El poder de los recuerdos

Netflix empieza a pertrecharse contra el desembarco de Disney con un streaming propio. Por eso, empieza a probar con el lanzamiento de series que apuntan al mercado infanto-juvenil, y va al rescate de He-Man, aquel personaje de “Masters Of The Universe” que brilló en la TV de los ochenta.

Por J.C. Maraddón
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Si hay algo que puede amalgamar a un grupo generacional, eso son los recuerdos de su infancia y de su adolescencia, que implican una serie de actividades y costumbres en común. Temas musicales que estuvieron de moda, películas que se estrenaron, revistas que se leían, juegos que se practicaban, parques de diversiones a los que se asistía, golosinas que se consumían, conforman un universo alojado en la memoria, donde habitan las imágenes de esos años dorados. Y cuando dos contemporáneos se acuerdan de esos tiempos, es lógico que coincidan al hablar de sus preferencias, porque era algo que todos los de su edad compartían.
Sin embargo, desde que ver la televisión se tornó un hábito masivo hasta los años más recientes, en que el streaming se afianza como su sucesor natural, los programas de TV son la argamasa que mejor funciona para cohesionar a los grupos etarios. Niños y jóvenes se pasaban largas horas frente a la pantalla y todo lo que allí ocurriera era objeto de posteriores comentarios, lo que agigantaba la necesidad de prestarle atención a sus contenidos, para no quedarse afuera de las charlas ni de los entretenimientos que aparecían, montados sobre la base de los ciclos más exitosos.
También incidía allí la industria del merchandising, que proveía de juguetes a los pequeños fanáticos y muchas veces ampliaba sus márgenes de influencia a través de cómics, álbumes de figuritas, revistas, películas, obras de teatro y discos asociados al producto que funcionaba como insignia. Un programa que canalizaba su comercialización por varias de esas vías, difícilmente pueda ser olvidado por quien, de chico, se vio sumergido en ese vértigo. Y así, un jingle, un logotipo o una marca que remita a esa producción televisiva, desata un torrente de nostalgia que, mucho tiempo después, vuelve a ser rentable en el negocio de lo vintage.
Como ejemplo de este circuito virtuoso, cabe mencionar lo que ocurre con He-Man, ese personaje de la saga “Masters of The Universe” (cuyos derechos fueron adquiridos por la compañía DC Comics), que ha llegado a tener una serie de animación propia y que ha prolongado su presencia en la tele abierta a lo largo de varias temporadas. Enfrentado a su archienemigo Skeletor, utilizaba sus súperpoderes para defender el reino de Eternia y los secretos del Castillo de Grayskull, acompañado por un elenco de colaboradores, entre los que se destacaba la presencia de su hermana melliza, She-Ra.
Introducida como gancho para sumar a las chicas, en una historia que fanatizaba a los varones, She-Ra encaja como anillo al dedo en esta época de reivindicaciones de género. Tal vez por eso, fue la primera en ser rescatada por Netflix, donde se estrenó a fines del año pasado “Las princesas del poder”, producida por DreamWorks, y basada en las aventuras de la heroína. Ahora, esa misma plataforma ha anunciado que va por todo y que reciclará al mismísimo He-Man, en una temporada de nuevos episodios que se llamará “Masters Of The Universe: Revelation” y que relatará su enfrentamiento final con Skeletor.
Está claro que Netflix empieza a pertrecharse contra el desembarco de Disney con un streaming propio; y que por eso empieza a probar con el lanzamiento de series que apuntan al mercado infanto-juvenil. Lo que no queda claro con su apuesta por He-Man, es hacia qué niños y adolescentes se dirige esta propuesta. Si apunta hacia chicos y chicas de este milenio, que deberían incorporar estos personajes dentro de sus preferencias audiovisuales. O si, en realidad, buscan desenredar el ovillo de los recuerdos de aquellos que, en los lejanos años ochenta, invocaban al poder de Grayskull, mientras elevaban al cielo una espada de plástico.



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