Si no hay milagro macrista, concluye tregua en la UCR

Ahora todos están mirando las urnas nacionales. Luego, habrá de desatarse el debate interno demorado desde mayo.

Por Alejandro Moreno
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treguaLa campaña nacional que concluye el próximo domingo (salvo que Mauricio Macri logre la hazaña de llegar a la segunda vuelta de noviembre) ha puesto bajo un manto piadoso la interna radical pendiente desde el 13 de mayo. El lunes 28, lo que hoy son rumores y quejas pronunciadas sobre las mesas de los bares ganarían mayor visibilidad.

Ramón Mestre y Mario Negri fueron a las urnas a competir contra Juan Schiaretti por listas separadas. Mestre fue el candidato a gobernador de la Unión Cívica Radical; y Negri el del PRO, del Frente Cívico y de la Coalición Cívica-ARI, aunque contó con el respaldo de muchos radicales.

Divididos, los dos perdieron, facilitando con mucha anticipación la continuidad del peronismo en el poder provincial. El sainete pareció confirmar que hubo un plan de la Casa Rosada para honrar un acuerdo secreto entre Macri y Schiaretti, que el gobernador de Córdoba ahora cumple con su abstencionismo en el tramo presidencial, aunque la mayoría de los peronistas apoyen la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.



Las heridas abiertas por la histórica escisión en la UCR (no ocurría hacía más de medio siglo una situación similar) siguieron sangrando. Mestristas y negristas se acusan mutuamente de ser los responsables de la crisis, y el resto los señala a ambos.

Partidarios del actual intendente han sugerido que deben aplicarse durísimas sanciones a los que se fugaron del seno partidario. Hasta hablan de expulsiones. Mestre es más cauto porque seguramente entiende que tomar medidas tan drásticas quebraría a la UCR (después de todo, Negri sacó más votos que él). Además, él mismo llevó de candidato a legislador provincial a Antonio Rins, quien una década atrás fue echado del partido porque fue candidato a vicegobernador de Luis Juez por el Frente Cívico.

Igualmente, el presidente del Comité Central ha manifestado que los que se fueron deben pedir disculpas por ser candidatos de otros partidos. En el negrismo no responden en voz alta porque están concentrados en la campaña presidencial, pero consideran que no deben hacerlo, y que el que no entendió lo que querían los radicales, o sea la alianza con el PRO, fue el propio Mestre.

Mientras esta cuestión comience a discutirse en voz alta, los radicales deben tomar decisiones importantes hacia fin de año: el nuevo presidente del Ente de Intendentes y cómo se distribuirán los legisladores provinciales del próximo período.

Mestre quiere conservar el timón del Ente que comandó durante los últimos ocho años, pero no le resultará tan sencillo como en anteriores bienios. El concluye su gestión en el Palacio 6 de Julio y los ex mestristas, los no mestristas y los antimestristas le discuten la primacía. Ya hay varios candidatos anotados y uno de los que más empuja, el bellvillense Carlos Briner, al menos se calificó como “afín” a Mestre. Otro aspirante a la silla, como Daniel Salibi, de Mendiolaza, ha sido históricamente uno de los más críticos del capitalino, y trata de formar un movimiento del interior desligado de las referencias provinciales, ahora alicaídas. También en los pasillos radicales se menciona al Defensor del Pueblo, Mario Decara, como un armador de poder en las sombras para definir la conducción del futuro Ente.Negri no tiene tropa suficiente para pelear allí.

Los legisladores radicales del período 2019-2023 llegan por dos caminos distintos: las listas de la UCR y de la alianza. ¿Podrán estar todos juntos? Es difícil. Los que llegaron por la alianza con el PRO quieren conservar el acuerdo en la Cámara, mientras que hay radicales que sostienen que Juntos por el Cambio no deberá existir más una vez concluido el duelo presidencial. Marcelo Cossar tendría pretensiones de presidir el bloque radical que llegó detrás de la candidatura a gobernador de Ramón Mestre, mientras que el ex mestrista Orlando Arduh parece el favorito para conducir la bancada de los aliados.

Ente de Intendentes y bloque o bloques legislativos serán los aperitivos (fuertes) de la gran discusión del año que viene: la conducción del Comité Central de la Provincia y el reparto de congresales. Mestre es el actual presidente e iría por la reelección hasta el 2022. Pero ya van aglutinándose grupos de los que querrán una renovación partidaria. El 2023 está lejos, pero en la política los tiempos corren veloces.