Fotos de AF con gobernadores aliados apura a El Panal

Alberto F y/o su ministro del Interior se reunieron con los mandatarios de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires, en sus respectivas asunciones. Hasta anoche, no hubo saludo a Schiaretti, que hoy apostaría a un vínculo más directo con Máximo Kirchner y Wado de Pedro.

Por Bettina Marengo
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En menos de 24 horas y recién asumido, el presidente Alberto Fernández estuvo en la asunción de dos gobernadores peronistas no K, el santafesino Omar Perotti y el entrerriano Gustavo Bordet, con diferencia de minutos entre ambos. Horas antes había ido a La Plata a acompañar el desembarco del cristinista no PJ Axel Kicillof, el nuevo mandatario de la poderosa provincia de Buenos Aires.
En ese lapso, su ministro del Interior, Wado de Pedro, se reunió con dos gobernadores aliados de la primera hora: el tucumano Juan Manzur, un peronista clásico a cuya asunción había asistido Alberto F con medio PJ nacional y los gremios apenas ganó las elecciones del 27 de octubre, y el cristinista Gildo Isfran, de Formosa. El presidente electo tenía previsto viajar hoy a Formosa, Chaco y Corrientes.
Todas y cada una de las presencias son señales hacia mandatarios provinciales aliados del flamante presidente, que serán clave en la construcción de su poder como jefe político y como jefe de Estado. En el caso de Perotti, se trata de uno de los últimos gobernadores que se subió al Frente de Todos por sus diferencias con Cristina Kirchner. No casualmente tiene una buena relación con el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, con quien se ha reunido en algunas ocasiones en los últimos meses. Pero además, se trata de mensajes de cercanía a electorados difíciles para el PJ K. En Santa Fe y Entre Ríos, como en toda la franja del centro del país, los votos no acompañaron a la fórmula de los Fernández, aunque a diferencia de Córdoba (donde el resultado fue de catástrofe para Alberto Fernández), la derrota ante Mauricio Macri fue por muy pocos puntos. En esas provincias el peronismo no se mantuvo prescindente como en Córdoba, sino que militó la fórmula que avaló el PJ nacional.
Pero en cualquier caso, se trata de una zona que seguramente acusará recibo de una eventual suba de las retenciones a las exportaciones agropecuarias,medida que estaría en el portafolio del nuevo equipo económico y que hoy es el motivo central de las advertencias preventivas de Schiaretti hacia la Nación.
Al menos hasta anoche, según las fuentes gubernamentales que hablaron con el diario Alfil, Alberto Fernández no había llamado a Schiaretti por su tercer mandato no consecutivo como gobernador, que asumió el mismo 10 de diciembre al anochecer, luego de regresar de la ceremonia del traspaso presidencial en el Congreso de la Nación. Allí, después de la jura, Schiaretti y Alberto F cruzaron un abrazo y un beso, pero más allá de “los buenos saludos”, no hubo otro acercamiento.
En cualquier caso, las foto con gobernadores cercanos (y en sus propias provincias), exhibe aun más la distancia política con el mandatario cordobés, a quien no le dedicó un tuit de felicitaciones.
Ahora en el Centro Cívico esperan el llamamiento oficial de la Casa Rosada a una reunión con gobernadores anunciada desde el día del triunfo electoral del 27 de octubre, pero que todavía no tiene fecha. “Como fue a la Asamblea Legislativa, irá a la reunión con gobernadores cuando lo convoquen”, sostienen cerca de Schiaretti, y aseguran que la relación con la Nación será correcta.
En ese marco, no son pocos los que destacan que en El Panal hoy se sienten con más proximidad con el diputado nacional Máximo Kirchner y el ministro Wado de Pedro que con el propio Alberto Fernández, aunque las terminales políticas de los dos primeros (sobre todo del primero) sea Cristina Fernández de Kirchner, “mala palabra” para el gobierno de Córdoba. “Vamos a hablar con el presidente, la vicepresidenta, con Máximo y con mínimo si es necesario para Córdoba”, parodió una fuente del oficialismo. Ironías aparte, en esa trama de acercamiento están jugando el secretario de Integración Regional de la provincia, Jorge Montoya, y dirigentes cercanos a Máximo Kirchner como la diputada nacional Gabriela Estévez.
Fuentes schiarettistas que hablaron con este diario insisten en que el mandatario provincial no está “buscando” tejer vínculos con nadie en particular, sino que se relacionará según los temas más importantes de la agenda cordobesa: Caja de Jubilaciones, salud, deuda pública, obras, etc. “Schiaretti ganó con el 60% la provincia de Córdoba, que es la capital del interior históricamente, le guste a quien le guste. Hemos dicho que vamos dar herramientas para que gobierne, menos para las que lastimen a Córdoba”, sostuvo un dirigente, en lo que sería una referencia al aumento de retenciones al agro.