Juri propone designar directorio para Hemoderivados

Sus miembros serían elegidos por el Consejo Superior, buscando una mayor participación de la UNC en las definiciones de estrategia.

El rector de la Casa de Trejo, Hugo Juri, ha comenzado a transitar con tranquilidad el trienio de su segundo mandato, que asumió el pasado 1 de agosto. La centralidad mediática de las Primarias Abiertas sacó a la UNC del foco de atención, permitiendo una transición sin sobresaltos entre mandatos.
El Rector tendría en mente algunos retoques al organigrama de la gestión universitaria, para jerarquizar algunas áreas prioritarias. Aún no ha enviado al Consejo Superior ninguna propuesta concreta al respecto, pero continúa dialogando al respecto con referentes de su espacio y de la oposición.
Por otra parte, son vox populi las intenciones de generar consenso para una reforma política, que reordene el calendario electoral de la universidad con mandatos de cuatro años para el rector y los decanos. Sin embargo, una reforma de este calibre podría llevar meses de discusión para lograr acordar la letra chica de la nueva reglamentación.
En cambio, hay un proyecto en la mente de Juri que podría llevarse a la acción prontamente. El titular de la UNC propondría en las próximas semanas incorporar un directorio a la estructura jerárquica del Laboratorio de Hemoderivados.
El plan del oficialismo implica que los miembros de este directorio sean designados por el Consejo Superior, incorporando visiones de los distintos bloques políticos que conforman el cuerpo. Sobre el directorio recaerían las discusiones sobre la planificación estratégica del Laboratorio.
El Laboratorio de Hemoderivados tiene actualmente tres divisiones de productos (medicamentos hemoderivados, fármacos inyectables de pequeño volumen y derivados óseos de origen humano) y fue galardonado en mayo pasado por las Naciones Unidas con el Premio al Servicio Público de Excelencia, junto a otras diez instituciones de todo el mundo.
La actual gestión rectoral cree que es importante generar un cuerpo con la legitimidad técnica y política para tomar decisiones estratégicas y de largo plazo del Laboratorio. La designación por el Consejo Superior podría promover que los consensos se sostengan a pesar de futuros cambios de signo político en el Pabellón Argentina.

Confluencia gremial
Las derivaciones económicas que tuvo la inesperada performance de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner en las Primarias Abiertas del 11 de agosto fue el argumento para que las principales centrales gremiales universitarias pusiesen el grito en el cielo en relación al acuerdo salarial 2019.
A diferencia de años anteriores, la negociación entre el Gobierno nacional y los representantes de los profesores universitarios fue breve y sin mucha conflictividad este año. El acuerdo al que rápidamente llegaron las partes está ahora en la mira de los gremialistas, quienes creen que sus términos están ya desactualizados.
Durante la semana pasada, tanto Conadu como Conadu Histórica (que reúnen conjuntamente al 80 por ciento de los afiliados del sector) se habían expresado en contra de las medidas anunciadas por el presidente Mauricio Macri tras su derrota en la PASO.
El viernes, los dirigentes de estas dos centrales se reunieron junto al resto de las federaciones gremiales del sector: Fagdut, Fedun, Ctera y UDA. Luego de discutir sobre la coyuntura, las seis organizaciones firmaron una carta dirigida a Pablo Domenichini, secretario de Políticas Universitarias de la Nación, solicitando “la urgente convocatoria a reunión de la Mesa Técnica Salarial del sector para la semana que viene”.
Conadu había enumerado tres “exigencias” al Gobieno nacional en su comunicado de la semana pasada: que los profesores y no docentes universitarios cobren el bono de 5 mil pesos que percibirá el resto de la Administración Pública Nacional, que se gire un refuerzo presupuestario “de emergencia” a las universidades para hacer frente a los aumentos en bienes y servicios, y que el aumento anunciado para las becas Progresar (40 por ciento) sea aún mayor.
En el caso de Conadu Histórica, se plantearon más exigencias que sus pares de Conadu. Además de pedir el bono de 5 mil pesos para los profesores y un aumento presupuestario para las universidades y el “sector científico tecnológico”, la mesa ejecutiva de Conadu Histórica reclamó expresamente el “adelantamiento a agosto de la cuota del 8% de incremento salarial pautada para el mes de septiembre”. Asimismo, esta central contempló a las obras sociales universitarias, para las cuáles pide un “refuerzo de emergencia (…) ante la grave crisis que atraviesan”.



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