Solo voluntad de pagar; capacidad para hacerlo, no

La Argentina necesita unos US$30.000 millones el año próximo para financiarse; el 70% de esos vencimientos son entre enero y mayo, por lo que urge negociar. En las próximas horas llegarán los anuncios concretos sobre aumentos extra para jubilados y beneficiarios de planes sociales y para los salarios formales más rezagados.

Por Gabriela Origlia

Para los anuncios económicos más detallados habrá que esperar a las próximas horas; en su asunción Alberto Fernández priorizó los adelantos en el área de Justicia (reforma del sistema federal) y de Inteligencia (intervención de la AFI). Sí ratificó lo que había dicho ya electo, su prioridad es salir de la recesión. Para eso se estimulará el consumo, renegociará la deuda planteando que primero hay que crecer y creará por ley el Consejo Económico Social para acordar políticas con empresarios y sindicatos.
“El país tiene la voluntad de pagar, pero carece de la capacidad para hacerlo”, definió el Presidente que ya el lunes había adelantado que la Argentina está al borde del default. Será Martín Guzmán el encargado de avanzar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con los inversores privados. Mañana hay un vencimiento de US$430 millones y esta administración determinará si usará reservas para cancelar o lo incluye en el reperfilamiento.
La Argentina necesita unos US$30.000 millones el año próximo para financiarse; el 70% de esos vencimientos son entre enero y mayo por lo que urge negociar. En un tuit emitido horas después de la asunción del argentino, la titular del FMI, Kristalia Giorgieva dijo: «Felicitaciones a @alferdez por su asunción como presidente de Argentina». Y siguió: «Compartimos plenamente sus objetivos de seguir políticas que reduzcan la pobreza y estimulen el crecimiento sostenible. El FMI continúa comprometido en ayudar a su gobierno en este esfuerzo».
Para describir la herencia se focalizó sí en lo económico: más de 15 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria; sin pan, no hay democracia ni libertad; se han implementado muy malas políticas económicas; la tasa de desocupación es la más alta desde 2006; el valor del dólar pasó en cuatro años de 9,60 a 63; el PBI per cápita es el más bajo desde 2009; la cantidad de empresas es la más baja desde 2009; se cerraron 20.000 empresas en cuatro años. Esas fueron sus frases más contundentes.
«Los números del presupuesto no reflejan la realidad de la macroeconomía», indicó para adelantar que no se aprobará el proyecto de Cambiemos sino que se enviará otro. «La Nación está quebrada», sostuvo.
Fernández, respecto de la inserción internacional de la Argentina, se refirió fuerte a Brasil y dijo que más allá de las diferencias ideológicas con Jair Bolsonaro, buscará consolidar el Mercosur. De Venezuela no hizo ningún comentario.
En las próximas horas llegarán los anuncios concretos sobre aumentos extra para jubilados y beneficiarios de planes sociales y para los salarios formales más rezagados. Hay una negociación abierta entre la CGT, la UIA y cámaras que reúnen a las Pymes para un incremento para los salarios privados.
¿De dónde saldrán los fondos estatales? No hubo señales claras; hasta ahora se entiende que habrá más emisión y habrá que ver si el pedido de Fernández a los sectores que más tienen se traduce en más presión impositiva para esos segmentos. Se barajan las posibilidades de suba de las retenciones y del impuesto a los Bienes Personales, que aportarían fondos a la recaudación en una proporción muy diferente, de 10 a uno.
Para las Pymes -cuando describió la herencia recibida, las incluyó- insistió en que impulsará el crédito y una baja de tasas. El Banco Central se prepara para forzar que la baja de tasas que ya hay en el pago de depósitos a plazos fijos se traslade a los préstamos a las empresas y al consumo. Para las Pymes habría tasas reales negativas de alrededor del 35%.
Respecto de las tarifas, ya se dio a entender que serán congeladas aunque no están los datos sobre qué segmentos de usuarios serán los beneficiados; la medida actuaría como ancla inflacionaria pero también -dependiendo de su duración- implica un desafío para las arcas del Estado.
Fernández mencionó la inflación para señalar que es la más alta de los últimos 28 años; en su equipo la intención a corto plazo es evitar que se acelere. Las medidas de shock no empezarán por ese lado sino, de nuevo, por el consumo.
Se relanzará el programa Precios Cuidados y se creará la tarjeta alimentaria para instrumentarla de manera rápida y que llegue a dos millones de personas en condiciones de indigencia. El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo espera que funciona en enero. El Presidente reiteró la convocatoria de Argentina Contra el Hambre.