Los votos de Schiaretti en Diputados en la mira de Alberto

El Panal tendrá cuatro diputados: tres schiarettistas paladar negro y un cuarto que es considerado propio pero que algunos ven cercano al albertismo. Por fuera del PJ, los tres del Frente de Todos esperan indicaciones de sus terminales. En el Senado, vuelve Cristina y se define la trama oficialista.

Por Bettina Marengo
[email protected]

El enojo de Alberto Fernández y su círculo chico con el gobernador Juan Schiaretti por los resultados de las elecciones en Córdoba no quita que considere el peso de los votos que el cordobés tendrá en Diputados de la Nación, en una cámara donde el Frente de Todos no tendrá quórum propios.
Con el 16% que sacó la lista de diputados de Hacemos por Córdoba el 27 de octubre, el PJ provincial perdió una de las dos bancas que puso en juego y se quedó con cuatro lugares al menos hasta 2021, año en que la provincia también elegirá senadores nacionales.
Hasta entonces, Alejandra Vigo, Paulo Cassinerio, el recientemente electo Carlos Gutiérrez y el villamariense Héctor Muñoz (en reemplazo de Martín Llaroyra), formarán el bloque Córdoba Federal, que al menos de momento no estará integrado a la formación oficialista que responderá a Alberto. Lo más probable es que Gutiérrez, un dialoguista, asuma la jefatura del bloque que hasta ahora detentaba Llaryora, quien asumirá en un mes gobierno de la ciudad de Córdoba.
En tanto, estaría decidido que la presidenta del PJ Capital y esposa del gobernador permanezca en el Congreso (es legisladora provincial electa) para reforzar la línea de cuatro que el oficialismo provincial parará en la Cámara baja para la negociación con el Frente de Todos.
En ese escenario, cada uno de los cuatro votos es fundamental para El Panal y sus negociaciones futuras con el próximo gobierno nacional. Muñoz, actual secretario de Gobierno del intendente de Villa María, Martín Gill, fue cercano al kirchnerismo hasta el 2015, de la mano del exintendente Eduardo Accastello. En tal sentido, es el menos “íntimo” del Centro Cívico, aunque desde el corazón del schiarettismo se encargaron de asegurar que lo consideran propio. “Va en nuestra lista y va a asumir en nuestro bloque”, aseguró un dirigente.
Con todo, dos fuentes peronistas que hablaron ayer con Alfil mencionaron “dudas” sobre la futura alineación de Muñoz, a quien ven potencialmente cerca del bloque de Alberto o respondiendo más a Gill, un albertista que mantiene buen diálogo con El Panal. Aunque el propio funcionario ha afirmado a medios de su ciudad que “defenderá los intereses de Córdoba” si asume como diputado nacional, lo que en léxico del PJ provincial significa jugar con el gobierno de Schiaretti.
No es un tema menor la cuestión, lo que explica el cruce de pareceres. Un diputado es el 25% de la fuerza parlamentaria que tendrá desde diciembre el Centro Cívico, que además está en tensión con el único senador del PJ cordobés, Carlos Caserio.
Fuera del PJ cordobés, pero cerca del PJ nacional, los tres diputados cordobeses, Gabriela Estevez (reelecta el 27 de octubre), Pablo Carro (finaliza en 2021) y el recientemente electo Eduardo Fernández, buscan su lugar en ese gran y heterogéneo interbloque que contendrá a kirchneristas, pejotistas, camporistas, massistas, progresistas y un largo etcétera. En los últimos días, todos han viajado a Buenos Aires a reunirse con sus terminales políticas.

Los optimistas
Por lo demás, no son pocos los que sostienen que al futuro presidente, Alberto Fernández, al futuro jefe de la Cámara baja, Sergio Massa, y al futuro presidente del bloque del Frente de Todos, Agustín Rossi, no le preocupan los votos de Schiaretti porque entre propios y aliados de distintas extracciones, más los diputados que responden a Roberto Lavagna, a quienes consideran cuasi aliados, los números para las leyes-madre estarán asegurados. Además, resaltan que Hacemos por Córdoba se comporta institucionalmente y que no va a empezar la relación con el nuevo gobierno votando en contra las leyes clave como la Ley de Presupuesto 2020, la primera de las batallas legislativas del Frente de Todos. Reestructuración de deuda, ley de Góndolas, leyes relativas al acuerdo social y emergencia económica, son sólo algunas de las normativas que se debatirían entre diciembre y febrero y que impondrán un ritmo frenético al heterogéneo interbloque que probablemente conformarán albertistas y aliados.
En el Senado también hay clima de decisiones. En las próximas horas regresaría Cristina y comenzaría a definirse la formación oficialista en la cámara alta. Algunas fuentes indican que se mantendrán dos bloques de 17 miembros cada uno: uno del PJ presidido por el cordobés Caserio, ligado a los gobernadores, y otro cristinista que conduciría la mendocina Anabel Fernández Sagasti.