La caída del salario real será de 7% este año

Todavía no se cerró el pago de un compensatorio a los empleados del sector privado. La baja de ingresos no es homogénea para todos los trabajadores. Un estudio privado señala que la salida sería un acortamiento generalizado de los contratos o, directamente, una indexación de los salarios.

salarioNo hay avances en las negociaciones por el pago de un bono compensatorio para los trabajadores del sector privado. El ministro Dante Sica se reunirá el lunes con la CGT, la entidad pide que la medida salga por decreto presidencial. Los representantes empresarios insisten en que muchos sectores no pueden hacer frente al pago y reiteran el reclamo de beneficios impositivos.

Sica ratificó que la idea es buscar una solución “sin ahogar a las empresas que, no solo están sufriendo una caída a nivel de actividad, sino sufriendo una astringencia en el mercado financiero”. Para el Ministro, el resultado de las PASO “cambió totalmente la economía” que para finales de julio “empezaba a dar señales positivas”. Por eso, desde el Gobierno tuvieron que “empezar a diseñar medidas que tiendan a una mejora sobre aquellos sectores afectados”.

El salario real de los trabajadores formales cayó 12% el año pasado por la aceleración inflacionaria que se registró al cierre de las paritarias. En el caso de los empleados informales, sin negociaciones colectivas, la pérdida fue aún mayor, 14%. Así, pese a las recomposiciones, cláusulas gatillo y bonos de compensación pautados, el poder adquisitivo tiene su mayor retroceso desde 2002. En el actual período, se repite la historia

Frente a ese panorama las paritarias de este año buscaron ponerle un piso al deterioro en la mayoría de los casos, e incluso alcanzar una recomposición en los sectores menos golpeados por la crisis. Sin embargo, con el nuevo salto del dólar y la aceleración de la inflación, las expectativas se desarmaron.



En la primera mitad del año (junio es el último dato disponible), los salarios reales acumularon una caída de 2% en relación al cierre de 2018. Según las proyecciones de Ecolatina, el salario real de los trabajadores formales caería cerca de 7% a lo largo de 2019.

Los bonos compensatorios son no remunerativos, de modo que, si bien representarán un ingreso adicional, no tendrán impacto en esta estadística. En el mismo sentido funcionará la devolución de aportes patronales y del impuesto a las ganancias de agosto y septiembre, que si bien aumentará el ingreso de los trabajadores no hará lo mismo con el salario real.

Como resultado, la consultora entiende que la contracción del consumo sería menor que la del salario real, más aun considerando el impacto progresivo de los bonos de suma fija (a diferencia de los ajustes salariales, proporcionales a la remuneración, los bonos son fijos para todos sus perceptores) y la mayor propensión al gasto de los hogares de menores recursos.

La situación de los trabajadores se deterioró de manera significativa en el último año y medio, al igual que la situación macroeconómica y de las empresas. Sin embargo, la pérdida no fue igual para todos, aclara Ecolatina.

Mientras que los trabajadores pautan sus ingresos en contratos a plazo, usualmente, los empresarios ajustan sus precios mes a mes, conforme a la evolución de sus costos. Por lo tanto, esta discrepancia entre la inflación esperada y la efectivamente materializada tuvo mayores repercusiones sobre el poder de compra de los asalariados, aumentando el impacto de la crisis en este sector.

El informe indica que después del control de cambios hay más tranquilidad y estima que es posible que los sindicatos comiencen a buscar paliar las pérdidas de los últimos meses y cubrirse ante futuras aceleraciones inesperadas de la inflación. En este escenario, aparecen dos salidas posibles: un acortamiento generalizado de los contratos o, directamente, una indexación de los salarios.

Sin embargo, advierte Ecolatina, estas alternativas endurecen la inercia e incrementan sensiblemente los riesgos de espiralización, de modo que no son óptimas para el conjunto de la economía. “El próximo presidente electo deberá convocar a un acuerdo de precios y salarios a fin de recomponer los ingresos reales con el menor impacto inflacionario posible. Un resultado tan deseable como difícil de lograr”, agrega.



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