Jiménez, un candidato no muy “chiquito” en Instituto

El ex delantero, ídolo, goleador y ex DT del club de Alta Córdoba ahora se anima a la política. Será candidato a vicepresidente en las próximas elecciones del 25 del corriente, en la lista de Félix Brito.

Por Federico Jelic

La tenían guardada. Incluso ya con su lista conformada y prácticamente consolidada, trabajaron en silencio en pos del golpe final, como para terminar de edificar su propuesta. Todo esto a cargo de la lista “Corazón y vida albirroja”, con Félix Brito a la cabeza del proyecto, que a últimas horas terminó de cerrar y dar a conocer el nombre del vicepresidente, con un apellido que sacudió el panorama político en Alta Córdoba.
No irrumpió en la escena por sus influencias sociales ni por portar una dilatada trayectoria en materia dirigencial en la historia del club, sino por su legado dentro de la cancha. Se trata de Daniel “Miliki” Jiménez (también lo apodaban “chiquito”, por su 1,96 de estatura), ex delantero e ídolo de la tribuna albirroja, quien de esta forma se lanza con apetencias a electorales por primera vez, acompañando a una lista de la oposición dentro de las tres opciones que hay en danza para los comicios previstos para el 25 del mes en curso.
El atacante, quien es el segundo goleador histórico en los registros de la entidad “Gloriosa”, dio su conformidad luego de arduas negociaciones, ya que en principio mostró reparos en aceptar este cargo habida cuenta de sus otras obligaciones y también entendiendo que no será una función cómoda del todo. El hincha del otro lado del alambrado en cuestión de segundos pasa de alabar a un ídolo a insultarlo y culparlo de todos los males de la Tierra. Contra eso tendrá que lidiar “chiquito”, quien a la vez entra en los anales por ser el primer jugador profesional que procurará llegar al poder en Instituto, con el voto popular del socio.

Jiménez, de jugador y DT, ¿A vice?
Que Jiménez haya aceptado ser compañero de fórmula proselitista de Brito se debió a un importante trabajo de convencimiento por parte de la agrupación. Vale recordar que en la presentación de las fuerzas políticas en pos de las elecciones frustradas del 30 de junio, el delantero no figuraba ni siquiera de asesor externo en el área deportiva. Fabián Olocco iba a ser en ese entonces su partenaire elegido para enfrentar las urnas. Y de hecho, fueron la única agrupación que hizo oficial los papeles, los avales y los requerimientos legales en virtud de edificarse como postulantes en Inspección de Personas Jurídicas.
El resto es harto conocido. El organismo no les hizo lugar después de que el oficialismo brillara por su ausencia y de que al núcleo de Tomás Roqué no le fueran aceptadas sus propuestas por anomalías en su lista. Llegó “mágicamente” o mejor dicho de manera espontánea el pedido de impugnación por parte de un socio con objeto de postergar las elecciones y su petición le fue rápidamente aprobada. Es decir que mientras Brito se probaba la banda presidencial, desde los escritorios de IPJ le denegaron la posibilidad, por presuntas irregularidades institucionales. Fue raro todo pero lejos de llorar, el grupo siguió trabajando.
Estaba claro que la intención era una unidad. Y que en caso de no existir alianza, la agrupación debía reinventarse o al menos fortalecer aquella lista que no le habían aceptado jurídicamente.
A decir verdad, el nombre de Daniel Jiménez hace rato viene teniendo eco por Alta Córdoba. En algún momento hasta se lo potenció como postulante a presidente y en otros casos como acompañante de alguna que otra trinchera política. Edgar Luján era el hombre fuerte que sonaba en el ambiente. El Secretario General del Sindicato de Camioneros en Córdoba y tesorero a nivel nacional del mismo gremio era sindicado por varios como el elegido por consenso desde sectores del oficialismo para suceder al presidente actual, Gastón Defagot. Y que buscaría a “Miliki” como escudo para conquistar parte de las masas, era parte de un secreto a voces. Nada de eso ocurrió formalmente, aunque sondeos existieron.
Jiménez viene de coronarse campeón con Independiente de Toledo en la Liga Independiente de Fútbol, en el interior provincial, donde a la vez hizo las veces de manager y por momentos de dirigente. Así que la designación de este grupo para sumarlo a su espacio político no sorprendió demasiado.
Era una carta fuerte para evitar que lo puedan tentar de otros partidos, no obstante, el acuerdo entre Brito y Jiménez se cristalizó con celeridad y al igual que en junio, fue la primera lista en presentarse en IPJ.
“Hoy yo no tengo espalda para eso, salvo que venga un apoyo fuerte. Creo que Instituto necesita una base societaria de 10 mil o 12 mil socios. Creo que con esa cantidad, me animo, cualquiera puede ser presidente con esos ingresos mensuales de manera genuina. El resto es saber administrar. Pero hoy, sin apoyo externo, es imposible. Para ser presidente hay que tener plata, y yo plata, no tengo. Hay que empezar a gestionar y sobre todo saber cómo hacerlo”, fueron las declaraciones de “Miliki” en La Nueva Mañana el año pasado, antes las insistentes consultas sobre su futuro como dirigente.
En caso de lograr el apoyo de los votos y que su lista se convierta en legítima ganadora, Jiménez será el primer caso de un jugador y ex técnico que logra calzarse la investidura de dirigente en Instituto. Su imagen es positiva, restará conocer su idoneidad en el cargo y eso solamente puede juzgarse en funciones o con experiencia en el rubro, en este caso, por conocerse a pesar de su paso con éxito en Independiente de Toledo, un club amateur. Instituto es otra cosa, otra presión, otra responsabilidad…
Brito ni siquiera fue invitado a participar a la Subcomisión de Fútbol que armó el plantel actual que este sábado debutará en la Primera Nacional ante Villa Dálmine. Solo estuvo en algunas charlas informales antes de la conformación pero no llegó a estar incluido. Eso tampoco lo detuvo y hoy por hoy, en ambos casos tomó la delantera, al menos para presentarse y pegar el grito en el aire para anunciar su vocación de ser presidente de Instituto. Y de esa forma buscará su revancha de aquellas elecciones en 2008 donde perdió en la compulsa contra Juan Carlos Barrera.
Finalmente “Chiquito” es el compañero de binomio para participar de la compulsa electoral después de algunas especulaciones que indicaban un rechazo inminente por parte del goleador. Un nombre que jamás pasará desapercibido y que al hincha de Instituto le genera nostalgia y emoción. Si mantiene la misma efectividad en el arco de enfrente que en los escritorios, imposible no soñar aunque es bien sabido que se trata de ciencias distintas. Y a la hora de tomar decisiones, el refugio de ídolo dura dos o tres derrotas. No es un plafón para toda la vida y tanto Brito como Jiménez son conscientes de eso.



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