PJ busca activar una campaña “fría”

Hacemos por Córdoba, que apunta a crecer 9 puntos, entiende que la sociedad –y buena parte de la militancia- aún no ha entrado en clima de campaña, y lo necesita. Tras un triunfo ajustado en Alta Gracia y las derrotas en Las Varillas y Almafuerte busca despabilar a su aparato en capital e interior.

Por Felipe Osman
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El peronismo logró un resultado prometedor en las primarias de agosto. El 16,76 por ciento de los votos para una lista sin tramo presidencial en una elección nacional altamente polarizada fue motivo de festejos en El Panal. Pero el optimismo no generó ahí triunfalismo, sino la perspectiva de potenciar el rendimiento de Hacemos por Córdoba en las urnas el 27 de octubre.

Sin demasiada pausa, los jerarcas del partido empezaron a diseñar el segundo tramo de la campaña, que apostaría a redoblar esfuerzos entre la militancia, pulir (aún más) una fiscalización ya eficiente, ampliar en docencia para “recuperar” los votos que se perdieron por errores en el corte de boleta y ahondar en un eje discursivo: “los diputados de Hacemos por Córdoba son los únicos que defenderán los intereses de la provincia, sin hacer primar sobre ellos los de una u otra fuerza nacional”.

Pero las intenciones del Frente de Todos de encolumnar detrás de sí a todos los gobernadores e intendentes peronistas y la decisión del PJ provincial de sostener una prescindencia vital para pescar entre los electores de Juntos por el Cambio generó fuertes tensiones. Tanto en la capital como en el interior.



Esto repercutió en las elecciones de Alta Gracia, donde Marcos Torres -hermano del actual intendente, Facundo- logró imponerse por un ajustado margen sobre el radical Leandro Morer. Walter Saieg, predecesor de Facundo Torres en la Intendencia y sumido en una feroz interna con los hermanos, melló el resultado del peronismo y no estuvo lejos de generar daños mayores.

Hay quienes también encuadran en las tensiones entre Hacemos por Córdoba y el Frente de Todos las peripecias del peronismo en Las Varillas y Almafuerte. En el primer caso, el opositor Mauro Daniele se impuso sobre Daniel Chicarello, que contaba con el apoyo de Manuel Calvo, vice gobernador electo tras los comicios del 12-M. En Almafuerte sucedió algo similar, cuando Rubén Dagúm se impuso sobre el oficialista Gerardo Vélez.

Los cantos de sirena del Frente de Todos estarían desalineando la tropa de Hacemos por Córdoba en varias localidades, y el oficialismo provincial necesita revertir esta situación. Con menor entidad, algo similar podría suceder en la capital.

Simultáneamente, el peronismo interpreta que la sociedad -y parte de la militancia- no han entrado aún en clima de campaña, y necesita que lo haga. La porción del electorado que suele respaldar a Juntos por el Cambio -pecera en la que El Panal espera pescar para las generales- suele ser identificada como la menos politizada. Y si estos votantes no están atentos a la campaña, difícilmente pueda recibir el mensaje que Hacemos por Córdoba buscara acercarles: “el presidente que quieras, los diputados de Juan”.

Para contrarrestar estas dificultades el peronismo ha adoptado distintas iniciativas en el interior y en la capital.

En el interior, los candidatos visitan diferentes localidades a las que la Provincia baja recursos, patrulleros, ambulancias y pequeñas obras para fortalecer vínculos con intendentes y jefes comunales.

En la capital, el PJ reactiva sus comandos de campaña con actos en los que participan los candidatos de la boleta corta junto a importantes referentes de la ciudad. De hecho, la inauguración de los locales en algunas de las seccionales más populosas fueron reprogramadas para que a ellas asistiera Alejandra Vigo y, probablemente, Martín Llaryora. Ante la presencia de encumbrados referentes del PJ, la militancia suele ofrecer mejores esfuerzos.

Sin embargo, más preocupa a quienes dirigen la campaña la constricción al trabajo territorial que sus militantes tengan en su ausencia. Por eso, no se descarta que las visitas a las seccionales se intensifiquen en las próximas semanas. Y no ya con citas pactadas.