Sin gestos para AF: Schiaretti advirtió sobre retenciones

A pocos días de que el presidente electo anunciara que el sector rural (entre otros rubros exportadores) tendrá que hacer mayores esfuerzos, el gobernador cordobés pidió “cuidar al campo”. Reedición de la vieja puja con el kirchnerismo por la 125, que dio origen al “cordobesismo”.

Por Bettina Marengo

A veinte días de la asunción de Alberto Fernández a la Presidencia y con las relaciones mutuas en stand by, el gobernador Juan Schiaretti pidió ayer en Río Cuarto “cuidar al campo”, en lo que fue un elíptico reclamo al futuro mandatario nacional. Sin mencionar la palabra retenciones, el gobernador cordobés dejó en claro que no está de acuerdo con incrementar los gravámenes al sector rural, como deslizó recientemente el electo presidente en una nota con el diario Página 12.
Nada en política es casual, y menos a estos niveles. A medida que avanza la transición, no solo el entorno de Alberto Fernández sino el propio mandatario electo blanquearon la necesidad de que los sectores más favorecidos de la economía hagan un esfuerzo extra frente a la coyuntura de emergencia en la que asumirá el 10 de diciembre. En ese marco, el pedido/advertencia de Schiaretti sobre el campo no cayó neutro en el entorno albertista, que lo vivió como una marcada de cancha.
“En la Argentina que viene, todos tenemos que hacer un esfuerzo. Lo tendrá que hacer el sector del petróleo, el minero y el del campo. Todos los que producen tendrán que hacer un esfuerzo”, precisó Alberto Fernández, ya proclamado presidente, en declaraciones al diario mencionado. «Mis socios más importantes en el gobierno van a ser los que exporten. Porque los que exportan son los que traen divisas», precisó.  Y agregó: «Me encantaría no cobrar retenciones, pero le hubieran dicho a Macri, que me va a dejar 5 o 6 puntos de déficit fiscal. Díganme cómo quieren que tenga déficit cero sin mejorar mis ingresos. Una parte lo voy a mejorar haciendo crecer la economía, pero en un primer momento van a tener que hacer un aporte todos».
Aunque poco se sabe del plan económico del futuro oficialismo, los movimientos de los colaboradores de Alberto vinculados al área Economía y Finanzas indican que financiación de deuda, retenciones y emisión monetaria son tres de las patas donde se apoyará  al menos inicialmente el gobierno para sustentarse.
Fiel al electorado de Unión por Córdoba (ahora Hacemos por Córdoba) que aún en los grandes centros urbanos  se identifica con el perfil agroexportador de la provincia, Schiaretti reeditó una década después sus antiguas diferencias con el kirchnerismo en relación a la política con el campo.
De hecho, aunque la pelea entre el PJ cordobés y los K le precede, se solidificó y se enquistó durante el gobierno de Cristina Kirchner con el conflicto por la Resolución 125 de las retenciones móviles, del año 2008, que puso en pie de guerra a la llamada Mesa de Enlace de las entidades rurales. A partir de esa puja, el peronismo provincial acuñó el término “cordobesismo”, que aun hoy reditúa electoralmente.
Siempre es bueno reafirmar la importancia que tiene el campo para nuestra Córdoba. Y es bueno saber que el progreso de la provincia estuvo, está y estará vinculado al complejo agroalimentario», señaló Schiaretti en su cuenta de Twitter. “Por eso, hay que cuidarlo (al campo), hay que darles herramientas para que pueda producir más y mejor. Porque si hay un sector que invierte en la provincia todo lo que gana, es el sector agroalimentario», se explayó, luego de encabezar un acto con productores de la capital alterna de la provincia.
Las palabras de Schiaretti recibieron inmediata acogida en organizaciones rurales operativas en la provincia, que rápidamente acuñaron la máxima “tocar al campo es tocar a Córdoba”. Desde Coninagro, sin embargo, el titular Carlos Iannizzotto sostuvo que “hoy las retenciones no sofocan”. “Creo que hay margen para conversarlo, pero lo fundamental es que haya un enfoque distinto, con un sector financiero no especulativo que esté del lado de la gente y la producción». Pero advirtió que “si aumentar las retenciones es para simplemente extraer divisas sin variar el sistema financiero y el tributario persiste en quedarse con 60 pesos de cada 100 que se producen … no va».
Quien sí utilizó la palabra retenciones fue el ministro de Agricultura de la Provincia, Sergio Busso. El funcionario remarcó que el gobierno de Córdoba “rechaza las retenciones” pero sostuvo que en caso de aplicarse, deben coparticiparse. “Este año vamos a terminar con 85 mil millones de pesos de aporte del productor cordobés a la Nación y de eso no ha vuelto nada a la Provincia”, recalcó, tras indicar que el actual gobierno nacional intento achicar las retenciones pero no pudo hacerlo por la crisis económica. “Lo que pedimos es que se valoren los esfuerzos que hacen las provincias porque es plata que se va de la provincia y no vuelve nada”, advirtió Busso.