos” internos.

Otrora aliadas de los pioneros, Rodríguez Machado y El Sukaria hicieron migas con la mesa chica de Macri. Bien conceptuadas por Marcos Peña, la senadora fue compensada con la jefatura de la campaña para las PASO luego de constatar que se quedó en desventaja en la cocina de las listas previas a mayo y que la presidenta del PRO Capital quedaba desempleada desde diciembre. Peña la ubicó en la lista legislativa nacional, secundando al radical Mario Negri, quien objetó a Machado y puso a su hijo, Juan, en el manejo de las acciones proselitistas de octubre.

Rodríguez Machado y El Sukaria no eran amigas. Parte de ese grupo de pioneros que hoy responde en exclusiva a los consejos de Monzó, decidieron tomar un nuevo camino. Juntas. Más cercanas a Baldassi por la posición pro continuidad de Cambiemos y sin discutir el nuevo liderazgo de Macri en esta etapa, resolvieron unirse para darle una vuelta del rosca al PRO, pensando a largo plazo en los próximos años.

El viernes por la tarde, la senadora y la diputada, junto a las dos concejalas amarillas de Capital, Eugenia Terre y Haydée Iglesias, encabezaron un acto partidario con sus militantes y referentes de seccionales. Con el agasajo, quisieron mostrarse agradecidas por el trabajo en el maratónico año electoral; pero también, dar formalidad a un grupo de trabajo que quiere ganarle la pulseada al monzoísmo en unos peses.

El Grupo Sororas, ya comenzó la campaña interna.