Alberto lo ve más cerca a Schiaretti

El candidato del Frente de Todos pasó de los reproches al diálogo “sincero” de una hora y media a solas con el gobernador. Los prejuicios mutuos que se quitaron.

Por Bettina Marengo
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Fue una de las giras políticas más ciclotímica que se recuerde, pero Alberto Fernández dio un salto cualitativo en Córdoba. Tuvo tribuna universitaria, interlocutores empresarios, reunión masiva con intendentes del PJ y una larga charla a solas con el único gobernador que aún no logró abrochar. El candidato del Frente de Todos llegó el domingo cargado de malestar con la neutralidad electoral del gobernador Juan Schiaretti, y se fue con gestos de distensión y con la sensación de que el cordobés no le jugará en contra en la campaña para las elecciones de octubre y entreabrirá las tranqueras del PJ para que el albertismo profundice la militancia territorial. Aunque las fuentes albertistas consultadas por este diario deslizan que las brevas no están maduras para un acuerdo político explícito, consideran allanado el camino hacia un acercamiento y hablan de un compromiso a futuro de parte del mandatario cordobés.
El domingo, el presidenciable del Frente de Todos le dijo al diario La Voz del Interior que no necesita a Schiaretti para ganar la elección. Y agregó: “Parece que le da lo mismo el país que propone Macri que el que proponemos nosotros”. Off the record, los colaboradores del candidato profundizaron esas declaraciones, jugando a la tensión como en el viejo arte de la política agonal. Un café de hora y media entre ambos, iniciativa del propio gobernador de Córdoba, viró el escenario la noche del domingo agitado. Y unas horas después, el propio Alberto Fernández salió a demarcar el sentido de sus palabras y a ubicarlas en el contexto de lo que manifestó aquel 3 de julio cuando salió, desangelado, de la reunión con el gobernador en el Centro Cívico: quise decir que a los votos me los tengo que buscar yo. “Para ganar no lo necesita, pero sí para gobernar después”, aclararon sus operadores. Este diario habló con tres dirigentes muy cercanos al ganador de las Paso: dos porteños y un intendente peronista cordobés. Los tres estuvieron ayer en el almuerzo que el candidato presidencial ofreció a unos 150 intendentes, legisladores, concejales y dirigentes peronistas en el Hotel Holliday. Y dos de ellos cenaron con Alberto Fernández luego del café con Schiaretti. La síntesis es lo que sigue: – Alberto Fernández quedó muy satisfecho con la charla con el gobernador, que fue sin testigos. “Si hubiera sido mala, en media hora se terminaba”, razonan. “Ambos fueron muy sinceros en lo que se dijeron”. – No cerraron un acuerdo explícito, pero sí un acuerdo hacia adelante de trabajar juntos, si el porteño llega a la Casa Rosada. No habría por ahora fotos de campaña conjunta (podría haber institucionales en futuras giras de Alberto F), pero sí gestos de descongelamiento por parte de Schiaretti. La relación va a ser distendida a futuro. – El diseño de la campaña no variará. Hacemos por Córdoba seguirá con la militancia de su lista corta, pero el Centro Cívico no pondrá trabas para que el PJ juegue con la fórmula presidencial Férnandez-Fernández, como de hecho lo viene haciendo desde antes de las Paso. Y el Frente de Todos continuará con su lista larga, ahora golpeada por la sugerencia del presidenciable al candidato imputado por lavado de dinero, Franco Saillén, de que se baje. – El albertismo considera que Schiaretti insiste con la “prescidencia” en una elección presidencial de alta significancia porque se quedó encerrado en una “trampa dialéctica”. El argumento es que, como el gobernador sostiene el discurso de la neutralidad desde hace mucho tiempo, ahora no encuentra canales propicios para salir de esa posición sin costos políticos personales. “No puede cambiar de un día para otro”, remarcan. En tal sentido, relativizan lo que habían expresado antes: que Schiaretti seguía demasiado cerca de Mauricio Macri. – “No te comas el postre antes que la entrada”, respondió un primera línea del Frente de Todos a la pregunta sobre si el cordobés se sumará al resto de los gobernadores del PJ que apoyan a los Fernández. – Otra explicación para la iniciativa de Schiaretti de buscar un encuentro con Alberto F (que éste no iba a provocar, afirman) es que el cordobés ya no tiene margen de neutralidad absoluta en su partido porque, salvo sus funcionarios y dirigentes más cercanos, “todo el peronismo cordobés está con Alberto”. Carlos Caserio sostuvo en el almuerzo con los intendentes que unos 190 jefes comunales o jefes políticos territoriales (donde el PJ no es oficialismo), se habían acercado al Holliday. La sensación que le quedó al albertismo ayer fue que está en un buen momento político en Córdoba. – Otro concepto que salió es que tanto Alberto F como Schiaretti “eliminaron prejuicios mutuos” en la charla. “¿Prejuicios del gobernador en relación al kirchnerismo?”, preguntó este diario. “Prejuicios sobre lo que piensa cada uno en relación a distintos temas; sobre lo que va a hacer Alberto si gobierna”, subrayó el interlocutor. “Tenemos una mirada muy parecida sobre lo que pasa en la Argentina y sobre lo que hay que hacer”, afirmó Alberto F ayer a una radio de Buenos Aires. – El Frente de Todos cree que puede crecer numéricamente en Córdoba de aquel 30,3% que sacó en las Paso, pero no se muestra preocupado por cuántos puntos, como antes de agosto. Entiende que mejorará por las dos vertientes: la propia y la del PJ. Y las encuestas nacionales que hablan de un triunfo holgado en primera vuelta, a gran distancia de Macri, le quitan centralidad a los votos cordobeses.

Unidad como en el esquema nacional
Por fuera de la distensión con el gobernador de Córdoba, la gira albertiana dejó expuestas otras cuestiones. Caserio ratificó ante los intendentes del PJ la posición de que “el peronismo es uno solo”, y convocó a dejar atrás la separación entre peronistas del PJ y kirchneristas, siguiendo el esquema que funciona a nivel nacional y que se afianzó tras la candidatura de Alberto F. Por eso las recientes fotos del presidente del PJ Córdoba con Gabriela Estévez y Eduardo Fernández , impensables unos meses atrás. “Cuando nos dividimos nos ganaron los de afuera”, sostuvo, en alusión a las derrotas peronistas del 2015 y 2017. Luego del triunfo electoral de Macri, el PJ Capital sumó a algunos sectores y cuadros K pero no al kirchnerismo. Y a nivel provincial, Schiaretti le volvió a abrir las puertas a Eduardo Accastello, ex referente del Frente para la Victoria en Córdoba. Otra peronista, Olga Riutort, estuvo al frente de la organización del encuentro con rectores de universidades públicas que se llevó a cabo en la UNC. Pero el límite seguía siendo el cristinismo. Ahora, Caserio ensaya un discurso de unidad que seguramente será puesto bajo la lupa en el Centro Cívico.



1 Comentario

  1. Ya empezamos con las «sensaciones». Expresión típica del Kirchnerismo. Lo cierto es que con FRANCO SAILLEN EN LA LISTA DE CANDIDATOS, se obtiene la respuesta de que significa ¡»VOLVEREMOS»!
    Los CORDOBESES sabemos que al menos LA LISTA DE ALBERTO Y MENOS LA DE LEGISLADORES NO SE DEBE VOTAR, Es mas, ahora como nunca, EL CONGRESO DE LA NACION deber actuar como LIMITE y a su vez FILTRO DE LOS ABUSOS QUE PRETENDAN COMETER los Cristinistas.
    Entre Franco Saillen y el Gobernador de Chubut Arcioni, ya vemos «QUE PRETENDEN VIVIR DE NUESTROS APORTE FISCALES». Que vayan a mendigar a las Iglesias o mejor dicho a las Librerías donde venden el «Sinceramente».

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