Para Sica, la Unión Industrial ya tomó “una posición política”

Se refirió así a la foto de las autoridades de la entidad con Alberto Fernández en Tucumán. Insistió en que la semana que viene se buscará una solución para que los empleados privados no pierdan ingresos; puede ser un bono, un porcentaje de incremento o la reapertura de paritarias.

El ministro de Producción Dante Sica planteó que la foto de la conducción de la Unión Industrial Argentina (UIA) con Alberto Fernández en Tucumán es una muestra de que la entidad “ha tomado una posición política. No era una foto en un ambiente descontracturado, sino con un cartel partidario con los principales candidatos de esa agrupación. También es bueno que las instituciones muestren su posición política para saber cómo estamos construyendo ese diálogo”.
Planteó que el Gobierno “siempre” dialogó con la UIA y aseguró que la mirada es “integradora” y que la industria tiene un “rol principal” en el modelo. El Ministro prefirió no opinar sobre el pedido de Fernández de “no salir a la calle” pero sí apuntó que “la virulencia de los reclamos en los últimos días tiene más que ver con el ambiente electoral que con la postura de un Gobierno que ha hecho del diálogo su principal activo y que tiene una inversión social es histórica”.
De visita en Córdoba para una serie de reuniones con empresarios, el cierre de un seminario sindical sobre el futuro del trabajo y la apertura de la Semana de la Tecnología, admitió que la crisis del 2018 “golpeó mucho, en especial a las Pymes” pero insistió en que se tomaron “medidas, más allá de que -como dije en el día de la Industria- en algunas no coincidíamos”.
Sobre con la posibilidad de un bono para los empleados privados, pero descartó que haya avances esta semana. Reiteró que la que viene -“de manera rápida”- se convocará a gremios y cámaras para negociar una alternativa “con diálogo y con flexibilidad”.
“Hay que mirar muy bien las Pymes, diferenciar entre las grandes y las chicas -describió-. Una posibilidad es que el bono sea no remunerativo, pero la discusión formal será la semana que viene. Tenemos que tener extrema prudencia; la CGT mostró mucha predisposición y también los sectores empresariales”.
Insistió en que las “condiciones económicas” cambiaron “muy fuerte” después de las PASO: “Veníamos con mejora de empleo; el desempleo había dejado caer y había actividades con indicios de recuperación. Ahora debemos estabilizar la economía y trabajar para la conservación del empleo”.
En el cierre del seminario organizado por el Sindicato de Petroleros, advirtió que el mundo laboral está “en proceso de discusión. No hay recetas; se pueden tomar experiencias pero no trasladarlas para diseñar los cambios regulatorios que pueda haber. Describió que la tecnología aceleró los cambios en los últimos 20 años y que “hay nuevas formas de producción y de empleo”.
Comentó que 160 países realizaron cambios y reformas a las relaciones laborales y que la Argentina no puede quedarse atrás: “El 599% de los chicos que salen de las escuelas no están formados hay que darles herramientas; requieren nuevas habilidades; hoy el sector industrial emplea menos músculo y más cerebro lo que implica más productividad y salario”. También el área de servicios, que es “la gran empleadora, requiere de habilidades mayores”.
En ese contexto sostuvo que para la capacitación hay que cambiar la orientación, mirar la demanda y no sólo la oferta para que sea un factor clave para reinserción. También sostuvo que las relaciones laborales deben ser adaptadas a los nuevos tiempos, a los de la economía de plataforma y la inteligencia artificial “para que los puestos no se precaricen”.
“El eje debe estar en la dignidad del trabajador, en que no pierda los derechos que conquistó. La mitad del nuevo empleo los generan empresas apenas nacidas -continuó-. Hace falta un sistema de normas que se adecue a esta realidad”.
Para la Argentina definió como un desafío “extra” la pelea contra el empleo informal. “Con este equilibrio tan mediocre no generamos puestos de calidad; el empleo está estancado desde 2011. Hay seis millones de puestos formales y cuatro millones de informales; no podemos salir de entre 25% y 30% de informalidad. Tenemos que trabajar para darle respuesta a ellos”.



Dejar respuesta