No son Reebok ni son Nike

En la cocina del tema del momento, Black Eyed Peas utilizó “The Rhythm of TheNight”, el antiguo hit bailable del ítalo house, como materia prima para “Ritmo”, un single en el que la voz de J Balvin juega con el chiste de lo que aquella canción de Corona parece decir en español.

Por J.C. Maraddón
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Aunque pareciera que el monopolio de la música bailable de los últimos 50 años le corresponde a los ritmos afroamericanos que se popularizaron en territorio estadounidense, con sólo hurgar un poco en los detalles podemos advertir que no es tan así. En realidad, mucho de lo que se danzó en las discotecas fueron producciones europeas, que si bien tenían la intención de simular una procedencia norteamericana, aportaban elementos propios a esos estilos que tomaban prestados. Esta apropiación comenzó con el sonido disco, en los años setenta, y se prolongó luego en los noventa, cuando el house se transformó en amo y señor de las pistas.
En países como Italia, Francia y Alemania emergieron algunas factorías encabezadas por productores artísticos que fabricaban, envasaban y comercializaban hits arrasadores que pasaron a la historia entre los grandes éxitos de la disco music. Intérpretes como Boney M, Cerrone, Gibson Brothers, Patrick Juvet y hasta la propia Donna Summer, habían sido reclutados a partir de este tipo de experimentos, que consistían en exprimir las rítmicas originales a través del uso de artilugios electrónicos. Recién cuando este repertorio conformó un catálogo de alto impacto, fue etiquetado como “Eurodisco” y develó así el misterio de su propio origen.
Dentro de ese subgénero, a su vez, hacia mediados de la década del ochenta se abrió paso otra vertiente, llamada “Italo disco”, que dominó una parte de la escena danzante internacional durante algo más de un lustro, con un mayor énfasis puesto en el uso de los secuenciadores. Nombres como Baltimora, Tony Esposito, Righeira, Gazebo, Sabrina, Gino Soccio, La Bionda, Tantra y Spagna pueden no ser demasiado conocidos para el público en general, pero sus canciones fueron en su épocamuy requeridas bajo las bolas de espejos y todavía hoy suenan con frecuencia en cualquier fiesta retro que se precie de tal.
Cuando esa veta empezó a agotarse, vino la siguiente camada de artistas italianos que buscó en el house el soporte que antes había encontrado en la música disco. Y al igual que había ocurrido en aquella ocasión, se apoyó en la ayuda de la tecnología y en la rica historia de la canción melódica en Italia. Un cantante tradicional como Rocco Granata recuperó su antiquísimo tema “Marina” y lo sometió al tratamiento del remix, mientras que el comediante Francesco Salvi se tomó en sorna la nueva rítmica y la aplicó en “C’è da spostare una macchina”, que rápidamente recorrió el mundo.
Fue la transición para que comenzara el esplendor del “Eurodance”, donde brillaron varios proyectos oriundos de Italia, como Cappella, DoubleYou, Black Box o DoubleDee, que llegaron a conformar una escena propia a la que se denominó “ítalo house”. Y de allí fue que se filtró uno de los hits bailables más característicos de los noventa: “The Rhythm of theNight”, de Corona, que era un emprendimiento del productor Francesco Bontempi, con la voz de la brasileña Olga de Souza. Tema emblemático si los hay, constantemente es reciclado por aquellos que samplean partes de su contenido para engendrar una nueva creación.
Y algo de eso es lo que hizo Will.i.am, de Black Eyed Peas, quien utilizó “The Rhythm of TheNight” como materia prima para “Ritmo”, un single en el que la voz de J Balvin juega con el chiste de que la canción de Corona parece decir: “¿Esas son Reebok o son Nike?”. La fórmula original hecha en Italia, pasa por el tamiz estadounidense de Black Eyed Peas y suma el flow del rapero colombiano para manufacturar un éxito imparable que salió hace menos de un mes y que se postula como candidato puesto a tema del verano.