PRO arranca rearmado con juego tribal

En Diputados, el macrismo compartiría bloque y se moderada la avanzada monzoísta. En la Legislatura, se abren de los aliados para ganar mayor poder de negociación entre pares y con el PJ.

Por Yanina Passero
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ucedeEl macrismo cordobés tiene una responsabilidad doble: reconstruirse bajo el mítico 60% que sacó el presidente Mauricio Macri en Córdoba el domingo 27 de octubre; y hacerlo de manera organizada para evitar (más) transfuguismos en el camino. Pero los primeros movimientos post electorales no acusan un sentido del orden o de la jugada planifi cada. Cada sector del PRO Córdoba ensaya tácticas defensivas que, adelantan, van caldeando los ánimos para la elección de renovación de autoridades que sería, recién, en 2020.

Los tres ámbitos legislativos con presencia amarilla presentan juegos tribales. Veamos uno por uno. 1) Cámara de Diputados En el Congreso de la Nación la rosca no cesa. Ayer, buena parte de la dirigencia del PRO local mantuvo reuniones con los armadores de Macri en el recinto. Los amarillos cordobeses, al menos, prometían terminar en bandos distintos. La diputada electa Soher el Sukaria mantuvo reuniones con el que será el flamante presidente de la bancada macrista, el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Cristian Ritondo.

La lectura es simple: si el hombre fue puesto por el presidente saliente y prometió su apoyo para el discurrir del trabajo legislativo, la actual legisladora cordobesa no pondría mayores reparos. Durante la campaña provincial –que quedó en competencia con la esposa del gobernador, Alejandra Vigo, por la banca de Capital- y la nacional se ganó la confianza de los asesores de Balcarce 50, entre ellos Marcos Peña y Francisco Quintana.



Se daba por descontado que Héctor Baldassi no generaría conflictos en momentos delicados para la fuerza, mientras que Adriana Ruarte, la nueva compañera de banca –la de la sextareconoce el mecenazgo político de Javier Pretto, pero ha hecho “buenas migas” con El Sukaria. Solo que en la cruzada de los macristas que piden por el interior quedó el jesusmariense Gabriel Frizza.

El diputado formó parte de la de línea interna que fundó el ahora jefe de la Cámara Baja, Emilio Monzó, integrada en su momento por una decena de pares que estaban dispuestos a romper Cambiemos.