Centros vecinales, nuevo blooper del oficialismo en el Concejo

Los centros vecinales, que ya habían entrado en pie de guerra al enterarse de que el oficialismo había presentado un proyecto que busca derogar el capitulo electoral de la Ordenanza de Centros Vecinales y trasladar la regulación de estos asuntos al Código Electoral Municipal, participaron ayer de una reunión en la Comisión de Legislación Social en la que defenestraron la iniciativa de Juntos por Córdoba, que lleva la firma de Juan Balastegui, Héctor Carranza y Gustavo Fonseca.

Para hacer un breve resumen de lo publicado, el proyecto en cuestión pone en manos del Fiscal Electoral Municipal gran parte de las funciones que hasta el momento llevaban adelantes las Juntas Electorales Vecinales de cada centro vecinal y avanza también sobre las tareas que actualmente desarrolla la Dirección de Asuntos Vecinales. La iniciativa señala entre sus fundamentos la necesidad de “reforzar las transparencia” de los procesos electorales vecinales, traspasando funciones de una oficina que depende directamente del Ejecutivo (Dirección de Asuntos Vecinales) a los Fiscales Electorales.

Lo que parece arrojar un manto de duda del propio oficialismo hacia las funciones desarrolladas por Jaime Juaneda, partícipe de él. O, en caso contrario, pretende quitar a la próxima administración prerrogativas de las que Juntos por Córdoba gozó mientras condujo el Palacio 6 de Julio. De una u otra forma, lo que más sorprende de la iniciativa es la aparente desconexión de sus autores respecto de la realidad. Atiéndase a que el proyecto está destinado a regular los procesos electorales de los centros vecinales, pero ni si quiera uno de los más de 300 que existen fue consultado o se le dio participación alguna respecto de su redacción. Más aún, todos los que hasta ahora se han pronunciado lo han hecho rechazándolo en duros términos. Pero este desentendimiento de los concejales no termina ahí. De paso, también omitieron dar participación a la Dirección de Asuntos Vecinales que, desde luego, ocupa uno de sus correligionarios: Jaime Juaneda. No sólo Juaneda se pronunció en contra de la iniciativa, sino que delegados de esta repartición permanecen en estado de alerta ya que ven que el proyecto oficialista vacía de funciones a la dirección en la que prestan funciones. A pesar de que el asunto no es menor, lo que probablemente resulta más curioso es que muestra al oficialismo agrediéndose a sí mismo.

En el remotísimo caso de este proyecto fuera aprobado, sería el Legislativo Municipal el que, tácitamente, hubiera (casi) suprimido una dirección del Ejecutivo, ocupada por un “compañero” de quienes redactaron la iniciativa, designado por quien -en teoría- es su referente político, y pasando por encima de lo que muchos centros vecinales controlados por el propio radicalismo opinan al respecto. Una verdadera joya de la técnica legislativa.



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