La campaña ya fue, ahora todos piensan en el 28

El albertismo y el peronismo consideran que, salvo que aparezca un cisne negro, Alberto será ungido presidente el 27. En Córdoba, el foco está puesto en los escenarios políticos posteriores.

Por Bettina Marengo
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campañaAlberto Fernández estará esta semana en Olavarría, Bahía Blanca y Malvinas Argentinas, el miércoles en Resistencia, Chaco y el jueves en Mar del Plata, junto a Cristina Fernández de Kirchner, en la semana de cierre de una campaña electoral que, si no aparece un cisne negro, lo ubicará el domingo próximo como el presidente electo de los argentinos con un triunfo en primera vuelta.
Córdoba, salvo una decisión de ultimísimo momento del equipo del Frente de Todos, quedó afuera de la agenda de octubre del candidato presidencial. La última vez que Alberto vino a Córdoba fue a fines de septiembre, cuando habló frente a un auditorio de 400 empresarios en un evento organizado por la Fundación Meditérránea.
El comando de campaña explicó que se priorizó para la última semana a la provincia de Buenos Aires porque Alberto la visitó muchas menos veces que a Córdoba, pese a que en provincia de Buenos Aires se juega casi el 38% del padrón nacional y en Córdoba el 8,6%. La explicación a esto es política: de la principal provincia argentina se ocupó hasta ahora el candidato a gobernador, Axel Kicillof y la expresidenta Cristina Kirchner, (cuya presencia en Córdoba fue considerada inviable) y Alberto de dedicó en persona a acercarse al prescindente gobernador Juan Schiaretti y, de la mano del senador Carlos Caserio, a desmadejar la relación con el PJ cordobés.
Tras esa faena, hay conformidad con lo hecho en Córdoba en el plano electoral (un dirigente de peso dijo que la provincia está en 7 sobre 10 puntos), pero los responsables de la campaña nacional entienden que se crecerá no más de dos o tres puntos en este distrito sobre el 30,3% que sacaron en las Paso.
En ese escenario, la campaña en esta provincia tendrá un primer cierre hoy con la visita de un massista como Daniel Arroyo, el diputado nacional que suena como posible ministro de Desarrollo Social de la Nación, que vendrá a una actividad en barrio San Vicente y se reunirá con organizaciones sociales e intendentes vecinalistas. Por lo demás, cada candidato a diputado nacional encabezará un cierre propio. El más preocupado de todos es el tercer candidato de la lista, Pablo Chacón, quien necesita que el espacio Frente de Todos crezca al menos dos puntos para entrar al Congreso.
Con el 27 a la vista y los resultados cordobeses ya digeridos, el foco está puesto ahora en el lunes 28 y, consecuentemente, en las primeras trazas de lo que vendrá: la disputa interna del PJ cordobés y del albertismo en el nuevo escenario, los reposicionamientos y el telón de fondo de la puja por la sucesión de Schiaretti.
Luego del acto del 17 de octubre de La Pampa, Caserio lanzó un spot en redes donde se reivindica como “el primero” que apoyó la candidatura presidencial de Alberto Fernández. El presidente del bloque de senadores del PJ, cuya relación con Schiaretti estaría más tensa que nunca, quiere mantenerse después del 10 de diciembre como jefe del interbloque oficialista en la cámara alta (la mayoría no cree que se unifiquen las bancadas peronistas y kirchneristas), para lo cual va a necesitar el visto bueno de Cristina, y no sólo el de Alberto. En ese spot, el punillense rompe con el eje “defendamos Córdoba”, impulsado por el gobernador para sostener la neutralidad en las presidenciales, y avanza con la propuesta de una “Córdoba que vuelve a creer” y que se integra al proyecto nacional del albertismo. Caserio aspira a tener un rol importante como referente local del futuro presidente peronista, como lo tiene ahora del candidato, y a continuar liderando al sector que lo acompañó con proyecto Alberto. En el entorno de Schiaretti descartan que, si el triunfo del Frente de Todos se confirma, el nuevo presidente y el mandatario provincial se vincularán sin intermediarios, por razones de mutuas necesidades. Y dicen que el “tema Caserio” (sic) finaliza tras el escrutinio provisorio.
(Sigue en página 6)Natalia de la Sota, la hija del fallecido exgobernador, también trabaja para ser la referencia de Alberto en Córdoba, pero por ahora en un marco de equilibrio con el schiarettismo. Su gira por el interior junto al primer candidato de Hacemos por Córdoba Carlos Gutiérrez y su presencia en el acto del Día de de la Lealtad de la CGT Córdoba fue vista como una prueba de lealtad al Centro Cívico. El video con Alberto donde ambos entonan una canción de Lito Nebbia es un dato político que habla del lugar que le reserva a la dirigente el todavía candidato. Se especula con un cargo en el gobierno nacional, pero también con algún tipo de impulso en la pelea sucesoria cordobesa, que ya está silenciosamente en marcha.
En el Frente de Todos, que en Córdoba no contiene al PJ, la incógnita es cómo se alinearán los espacios y los jugadores actuales. En los partidos y organizaciones peronistas que integran el viejo kirchnerismo provincial, como La Cámpora o el Partido de la Victoria, la mayoría de los consultados consideran natural y necesaria la unidad con el PJ provincial, como viene promoviendo el presidente del PJ cordobés. El promocionado “todos juntos”. Pero admiten que esa simbiosis va a depender de los acuerdos que tejan Alberto Fernández y Schiaretti a nivel institucional y a nivel político.