Vaticano-dependencia del FdT podría frustrar “plan aborto”

La semana pasada, Fernández cambió de opinión con respecto a la urgencia de avanzar con la legalización. Su definición dañó el puente que edificó con Roma y las declaraciones sus alcahuetes agravaron el panorama.

Por María del Pilar Viqueira

El lunes, la Justicia mendocina le impuso durísimas e históricas condenas a los curas Nicola Corradi y Horacio Corbacho por abusar sexualmente de niños sordos en el Instituto Próvolo. Horas después del dictado de la sentencia, el Vaticano aclaró que los encausados aún no fueron sometidos a proceso canónico; es decir, confirmó que todavía son sacerdotes y que su suerte dependerá del resultado de la causa Civil.
El presunto número puesto para el ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Felipe Solá, optó por hacer declaraciones de alto perfil político ese mismo día: sostuvo que la relación del futuro Gobierno con la Santa Sede “es muy profunda” y que los referentes de la alianza que integra tienen al Papa Francisco “como guía en muchísimas cuestiones de la vida cotidiana de la Argentina y del futuro”.
Además, el novato en la función diplomática elegido por el presidente electo para acompañarlo en sus viajes descartó que el plan de Alberto Fernández para impulsar la legalización del aborto complique el vínculo con Roma.

Iglesia
Mientras eso sucedía, la Iglesia argentina ratificó que Bergoglio rechaza la práctica.
El comunicado firmado por los obispos de la Conferencia Episcopal se difundió luego de que el diputado nacional electo por el Frente de Todos y ex embajador en el Vaticano, Eduardo Valdés, se precipitara a afirmar, en el mismo sentido que Solá, que la iniciativa no generará tensiones entre Fernández y el Sumo Pontífice.
“Los obispos argentinos expresamos el compromiso irrevocable del Santo Padre para con la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural”, dice el texto.
Además, resalta que Francisco se expresa a través de los voceros que designa formalmente. “Nadie ha hablado ni puede hablar en nombre del Papa”, precisa el documento. “Subordinar el magisterio doctrinal de Francisco a coyunturas políticas resulta inaceptable”, acota, como para que no queden dudas.
El fin de semana, durante una entrevista radial, Valdés respaldó la idea de Fernández para activar el debate por el aborto en el Legislativo. “Francisco va a entender. Nunca va a decir que está de acuerdo. Tampoco es para morirse”, disparó.
En tanto, en un clásico caso de “estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros”, afirmó que cree que “cuando hay embrión hay vida” pero valoró que “la sociedad civil va por un lado y lo religioso va por otro”.
La semana pasada, Fernández cambió de opinión con respecto a la urgencia de avanzar con la legalización del aborto.
En mayo, el por entonces precandidato estimó que no era un tema urgente y se inclinó por la conveniencia de dar pasos para llegar a la opción más suave: la despenalización.
“Es un tema que parte a la Argentina en dos y todos los temas que dividen a la Argentina no son buenos”, declaró.
El ahora mandatario electo revaluó las bondades de la grieta y anunció que luego de asumir le enviará “cuanto antes” al Poder Legislativo un proyecto de su autoría sobre Interrupción Voluntaria del Embarazo.
“Quisiera que el debate no sea una disputa entre progresistas y conservadores, entre revolucionarios y retrógrados, es un problema de salud pública que debemos resolver y hay que asumirlo así”, manifestó.
Las repercusiones entre los dirigentes cercanos al Papa y, por elevación, sus aliados, fue instantánea. El arzobispo de La Plata, Víctor “Tucho” Fernández, fue el encargado de desempolvar el (muy reciente) archivo. “Yo le escuché decir, antes de las elecciones, que no consideraba que este tema fuera una prioridad o una urgencia, que dividía al país y que había que analizarlo bien y con tiempo. Muchos le votaron confiando en estas palabras”, recordó el amigo del Papa.
El Vaticano también acusó recibo y la visita de Alberto Fernández a Francisco en Santa Marta se frustró.
La Vaticano-dependencia del mandatario y de los integrantes del Frente de Todos podría retrasar el debate por el aborto.
La definición de Fernández en un asunto tan delicado dañó el puente que edificó con Roma y las declaraciones sus alcahuetes agravaron el panorama.
Ahora, es probable que su decisión política de enviar la iniciativa al Congreso tras jurar en el cargo pierda impulso y ceda en pos de preservar la armonía con Francisco y la Iglesia Católica Argentina.

Abusadores
Para complicar el panorama, la versión del Vaticano sobre la situación de los abusadores del Próvolo generó indignación en el Poder Judicial mendocino.
La Congregación para la Doctina de la Fe alega que no fueron expulsados del sacerdocio porque no pudo acceder a las actas y avanzar, pero las máximas autoridades de los tribunales mendocinos y los abogados de la querella sostienen que siempre se pusieron a su disposición para que agilizara la pesquisa canónica.
El Ministerio Público Fiscal provincia y los acusadores privados calificaron como “cínica e hipócrita” a la postura de la Sata Sede.
Sergio Salinas, abogado de las víctimas y miembro de la organización de DDHH Xumek, enfatizó que los curas del Vaticano que tienen el deber de investigar fueron cómplices porque ocultaron pruebas que estaban obligados a dar.