Quieren esconder sello PRO de liga de intendentes

El intendente de Marcos Juárez, Pedro Dellarossa, esta vez se plantó: quiere dirigir la Comupro. Pero un sector del macrismo no le da los avales porque sostiene que el espacio debe volver a ser multipaltidario, de corte vecinalista.

Por Yanina Passero
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El intendente de Oliva, Oscar Tamis, organiza la elección que lo liberará de la responsabilidad de conducir una liga de intendentes que empezó con todo el fulgor, al ritmo de las odas del cambio, y terminó contando pérdidas por las mezquindades de los socios de Cambiemos. El incipiente poder territorial que forjó el macrismo con la Comupro atravesará un proceso interno en pocos días.
El 4 de diciembre los intendentes salientes elegirán autoridades entre tres postulantes anotados: Pedro Dellarrosa (Marcos Juárez), Marcelo “Pato” Bustos (Salsipuedes) y Maciel Balduzzi (Costa Sacate). En la nómina destaca el nombre del intendente del kilómetro cero del cambio por la importancia de la localidad y porque, en definitiva, el dirigente hizo mérito para comandar los destinos de los jefes comunales.
Durante su primera gestión cultivó buenas relaciones con la Provincia, hizo equilibrio en la interna de Cambiemos, en general, y en la del macrismo local y nacional, en particular. Revalidó su título en la cresta de la crisis económica que luego se hizo crónica. Por todo ello, esta vez, el hijo del mítico intendente vecinalista de Marcos Juárez está determinado a liderar la Comupro.
Ya se le escapó en la pulseada con Tamis, que tuvo como árbitro al jesusmariense Gabriel Frizza. En aquella oportunidad, fueron clave las influencias que movió el grupo que lideraba el fundador de la Comupro y primer titular. Dellarossa no pudo ser más y quedó como escolta de Tamis.
El jefe del Ejecutivo de Marcos Juárez ya hizo saber a los suyos que dará pelea. La Comupro se ofrece como uno de los pocos bastiones que quedará al PRO para reconstruirse políticamente luego del desaguisado electoral, en especial el turno mayo.
Ahora bien, ¿qué invitaría a pensar que Dellarossa cuenta con el apoyo que alguna vez le retacearon? Se eleva una sutil impugnación a la candidatura del hombre del sudeste cordobés. Toma la forma de debate del nuevo perfil que debería adoptar la liga de intendentes amarillos.
La propuesta es la siguiente: La Comupro debería dejar de ser monopolizada por el PRO para invitar a nuevos actores políticos a robustecerla. Esto es, elevar el perfil vecinalista y multipartidario que consagraban sus actas constitutivas y que, poco a poco, fue perdiendo por protagonismo amarillo.
Recuerdan que sufrieron bajas importantes por la impronta macrista del espacio. Citan como ejemplos la salida del socialista Gabriel Musso (Cosquín) y de la entonces kirchnerista arrepentida, Gloria Pereyra (Villa Dolores).
El razonamiento se acuesta sobre la hipótesis que la figura de Macri debe ser bien utilizada. Como señuelo de aquellos dirigentes simpatizantes o bien como elemento inocuo que no impedirá el trabajo territorial o el empoderamiento de los gobiernos locales, independientemente de su color político.
Cierto es que no quedan dudan que Dellarossa puede ser ubicado en un extremo del polo, precisamente, porque Marcos Juárez fue la primera ciudad cordobesa ganada por la entente que más tarde se conocería como Cambiemos.