La decadencia infinita

En su cadena de documentales sobre el surgimiento, el apogeo y la caída de los ídolos, Asif Kapadia ha sumado un nuevo eslabón con “Diego Maradona”, un largometraje disponible en HBO, que se explaya sobre la vida de quien es considerado por muchos como el mejor futbolista de todos los tiempos.

Por J.C. Maraddón
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El director británico Asif Kapadia se ha transformado en un especialista en documentales biográficos de estrellas populares, que han sabido cosechar elogios y público adepto en su paso por las pantallas. En 2010, bajo la producción de ESPN, estrenó “Senna”, un filme que recapitula la vida del famoso piloto brasileño, en tanto que en 2015 dio a conocer una película sobre la cantante pop Amy Winehouse, financiada por el Channel Four inglés y el sello discográfico Universal. En ambos casos, sus trabajos se han vuelto un material muy preciado en el circuito del streaming, donde productos de este calibre valen oro.
A simple vista, podría decirse que Kapadia ha coincidido en repasar la historia de figuras que han tenido un final trágico, aunque han diferido en la manera de llegar hasta esa instancia. Porque en el caso de Senna, por tratarse de un campeón de Fórmula 1, su coqueteo con la muerte formaba parte de los gajes del oficio. Y el accidente que le costó la vida en 1994 fue el punto de partida para una serie de modificaciones en el reglamento de la categoría, que bajaron en forma notoria el número de víctimas fatales en este tipo de competencias automovilísticas.
Luego, al abordar la escalada a la fama y el martirologio posterior de Amy Winehouse, el director inglés de ascendencia india se vio obligado a subrayar los peligros de una profesión que no obligaba a manejar vehículos a más de 200 kilómetros por hora de velocidad, pero que ponía a quienes la practicaban en un peligro constante. La carrera de esa estrella pop que no estaba preparada para soportar las presiones de la fama, culminó de la peor manera en 2011 cuando una ingesta exagerada de alcohol acabó para siempre con una artista que en apenas unos años había logrado el reconocimiento mundial.
En esa cadena de documentales sobre el surgimiento, el apogeo y la caída de los ídolos, Asif Kapadia ha sumado este año un nuevo eslabón con “Diego Maradona”, un largometraje disponible en HBO, donde se explaya sobre el recorrido vital de quien es considerado por muchos como el mejor futbolista de todos los tiempos. Montado encima del audio de testimonios actuales que incluyen el del propio Maradona, el realizador despliega un precioso archivo de imágenes que, si bien se centran sobre el periodo napolitano de su carrera, barren también hacia el pasado y hacia el presente lo que han sido sus andanzas dentro y fuera de la cancha.
La primera diferencia que salta con respecto a “Senna” y “Amy” es que aquí Kapadia se enfrenta con la biografía de un astro que está vivo y que puede evocar con su propia voz cómo sucedieron las cosas. Pero hay algo que es quizás más significativo: mientras que el epílogo en las trayectorias del corredor y de la cantante fue abrupto, el del futbolista argentino se ha extendido durante por lo menos los últimos 25 años, desde que un antidoping positivo en el Mundial de Estados Unidos profundizó esa pendiente a la que lo condenaban sus adicciones, su paternidad no reconocida y su rebeldía.
“Diego Maradona” expone sus gestas gloriosas en Argentina y en los mundiales; y ahonda en el fenómeno que generó su larga estadía en el Nápoli, donde desató una pasión desenfrenada. Pero el documental no le escatima minutos al calvario de su exposición mediática, que se ensañó con su privacidad y que, después de consagrarlo como una deidad pagana, se regodeó con los desmadres que lo tuvieron como protagonista. Asif Kapadia dibuja de esta forma esa parábola descendente que, cayendo desde lo más alto, solo podría llegar al punto cero en el infinito.