Bustos Fierro pidió a los partidos que no envíen votos ajenos

El juez respondió al reclamo de Juntos por el Cambio, que acusa al PJ de distribuir las boletas cortadas de Macri presidente y diputados de Hacemos por Córdoba.

Por Alejandro Moreno

El juez federal Ricardo Bustos Fierro resolvió ayer que las agrupaciones políticas que participan de las elecciones del próximo domingo no deben imprimir ni distribuir boletas que no sean las propias.
Además, los aliancistas dieron ayer un nuevo paso en su arremetida contra el peronismo por el reparto de los tramos presidencial de Juntos por el Cambio y de los diputados nacionales de Hacemos por Córdoba.Bustos Fierro aclaró que “sin perjuicio de la remisión” de las actuaciones al fiscal federal, es “necesario hacer saber a todas las agrupaciones políticas que participan en las elecciones del 27 de octubre próximo que deberán abstenerse de imprimir, repartir, entregar y/o enviar boletas de sufragio que no sean las propias”.
La decisión representa un triunfo para la UCR/PRO, que venía reclamando contra Hacemos por Córdoba.
Al mismo tiempo, los apoderados de la coalición, pidieron al juez federal con competencia electoral, Ricardo Bustos Fierro, que corra vista al fiscal Enrique Senestrari para que este analice la información y resuelva promover una acción penal.
Los aliancistas (radicales, macristas, juecistas y lilistas) denuncian que el peronismo está enviando a los afiliados de la UCR las boletas cortadas de Macri y los diputados de Hacemos por Córdoba tomando una base de datos que no deberían tener, y menos utilizar. El lunes, el sobre con las boletas llegó a la casa del primer candidato de Juntos por el Cambio para la Cámara Baja, Mario Negri.
El peronismo busca ganar dos bancas de diputados nacionales, aspiración sostenida por el resultado de las PASO, y para ello necesita el corte de boletas, porque la suya no tiene adherida una candidatura presidencial. Tanto en agosto como ahora, los tácticos de Hacemos por Córdoba dedicaron mucho tiempo a entrenar a los suyos y a seducir a los extraños. En las últimas elecciones ha quedado demostrado que entre el voto a Mauricio Macri y a Juan Schiaretti hay vasos comunicantes, y que la cantera se nutre tanto de ciudadanos radicales y peronistas.
Hasta allí, historia conocida, pero para la UCR, el uso de una base de datos supera los límites permitidos del juego político.
Los sobres llegan a las casas de los afiliados radicales sin membrete ni remitente, pero para en Juntos por el Cambio no tienen ninguna duda sobre el origen.
El viernes pasado Negri, incluso, calificó a la maniobra como una “estafa electoral”. “Hay una estafa ética –abundó-, porque si tomás la decisión de llevar la boleta corta e ir solo, bancátela. No se puede inducir a la confusión a la sociedad. La boleta oficializada por la Justicia Electoral en el caso de Juntos por el Cambio es un voto completo, con presidente y diputados. No es un voto cortado por la mitad”.
El carácter anónimo de los envíos, además, significaría una violación de la legislación electoral, porque no puede definirse el origen de los gastos ni el control posterior.
Todo ello justifica, según los aliancistas, que el fiscal Senestrari inicie acciones penales e investigativas. Al cierre de esta edición se esperaba una respuesta del fiscal, o en todo caso, para hoy a la mañana.
Cabe recordar que la alianza Juntos por el Cambio pidió a la Junta Electoral Federal, el lunes, que “sin perjuicio de las acciones pertinentes en orden a hacer cesar la conducta denunciada, se arbitren medidas preventivas que de manera pública y general, adviertan al electorado de la irregularidad denunciada y las consecuencias”.