El presupuesto llega al Concejo (para guardar las formas)

El “paquete económico” -que integran el presupuesto 2020, el código tributario y la ordenanza tarifaria- llega al recinto donde se le dará hoy primera lectura, aunque bajo una composición de la cámara casi perfectamente distinta a la que lo aprobará tras la asunción de los concejales electos, con plenas facultades para cambiar por completo las iniciativas.

El proyecto elaborado por el actual oficialismo del presupuesto, la ordenanza tarifaria y el código tributario para el año próximo entrará al Concejo Deliberante hoy, y será tratado en primera lectura para luego convocarse a la audiencia pública que garantice la difusión de las iniciativas y la participación de la ciudadanía en su sanción, tal como lo establece el capítulo 78 de la Carta Orgánica Municipal.
Según la reglamentación, la sesión que de segunda lectura y sanción definitiva al proyecto debe realizarse, cuanto menos, 15 días después de aquella en la que obtuvo sanción parcial, con lo cual la composición del recinto habrá variado casi por completo, tras la asunción de los concejales electos, que estarán facultados para introducir cuantas modificaciones consideren pertinentes. Esto implica que el proyecto presentado por el oficialismo tendrá apenas el valor de un esbozo de lo que será el resultado final de este procedimiento legislativo pero, aún así, parece pertinente repasar sus trazos gruesos.
El presupuesto municipal pasaría de 37.000 millones de pesos a 48.000 millones, lo que significaría un aumento nominal del 30 por ciento de los recursos municipales, contra una inflación cercana al 50 por ciento. A este respecto el secretario de Economía y Finanzas de la Municipalidad, Hugo Romero, explicó “la situación es compleja ahora y lo será en 2020, sobre todo por la disminución de la actividad económica y por la inflación.
Es necesario que los gobiernos locales apliquen mucha contención del gasto y eficiencia en la recaudación, pero sin incrementos de tasas porque hay un límite en la capacidad de pago de los contribuyentes”. El proyecto presentado anteayer ante la Comisión de Economía del Concejo prevé una ostensible disminución en los gastos presupuestados para obra pública -lo que resulta natural, considerando que la actual gestión desconoce los planes de la futura en este apartado-, y no contempla la cláusula gatillo que en los últimos dos años imperó entre el Suoem y la Municipalidad, ya que este acuerdo paritario vence en diciembre y será el peronismo el encargado de negociar el próximo con los empleados municipales.
Además, el presupuesto prevé un aumento de 41 por ciento de las tasas y contribuciones, lo que va en coherencia con lo proyectado en el presupuesto provincial y con las estimaciones inflacionarias de la Nación. Romero explicó que el municipio no tendrá problemas pagar los salarios de noviembre, y que la nueva gestión que se hará con los puestos de mando del Palacio 6 de Julio a partir del 10 de diciembre deberá encargarse de conseguir los fondos necesarios para afrontar el pago de la pauta salarial de diciembre y los aguinaldos.
Ya en clave política, Romero apuntó que para hacerlo debería valerse de la deuda que la Municipalidad reclama la Provincia por 1.056 millones de pesos, por las supuesta falta de giro de fondos que estableció el Convenio-Ley “de Equidad y Justicia”, que prescribe que el Centro Cívico compensará al municipio por parte de los gastos que este destina a Salud y Educación, y por la falta de actualización de estos fondos, que según el convenio debían actualizarse de año a año y, a pesar de ello, no se habrían visto incrementados en 2019, a pesar del avance de la inflación.
Además, el funcionario recordó que la pauta salarial de diciembre rondará los 1.900 millones de pesos (sin contabilizar aguinaldos), con lo que la suma reclamada cubriría poco más de la mitad del monto total.