UCR debate por la unidad, con riesgo de ruptura

Tensión en el radicalismo provincial. El Comité Central espera hoy a los legisladores electos por las dos listas.

Por Alejandro Moreno
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El primer round entre los dos sectores en pugna en la UCR cordobesa podría ocurrir esta tarde en la Casa Radical, siempre que quienes son negristas u orbitan en torno al jefe de Morena acepten la invitación/ultimátum enviada por el presidente del Comité Central, Ramón Mestre.
Mestre cursó invitaciones a todos los legisladores electos en mayo pasado con ficha de afiliación en la UCR, ya sea que hayan sido votados por la “lista 3” o por la alianza Córdoba Cambia, que forjaron el PRO y el Frente Cívico, además de la adhesión de la Coalición Cívica-ARI.
La convocatoria fue para Antonio Rins, María Garade Panetta, Dante Rossi, Marisa Carrillo, Marcelo Cossar, Elisa Caffaratti y Raúl Recalde (los elegidos por la lista de la UCR), y Juan Jure, Patricia De Ferrari, Orlando Arduh y Daniela Gudiño (los que llegan a la Cámara por Córdoba Cambia).
También podrán participar los miembros de la Comisión de Acción Política, que integran los ex presidentes del Comité Central y los titulares de los núcleos internos, amplio listado en el que figuran Mario Negri, Miguel Nicolás, Carlos Becerra y Oscar Aguad, entre otros.
El septeto de legisladores electos por la UCR concurriría completo a la reunión que comenzará a las 15 de hoy en la Casa Radical, aunque ayer a la tarde, según algunas versiones, aún quedaban ligeramente pendientes los okey de Caffaratti y Recalde.
El cuarteto aliancista, en tanto, tendrá esta mañana una agenda de reuniones para resolver qué hacer con la invitación del Comité Central. La opinión de Negri será especialmente escuchada, pero incluso no se descarta que de algunas conversaciones participen los legisladores electos por el PRO y por la Coalición Cívica-ARI.
El objetivo de la reunión, según sus organizadores, es sondear la posibilidad de que todos los radicales puedan formar un solo bloque en la Legislatura, a pesar de haber llegado por distintas listas. También, se discutirá si a esa bancada la compartirían con los aliados de Juntos por el Cambio.
Pero, al mismo tiempo, el oficialismo en el Comité Central (con mayoría mestrista) espera que los disidentes de mayo (o sea los de Córdoba Cambia) pidan disculpas por haber sido candidatos por afuera del partido.
De hacerlo -y con la presencia en la reunión el acto penitente se consideraría saldado- evitarían la expulsión de la UCR. El artículo 60 de la Carta Orgánica radical establece la expulsión, entre otras causas, para “todo afiliado que decida participar en elecciones generales en representación de otro partido en contra de los intereses de la UCR”.
Así de extremas son las opciones: unidad o expulsión. La segunda, colocaría a la Unión Cívica Radical en una situación de ruptura.
Los antimestristas entienden que están siendo presionados y que el oficialismo no tiene en cuenta los resultados de las elecciones 2019. Mayo y octubre demostrarían que los no peronistas (radicales, socios e independientes) quieren a la alianza como la herramienta política para pelear por el poder.
Los negristas y sus aliados en la UCR podrían ir a la reunión de hoy a jugar una carta fuerte: pedir que todos los dirigentes radicales reconozcan sus errores al punto de renunciar a sus cargos partidarios. En el presunto plan negrista, las dimisiones masivas arrastrarían a Mestre, cuyo paso al costado sería el único con verdadera repercusión. Naturalmente, si los negristas van con esa idea al Comité no encontrarán apoyo en los mestristas y sus aliados.
Este duelo que viven los radicales estaba pendiente desde la noche del 12 de mayo, cuando los dos candidatos a gobernador surgidos del partido, Ramón Mestre por la UCR y Mario Negri por Córdoba Cambia, fueron ampliamente superados por el peronista Juan Schiaretti. El proceso electoral que concluyó con el triunfo del kirchnerista Alberto Fernández puso en pausa la interna radical, que ahora comienza a ventilarse.