Henry Mancini y la nueva ola

Hace 40 años, el grupo estadounidense The B-52’s publicaba su disco debut, del que era extraído como single el track de apertura, “Planet Claire”. En los créditos de la canción, sorprendía ver citado el nombre de aquel compositor al que todos conocían como el autor del tema de la Pantera Rosa.

Por J.C. Maraddón
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Cuando abrieron los primeros canales privados de televisión en la Argentina, el nuevo medio llevaba un par de décadas de funcionamiento en los Estados Unidos y ya había delineado cuál sería la gama de productos que se iba a poner a consideración de los espectadores. Y casi todos esos formatos, que habían sido probados con éxito en el hemisferio norte, desembarcaron luego por aquí, en muchos casos directamente a través de latas que contenían los mismos episodios que se habían visto en las cadenas norteamericanas, sólo que las voces estaban dobladas en ese tono neutro al que la teleplatea había tenido que acostumbrarse.
Las series fueron uno de los géneros de mayor profusión en la pantalla chica, con temáticas que iban desde el western hasta la invasión extraterrestre, pasando por los agentes secretos, la guerra y los superhéroes. Junto a las sitcoms y las tiras humorísticas, estas producciones llenaban gran parte de la programación de los canales que, ante lo dificultoso que resultaba la confección de programas locales, apelaban a este cuantioso archivo para llenar diversos horarios sin que menguara el rating. El rito prosiguió hasta que la TV por cable se transformó en el reservorio específico para esta clase de propuestas.
Un apartado especial merecen en ese anaquel las series de detectives, que no hacían sino prolongar la buena acogida que habían tenido esta clase de personajes en la literatura y el cine. Entre todas ellas, hubo una que data de 1958 y que no llegó a emitirse en la tele de aire cordobesa, pero que consiguió a extender su vigencia a lo largo de tres temporadas en las cadenas NBC y ABC. Surgida de la factoría del genial productor, director y gionista Blake Edwards, “Peter Gunn” contó con los protagónicos de Craig Stevens (como el investigador privado) y Lola Albright.
Más que por la historia que relataba, esta tira es recordada por su banda sonora, que estaba a cargo del reconocidísimo Henry Mancini. Para el segmento de los créditos, Mancini compuso una canción que, a la larga, iba a ser mucho más famosa que el programa para el cual había sido grabada. Sobre una base rítmica anclada en piano y guitarra que, como el autor confesaría en sus memorias, estaba tomada del rocanrol, se escuchaban los graznidos de un saxo. En conjunto, esos instrumentos lograban un efecto entre siniestro y sincopado cuya repercusión sobrepasó el ámbito televisivo.
Ganadora de premios a granel, esta pieza instrumental se prestó a un sinnúmero de versiones, de las que la de Emerson Lake & Palmer y la de los Blues Brothers quizás sean las más escuchadas. Sin embargo, también ha habido temas que tomaron prestado (con o sin cita al pie) ese riff tan contagioso que preside la obra y que funciona como un imán para la atención de quien lo está escuchando. Uno de los que se entusiasmó con “Peter Gunn” fue el grupo estadounidense The B-52’s, que en su disco debut de 1979 incluyó el tema “Planet Claire”, provisto de una rítmica similar a la usada por Henry Mancini.
Hace 40 años, este primer single de la banda se convirtió en un éxito bailable y su furia llegó hasta estas regiones, que en ese momento estaban sumidas bajo la represión de la dictadura. Su influencia se hizo sentir sobre las futuras camadas de rockeros nacionales que renovarían el panorama en los años ochenta, con temas descontracturados de destino radial. Al ver los créditos del disco, aparecía allí el nombre de Henry Mancini, renombrado autor el tema de la Pantera Rosa, e involuntario colaborador de los B-52’s en esta composición.



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