Bolivia unificó al PJ y dividió (más) a Cambiemos

El golpe de Estado y la renuncia obligada de Evo Morales separó aguas en la política cordobesa.

Por Bettina Marengo
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El golpe de estado en Bolivia y la renuncia compulsiva del presidente Evo Morales y de su vice Álvaro García Linera dividió las aguas en la política cordobesa, incluso al interior de algunos partidos políticos. Desde el domingo, día en que el ahora expresidente fue obligado a dejar el gobierno de su país, a pocas horas de anunciar la celebración de nuevas elecciones, como había reclamado la OEA, la mayoría de los dirigentes con cargos públicos hicieron conocer sus posicionamientos en las redes sociales. Twitter, como sucede en tiempos de política digital, fue la plataforma utilizada para fijar posturas. Por lo demás, a nivel legislativo, el bloque oficialista de Hacemos por Córdoba, el bloque K Córdoba Podemos y el bloque del Frente de Izquierda presentaron sendos proyectos de repudio al golpe militar-policial que se tratarían en la sesión de hoy en la Unicameral.
En el peronismo cordobés (y en el nacional) la condena a la ruptura del orden constitucional en el estado plurinacional no presentó matices y fue unánime.
El gobernador Juan Schiaretti manifestó ayer su repudio al golpe a través de un mensaje de Twitter en el que adhirió a un documento muy duro de los organismos de derechos humanos, la UNC, la Justicia, distintas personalidades y organizaciones cordobesas y el propio gobierno provincial sobre el quiebre del orden democrático en el vecino país. “Celebro y acompaño el documento firmado por las distintas instituciones de Córdoba y el @gobdecordoba en repudio al golpe de Estado en Bolivia”, sostuvo el mandatario. En este punto, se distanció del presidente Mauricio Macri, que no habla de golpe de Estado y de la política exterior del gobierno de Cambiemos, más cerca de la línea Bolsonaro-Trump, y se acercó a la línea de Alberto Fernández, el futuro presidente.
Un día antes lo había hecho la diputada nacional Alejandra Vigo, quien fue contundente al hablar de “golpe de estado” en Bolivia. “Quiero expresar mi total repudio al #GolpeDeEstado contra el Presidente Evo Morales, en la querida Bolivia. Ha generado tristeza y zozobra en el pueblo y quebró la vida institucional de nuestro hermano país”, escribió la también legisladora departamental electa.
El senador Carlos Caserio también se definió. “Como argentinos y latinoamericanos, tenemos que pronunciarnos en contra del golpe de estado de las FFAA y policía boliviana. Espero que el gobierno de @mauriciomacri dé señales claras como jefe de un Estado con memoria. Abogo por la primacía de las urnas y no de las armas”, señaló. También albertista, la legisladora electa Natalia de la Sota también marcó posición, al afirmar en su cuenta que “no podemos aceptar bajo ningún punto de vista la intromisión de las Fuerzas Armadas en la vida democrática de nuestros pueblos”, escribió, junto al hagtash #Bolivia.
No en todos los espacios locales las miradas fueron tan homogéneas.
Uno de los espacios donde hubo y hay diferencias es en la ex Cambiemos y aun dentro de sus partidos socios. La UCR Córdoba repudió oficialmente el golpe de Estado en Bolivia, aún con críticas a Evo Morales, pero los diputados Mario Negri, presidente del interbloque Cambiemos en cámara baja, y Diego Mestre, se ubicaron en otra posición. En el caso de Diego Mestre, opuesta la fijada por el Comité Provincia que conduce su hermano, el intendente Ramo Mestre. En cuanto al PRO local, siguió la línea negacionista del presidente Mauricio Macri.
El ex candidato a gobernador de Córdoba Mario Negri responsabilizó a Evo Morales, ahora exiliado en México, de “la crisis política” que derivó en la ruptura del orden institucional boliviano. “No cabe dudas de que Evo Morales es responsable de la crisis política de Bolivia. Primero modificó la Constitución y después no acató el Referéndum que perdió. Luego sobrevino una elección con resultados poco claros, con fraude, según constató la veeduría de la OEA”, es el tuit fijado en la cuenta de Negri.
En sintonía, Diego Mestre sostuvo que “el fraude electoral y un pueblo cansado de tanto manoseo a las instituciones democráticas hicieron renunciar a Evo Morales. Es hora que los hermanos bolivianos elijan libremente a quien los represente realmente. Ojalá sea el ppio (sic) de un futuro lleno de paz y unión”, posteó en su cuenta el diputado junto al hagtash #Bolivialibre.
Le llovieron las críticas. Horas después, utilizó el metalenguaje para morigerar su opinión. “Tal vez malintencionados pretenden tergiversar mi mensaje en relación a Bolivia. Respeto profundamente la democracia. Condeno cualquier golpe de estado. Lo que dije es que debe convocarse a elecciones libres, donde no haya fraude y en el que participen veedores internacionales”, redireccionó.
En cambio, la posición oficial del radicalismo cordobés fue de repudio enérgico al golpe, con aclaración de que de las posibles irregularidades en las elecciones presidenciales del 27 de octubre debieron resolverse dentro del marco de la ley. “Manifestamos nuestra preocupación por la situación de Bolivia, donde Evo Morales no concluyó su legítimo mandato. Repudiamos enérgicamente el golpe y la injerencia militar. Si las últimas elecciones tuvieron irregularidades, debieron resolverse dentro del orden institucional”, fue la postura que fijó el centenario partido en Córdoba.
Desde el PRO, la presidenta del partido a nivel provincial, Zoher El Sukaria, calificó al golpe en Bolivia como “límite institucional y ciudadano” a Evo Morales. “Total respaldo y apoyo al límite institucional y ciudadano a @evoespueblo. La mayoría argentina orgullosa de Ustedes”, redactó en su cuenta de Twitter.
Cabe destacar el único diputado nacional del partido de Mauricio Macri que apoyó el pedido de sesión especial para hoy en la Cámara de Diputados de la Nación para repudiar el golpe en Bolivia fue Daniel Lipovetsky.
Otro socio de Juntos para el Cambio, el diputado electo Luis Juez, se mostró crítico a Evo en cuanto a la transparencia de las últimas elecciones, pero sostuvo que “cuando el Jefe de Policía le dice al Presidente elegido democráticamente que tiene que renunciar, eso es un golpe de Estado”