Trimarco picó en punta para volver a servirse del Estado

No hay poder humano ni divino que aleje a la madre de Marita Verón del dinero público. Le debe explicaciones a la Justicia, pero ya encaró su nueva militancia falseando datos sobre trata.

Susana Trimarco es veloz para reclamar y lenta para explicar. Entre otras deudas, tiene pendiente aclarar el uso que la ONG que preside le dio a los fondos que el kirchnerismo le giró en la recta final de su última gestión.

El rol de la mujer en la lucha en contra de la trata ya estaba en duda antes de que se quedara sin el blindaje de Cristina Fernández de Kirchner, quién en diciembre de 2012, tras la absolución de los acusados por el caso Marita Verón, atacó a los integrantes del tribunal de juicio. “No tengo pruebas pero no tengo dudas de que cuando hay dinero de por medio no les importa nada”, dijo desde un acto en la localidad bonaerense de Garín.

Ese decisorio (que la Corte tucumana luego revocó) fue el trampolín que usó la vice electa para lanzar su plan de “democratización de la Justicia”: horas después de que se conociera el tenor de la sentencia, ante la militancia, dijo que había llamado a Trimarco para “consolarla” y para confirmarle la ayuda estatal y confirmó que la reforma del Judicial estaba en marcha.

Sin el escudo protector del FpV, Trimarco quedó en la mira de la Justicia. En abril de 2016 fue intimada por la Administración de Bienes del Estado para que la Fundación María de los Ángeles devolviera dos predios ubicados en Tucumán que le cedieron en comodato.
Uno está en San Miguel y le pertenecía al Ejército. El proyecto era que allí se erigiera un centro materno infantil. El otro, ubicado en la localidad de Las Talitas, iba a usarse para levantar viviendas sociales. Ambas iniciativas quedaron en la nada.
Poco antes, el por entonces secretario de Vivienda y Hábitat de la Nación, Domingo Amaya, había advertido que los acuerdos firmados entre funcionarios de Fernández Kirchner y la fundación estaban bajo revisión.
El disparador fue que la detección de un pago irregular relacionado con las obras en el terreno del Ejército: un desembolso $ 5,6 millones el 4 de diciembre de 2015 (en concepto de anticipo de más de 22 millones), sin la rendición de cuentas de rigor.



Anomalías
Las anomalías se constataron y a mediados de 2018 la situación de la madre de Marita Verón se complicó: en el marco de la causa generada por el Ministerio del Interior, el fiscal Carlos Brito le requirió explicaciones sobre el uso de los activos.

El tema quedó en suspenso, pero en marzo el juez Daniel Bejas citó a Trimarco a indagatoria y debió ordenar su búsqueda ante la reticencia de su supuesta letrada a proporcionar datos sobre su paradero.
La abogada aseguró que la imputada estaba en Córdoba y pidió 15 días para que compareciera, pero horas después Trimarco se apersonó ante el magistrado con otro patrocinante. Dio excusas y pidió una nueva audiencia, pero del dinero no dijo nada.

Abstinencia
Tras el triunfo del FdT, Trimarco picó en punta para encarar su nueva militancia y reconoció su abstinencia de partidas estatales. «Sufrimos muchísimo. Han sido muy difíciles porque la fundación no contó con fondos de ayuda», declaró.

Además, falseando datos, sostuvo que durante el mandato de Mauricio Macri el combate de la trata estuvo paralizado.

El diputado oficialista José Cano la desmintió citando estadísticas que están disponibles; entre ellas, la que difundió el Ministerio de Seguridad en enero, que detalla que durante los últimos tres años la cantidad de víctimas rescatadas subió 95%.

«Es lógico que Susana Trimarco se sienta más cómoda con quienes le dieron vía libre para actuar sin controles, pero la legitimidad de su lucha no la habilita a mentir para acomodarse al calor del poder», enfatizó Cano.

 

Mimada
Hace años que Trimarco, una de las mimadas del kirchnerismo, es cuestionada. En 2013, el periodista Christian Sanz llamó la atención sobre su ascenso económico, que le atribuyó a sus relaciones con la ex presidenta y con otros políticos. Según Sanz, autor del libro “Trimarco SA”, la dirigente “presionó al Estado” para sacar rédito personal.

En 2014, Sanz insistió con que la fundación percibia más fondos oficiales que cualquier otra ONG del rubro pese a que no informaba sobre sus actividades.

Sede cordobesa

La función de la sede cordobesa de la Fundación María de los Ángeles es un misterio. Aunque en teoría asesoraba a damnificados, no tuvo refugios ni difundió estadísticas ni mantuvo relaciones institucionales con la Secretaría contra la Trata de la Provincia.
Además, dos ex empleadas (una abogada y una psicóloga) que promovieron demandas laborales expusieron que la ONG no cumplía su misión.
La profesionales manifestaron que se inventaban legajos, ya que en muchas oportunidades acudían personas con inconvenientes que no tenían nada que ver con la materia merced a la cual la organización recibía fondos y subsidios, como desocupados y pacientes psiquiátricos.

Paralelamente, aseguraron que desde la dirección les solicitaban encuadrar la problemática como si se tratara de potenciales víctimas de trata, para cumplir con los “números mensuales”.

En ese contexto, la filial local de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar) dio un dato clave: a pesar de su intenso activismo por los derechos de las personas que ejercen la prostitución, nunca se contactó con nadie que hubiera tenido relación con la Fundación María de los Ángeles.

La suba de la asistencia estatal a la organización de Trimarco se relaciona con la evolución de su vínculo con el gobierno de Fernández de Kirchner. En 2009 la fundación recibió $318.946,22; en 2010 $ 448.102,31 y en 2011 cobró una suma similar ($499.274). Esos fondos aumentaron a $1.200.000 en 2012.
En 2013, cuando pasó a engrosar las filas del kirchnerismo, el Estado Nacional le destinó $4.005.620.