Suoem reclama prioridad a Llaryora a cambio de tregua

El gremio municipal espera que el nuevo intendente retome la agenda de negociación que quedó pendiente con Ramón Mestre. Aguardan gestos de diálogo por parte del Ejecutivo que asumirá mañana, pero mantienen en gateras las asambleas por si la relación comienza con tensión.

Por Yanina Passero
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Es altamente probable que el intendente saliente, Ramón Mestre, termine su mandato como se lo propuso: sin asambleas. Hoy, la comisión directiva del Suoem negociará temas pendientes en una última reunión con Beatriz Biolatto a la cabeza. El radical y el gremio municipal lograron casi dos años de relación estable y conflicto por necesidad mutua.
El responsable del Palacio 6 de Julio sacó de la primera línea del poderoso organismo a su histórico titular, Rubén Daniele. Su secretaria gremial en Educación tuvo que reemplazarlo, luego de ser ratificada por el voto de los afiliados. La situación era compleja para todos los actores del municipio. La paritaria automática alivianó las cargas del poder político y del gremial.
¿Fue costosa la decisión para el erario público en momentos de caída de la recaudación? Los protagonistas dirán que no. Los trabajadores obtuvieron una reactualización salarial casi al ritmo del crecimiento de la inflación y el Ejecutivo cerró un foco de conflicto clave en el que terminan metiéndose más asuntos que el salarial, como se sabe. Mestre y Biolatto ganaban.
Hoy, el intendente radical terminará su gestión en paz con el Suoem, pero queda una lista de asuntos pendientes que su sucesor, Martín Llaryora, tendrá que atender. Y la modalidad de actualización de haberes de forma automática se vive en el Palacio 6 de Julio y reparticiones como una suerte de derecho adquirido que defenderán a regañadientes, en especial, porque la inflación seguirá creciendo en 2020, tal como señalan los especialistas y se observa en el Presupuesto.
Pero también los contratados por artículo 8 y la continuidad de las prolongaciones de jornada, bonificaciones especiales y horas extra. La presunta quita de funciones es otro de los rótulos que intentan dar un preaviso a los que vienen que los cambios en el ordenamiento del trabajo municipal deberían consensuarse.
El Suoem espera que Llaryora envíe mañana un gesto que baje la incertidumbre que marcó la transición ante la escasa información que se filtró sobre los planes para el municipio y sus agentes. Saben que hay dos corrientes que se debaten en un gabinete en el que participan varias extracciones del peronismo cordobeses: dialogar, una; o ir al choque, la otra.
En Hacemos por Córdoba tiene experiencias exitosas en la materia. Para el primer caso, el SEP y la UEPC han logrado sostener una relación estable con el gobernador Juan Schiaretti y los estados del Tesoro provincial; mientras que el choque con Luz y Fuerza para reordenar la EPEC muestra que tampoco le esquivan al enfrentamiento directo cuando es necesario.
El Suoem promete diálogo, pero recuerda que utilizará toda la artillería si siente que se vulneran derechos laborales.
Como se señaló desde estas páginas, el gremio de los municipales se reconoce mayoritariamente peronista –aunque conviven otras identidades partidarias, por supuesto- pero la condición no sería suficiente para que la comisión directiva del Suoem suscriba a un pacto de gobernabilidad con Llaryora.

Fetap también pide prioridad
La entidad que nuclea a Coniferal y Ersa en la ciudad de Córdoba presentó el viernes pasado el último estudio de costos a la gestión de Ramón Mestre. Naturalmente, no esperan el tratamiento del expediente sino que esperan que el sucesor, Martín Llaryora, ubique entre las prioridades el requerimiento.
En concreto, para los empresarios del transporte urbano el precio de la tarifa plana debería subir de $31,90 a $40.
Como había publicado este medio, la Fetap no presionaría a Mestre sobre el final de su gestión pese a que el último aumento aplicado se autorizó en agosto. Saben que se discutirán las condiciones generales del sistema –de hecho, trascendió que el municipio y la Provincia planeas un sistema de movilidad metropolitano-; pero ya cumplieron con el paso formal para ganar tiempo.
Esperan un buen diálogo con Llaryora, pero la esperanza está puesta en el regreso de los subsidios nacionales. Los fondos no reintegrables al servicio de transporte significaban un punto del PBI en 2014 y el presidente Mauricio Macri cerrará su gestión con la mitad de ese valor. La drástica reducción del gobierno de Cambiemos impactó en la suba de precios, pero también desestabilizó el entramado de subvenciones al transporte y, en particular, a algunos empresarios presuntamente beneficiados por el kirchnerismo.
Por caso, la empresa Ersa del grupo correntino Romero, y Autobuses Santa Fe, de los hermanos Rossi, no tardaron en acusar el recorte, abandonando plazas importantes en el territorio nacional.