Caserio reunió tropa para AF (foto actualizada del PJ local)

El posible ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, pasó por Córdoba para presentar el Plan contra el Hambre ante un buen grupo de intendentes cordobeses y de dirigentes del peronismo cordobés. La organización fue de Caserio y Gill, sin pasar por la tranquera de El Panal. Apenas hubo un contacto telefónico con Tocalli.

Por Bettina Marengo
[email protected]

Mientras muy cerca de Alberto Fernández sostienen que no habrá llamada telefónica ni encuentro personal entre el presidente electo y el gobernador Juan Schiaretti y, al borde del freezer, le quitan expectativas a una reunión institucional posterior al 10 de diciembre, el albertismo empieza a bajar a Córdoba con formato de pregestión y al margen de las autoridades provinciales. La decisión en el entorno del futuro mandatario es explicitar el malestar y una cierta indiferencia con el cordobés, a quien le endilgan (además de una “prescindencia no neutral”) no haber sido claro con el electorado cordobés sobre el país que estaba dejando Mauricio Macri y el impacto en la provincia. “Si lo hubiera hecho, la elección hubiera sido otra”, sostuvo el senador Carlos Caserio anteanoche en diálogo con el programa ADN que conduce el también cordobés Tomás Méndez por C5N. El martes, una fuente segura del electo mandatario ya le había dicho a Alfil que no habrá reunión ni llamada a Schiaretti.
Ayer se produjo una foto que habla mucho del momento político poselectoral de Córdoba. El jefe de los equipos técnicos sociales de Alberto Fernández, el diputado nacional del Frente Renovador Daniel Arroyo, presentó ante un centenar de intendentes y jefes comunales de la provincia el Plan “Argentina contra el hambre”, que será la base del programa social de emergencia del gobierno de Alberto Fernández.
Arroyo será muy probablemente el próximo ministro de Desarrollo Social de la Nación. Desembarcó en esta ciudad con discurso de funcionario nacional y lo hizo escoltado por el senador Carlos Caserio y el intendente de Villa María, Martín Gill, quienes convocaron a los jefes comunales al auditorio de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). El punillense se ocupó además de traer a los bonaerenses Gabriel Katopodis (General San Martín), Juan Zabaleta (Hulingham) y Ariel Sujarchuk (Escobar), demostrando que es un dirigente con redes en la poderosa Buenos Aires. Los mencionados integraron la mesa panel de la presentación junto a los locales Rodrigo Rufeil (La Calera), Federico Alessandri (Embalse), María Fernanda Grimaldi (La Francia) y Fabián Francioni (electo en Leones). De la Provincia, más allá de un contacto telefónico de Arroyo con el (¿saliente?) ministro de Desarrollo Social, Sergio Tocalli, hubo presencias no oficiales de tercera o cuarta línea, mezcladas entre el público. De hecho, se había organizado una reunión entre Arroyo y Tocalli en el despacho del segundo (al frente de la UTN, para más comodidad), pero el especialista en políticas sociales lo dejó “plantado”. En cualquier caso, prácticamente no hubo menciones a la Provincia como articuladora de políticas sociales entre Nación y municipio, aunque voceros del encuentro admitieron que no sería posible aplicar el programa contra el hambre sin un acuercdo
En encuentro se realizó a través de la Universidad de Villa María y de la UTN, cuyos rectores son cercanos políticamente al reciente ganador de las elecciones. De la UNC hubo algunos docentes y presencias, pero no participó institucionalmente. Las universidades, como los gobiernos locales, van a ser parte del programa contra el hambre, según el diseño que describió el todavía diputado nacional.
El objetivo explícito de la actividad fue presentar y explicar el programa a los jefes municipales que serán los ejecutores diarios del mismo (“el hambre se municipalizó”, sostuvo Arroyo en una parte de su alocución). En el interlineado, fue una demostración de liderazgo de parte de Caserio, que viene de renunciar a la presidencia del PJ provincial, en el marco de un peronismo cordobés que comienza a sentirse albertista. En tal sentido, además de los intendentes y jefes comunales estuvieron presentes legisladores, diputados, gremialistas y dirigentes peronistas (y no peronistas), algunos provenientes del kirchnerismo y otros no. Entre ellos, Olga Riutort, Victoria Flores, Juan Monserrat, Pablo Carro, Daniel Giacomino, Horacio Viqueira, y los legisladores provinciales del núcleo Caserio: Carlos Presas, Tania Kyshakevych, Mariana Caserio y Marcos Farina, entre otros. No estuvo Natalia de la Sota, la legisladora electa que también disputa con el senador nacional la representación de Alberto en Córdoba.