Esperan emergencia de Fernández para definir plan municipal

Antes de tomar decisiones, la nueva administración local esperará conocer las condiciones generales de las leyes anti crisis que se debatirán en el Congreso en pocos días. Gran expectativa en materia de subsidios al transporte.

Por Yanina Passero
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Caos, desorden o desastre. Los funcionarios del intendente Martín Llaryora manejan con destreza las opciones que brinda el lenguaje para relativizar la gestión municipal, tal como la presentó el radical Ramón Mestre al vecino. El concepto de atraso que venían trabajando los peronistas durante la transición tuvo su remate con la adhesión del municipio al Ciudadano Digital de la Provincia, un sistema digital para la realización de trámites online. Primer día de gestión.
La declaración de la triple emergencia –económica, sanitaria y ambiental- se mencionaba en la lista de disposiciones para el gran debut. Lo cierto es que las políticas municipales que se tomarán en el futuro no pueden aislarse de la coyuntura nacional. La atención está puesta, entonces, en los proyectos que enviará el presidente Alberto Fernández al Congreso de la Nación que formalizarán el estado de crisis y otorgarán la flexibilidad legal al poder de turno para actuar.
¿Por qué Llaryora espera las leyes nacionales en el marco de la emergencia? La respuesta es sencilla: varias decisiones estarán directamente determinadas por ellas. Por ejemplo, el precio del pasaje de transporte urbano.
Fetap recibió al nuevo jefe del Palacio 6 de Julio con una minuta de costos que ubicó el boleto en el orden los $ 40. El nuevo secretario de Movilidad Urbana, Marcelo Mansilla, se mostró cauteloso y sólo admitió que el pedido de los empresarios merece ser analizado. Juzgó imprudente responder sobre un eventual aumento de tarifas.
Los subsidios al transporte son el factor inapelable de esta discusión. Como se sabe, el regreso del kirchnerismo a la Casa Rosada ilusiona al poder concedente y a los concesionarios porque estiman que levantarán la política de “subsidio cero” que aplicó el gobierno de Mauricio Macri desde el 1 de enero de 2019, con desopilantes excepciones para Capital Federal y área mentropolitana de Buenos Aires.
En cuestión de distribución equitativa, ambos sistemas hicieron agua pero hay esperanzas que el Tesoro nacional evite un salto en las tarifas en una economía que superó este año los 50 puntos de inflación. Si bien no se conocen los términos de la emergencia del nuevo jefe de Estado, se sabe que es partidario de desdolarizar tarifas, en especial de servicio como la luz, el gas y el agua.
Si se renegocia el Pacto Fiscal (o se cae, como había trascendido) el impacto lo sentirá la Provincia, garante de Llaryora por pertenecer “al mismo equipo”.
Como sea, la flamante gestión municipal esperará las condiciones generales del acuerdo en el Congreso para definir los alcances de la promocionada emergencia municipal. El tratamiento en segunda lectura del Presupuesto y los cambios que surjan también estarán condicionados por la coyuntura nacional y provincial.
Aquí también hay lecturas contrapuestas entre la Municipalidad autosuficiente que presentó el mestrismo y la que quebrada que propone el peronismo.
Cabe recordar que lo presupuestado para 2020 alcanza los $48.213.185.315, con un incremento del 29,19 % respecto del Presupuesto Rectificado de 2019 de $37.319.854.338. Fue elaborado por el entonces secretario de Economía, Hugo Romero, considerando un contexto macroeconómico que contempla un 1% de crecimiento de PBI, 43,1% de inflación y 67,1 tipo de cambio promedio.