Tertulia anti mestrista con Negri y De Loredo

También almorzaron Arduh, Bee Sellares y un par de intendentes. Sobre la mesa, las elecciones de octubre y la renovación de UCR.

Por Alejandro Moreno
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Un grupo de dirigentes radicales a los que une su preocupación por mejorar la perfomance aliancista de las PASO tanto como su antimestrismo almorzó el viernes pasado en un local de comidas árabes de barrio General Paz.

Mario Negri y su hijo Juan (diputado nacional y concejal, respectivamente), los primos Orlando y Eduardo Arduh (legislador provincial e intendente de La Falda, en ese orden), Javier Bee Sellares (legislador provincial), Rodrigo de Loredo (ex candidato a intendente y concejal electo) y Marcos Carasso (intendente de General Cabrera) analizaron las perspectivas electorales de Juntos por el Cambio para octubre, y así como encontraron difícil dar alcance a los Fernández (Alberto y Cristina) en la cuenta nacional, coincidieron en que el radicalismo de Córdoba debe hacer el esfuerzo necesario para aumentar la ventaja. Todavía no se habían desarrollado las marchas del sábado, que al menos produjeron un aumento del optimismo oficialista.

El primer candidato a diputado nacional de Juntos por el Cambio fue quien más habló durante el almuerzo porque traía noticias frescas desde Buenos Aires, adonde participó de varias reuniones clave por su condición del jefe del interbloque aliancista en la Cámara Baja. Negri contó que el radicalismo nacional planteó hacer campaña con métodos tradicionales y que eso escucharon atentamente el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio. En la edición de ayer del diario La Nación, Peña admitió que la campaña para las PASO adoleció de las virtudes de la política tradicional y abusó de las fantasías tecnológicas.

Los radicales cordobeses creen que es posible lograr un impulso mayor con los métodos habituales del partido, como las recorridas casa por casa, el contacto directo con los dirigentes barriales y el reparto de materiales de campaña que tanto les faltó para las PASO (se escuchó la queja de que los volantes y hasta las boletas llegaron muy tarde).

Un buen rato llevó tratar la cuestión de la fiscalización, que resultó uno de los puntos flacos de Juntos por el Cambio. Muchos fiscales faltaron a las mesas que debían controlar y eso provocó que les desaparezcan boletas y que el escrutinio provisorio no tenga el ojo propio sobre las urnas. Demasiadas ventajas cuando el rival es el kirchnerismo.

El dueño

El grupo de comensales se distingue por estar integrado por no mestristas, antimestristas, ex mestristas y mestristas fugaces. A nadie escapa en la UCR que una vez superado el trance electoral comenzará la disputa por el poder interno. A fin de año se renuevan las autoridades del Ente de Intendentes y en 2020 las del Comité Central y del Congreso Provincial.

El nombre en castellano del local donde se reunieron los radicales es “El dueño”, y precisamente la discusión que se avecina en la UCR es quién mandará allí.

Durante el almuerzo se lanzaron muchas críticas hacia el campamento mestrista. Desde que el mestrismo querrá expulsar a los que se fueron del partido para ser candidatos del PRO y del Frente Cívico (como Negri, entre muchos otros) hasta que Mestre ya planea el binomio con la macrista Laura Rodríguez Machado para el Senado en 2021.

Los auto convocados del viernes cerraron el almuerzo prometiéndose un nuevo encuentro, lo que iría consolidando los lazos entre todos ellos.