Mientras se define el Senado, Caserio reúne tropa propia

El senador confirmó que habrá dos bloques oficialistas en la Cámara Alta y que él seguirá al frente del sector PJ.

Por Bettina Marengo
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Ya lo dijo este diario la semana pasada: muchas defi niciones políticas dependen de una conversación cara a cara y a solas entre el presidente electo Alberto Fernández y la vicepresidenta electa, Cristina Kirchner, encuentro que se demoró hasta después del domingo 17, día en que la exmandataria regresará a Buenos Aires. El retorno de Cristina desde Cuba acelerará los tiempos del nuevo gobierno peronista en distintos ámbitos. En el Senado, principalmente, pero también en otros espacios que requieren del acuerdo entre los jefes de la sociedad política que ganó las elecciones de octubre

Cómo y con quiénes jugará el oficialismo en el Senado, donde Cristina será presidenta y jefa absoluta, es la comidilla política de estos días. La resolución de esta trama que tiene al cordobés Carlos Caserio como uno de sus protagonistas, impactará en el vínculo entre albertistas y cristinistas. También repercutirá en el peronismo cordobés en general y en el schiarettismo en particular.

Nadie desconoce que la implementación del Plan contra el Hambre y la peligrosidad del escenario regional son los temas que preocupan al presidente electo, pero el reparto del poder es siempre una cuestión dominante en los corrillos. Sin muchas chances de que se unifiquen el bloque del PJ (que preside Caserio desde mediados de año) y el de Unidad Ciudadana (donde está actualmente Cristina y hasta el 10 de diciembre encabeza Marcelo Fuentes, el senador por Neuquén), la aspiración del cordobés es conducir un eventual interbloque integrado por ambos sectores.



Ayer el propio Caserio admitió ante Cadena 3 que el oficialismo no tendrá una bancada única, aunque las dos que funcionarán respondan a Alberto Fernández. Una de las razones por las que no habrá un bloque unificado del Frente de Todos es que algunos senadores del PJ enfrentados desde hace años al kirchnerismo quieren mantener autonomía en relación a la expresidenta. En la nota con la radio mencionada, el punillense se limitó a ratificar que continuará ejerciendo la jefatura del sector PJ del Senado.

En cuanto a los números, se habla de 17 para cada sector, pero la precisión final se conocerá en los próximos días. Es casi seguro que si funcionan en sintonía, el gobierno tendrá mayoría en el Senado. Si hay interbloque, la conducción del mismo será decisión final de Cristina Kirchner. Se trata de un cargo estratégico, de alta política, que permite un mayor juego de negociaciones y un alto protagonismo en cada sesión y en cada tema a debatir. Una fuente segura le dijo a Alfil que Cristina quiere que la mendocina Anabel Fernández Sagasti presida el bloque K y también el eventual interbloque con los PJ puros. Fernández Sagasti proviene de La Cámpora y tiene una relación muy cercana a CFK. Otra fuente, también segura, señaló que Alberto Fernández le habría ofrecido a Caserio la presidencia provisoria del Senado, que es el segundo lugar de la Cámara alta después de Cristina Kirchner.

Sin embargo, también para rol suena la mendocina. Es el segundo lugar de la línea sucesoria presidencial, luego de la vicepresidenta. Actualmente lo detenta el macrista Federico de Pinedo. Si la exmandataria continúa viajando a Cuba para acompañar a su hija menor en su tratamiento de salud, Caserio o quien sea debería ejercer asiduamente la conducción de las sesiones. En relación (o no) con esta puja entre lugares políticos e institucionales, el senador cordobés tiene previsto reunir hoy a parte de su tropa cordobesa en su despacho del Senado.

Una demostración de capital político, más allá de que Alberto lo considera su hombre en Córdoba. Son intendentes, legisladores y dirigentes peronistas que trabajaron a su lado en la provincia desde el inicio de la campaña presidencial de Alberto Fernández, en franca oposición a las disposiciones que bajaban del gobierno de Juan Schiaretti, que impulsó la “prescindencia”.

Hoy, y hasta que cambie la relación con el gobernador cordobés, la tropa de Caserio representa el PJ que tiene Alberto en Córdoba y su estructura principal, como quedó demostrado la semana pasada, cuando estuvo Daniel Arroyo –el casi seguro próximo ministro de Desarrollo Social de la Nación- en la Universidad Tecnológica de Córdoba, para presentar el plan Argentina contra el Hambre ante intendentes y dirigentes que hoy se sacarían una foto con Caserio en la cámara alta.