El Panal se blindó frente a la polarización

Escondido detrás de un abrumador resultado nacional –que no encontró eco en Córdoba- quedó el (gran) éxito de la boleta corta. Hacemos por Córdoba logró blindarse frente a la polarización y, por ahora, mantiene su representación en Diputados.

Por Felipe Osman
[email protected]

El PJ cordobés decidió, tras el colapso de Alternativa Federal, llevar a las urnas una boleta amputada, huérfana de tramo presidencial, a una elección que ya se avizoraba estaría dominada por una gran polarización, a pesar de tratarse de una primaria.
No fue, de seguro, una elección sencilla. Y tampoco, en rigor de verdad, una tomada con la libertad que, en política, sólo algunas veces permiten las circunstancias.
Juan Schiaretti acababa de arrasar en los comicios provinciales reteniendo la Gobernación con el 57 por ciento de los votos, y su poder de tracción había permitido al peronismo hacerse, además, con el control de la capital, un distrito que históricamente le ha sido reacio.
Pero ese enorme capital político se sobreimprimía (y aún lo hace) sobre otro: el de Mauricio Macri. Juntos por el Cambio, que cayó con dureza en casi todo el país, apenas logró salvar dos triunfos ayer: Córdoba y Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Schiaretti y Macri comparten una buena parte del electorado. El oficialismo provincial no podía, por tanto, pararse en la vereda del frente, dando la espalda a buena parte de sus votantes. Esta suerte de “3ra posición” que al boleta corta vino a representar fue entonces una decisión casi obligada. Y ayer demostró ser, además, una decisión acertada.
Ante la enorme adversidad que planteaba una elección presidencial altamente polarizada en la que el tramo legislativo de cada fuerza corría el riesgo de quedar reducido, en la consideración de cada votante, a un apéndice de la boleta, el PJ diseño un riguroso plan de trabajo que desplegó con disciplina en el territorio.
Los resultados de ese trabajo se vieron ayer. Y aunque en las vísperas de las PASO el oficialismo provincial había empezado a moderar sus expectativas, desconfiando de que el electorado se preocupara por cortar boleta, Hacemos por Córdoba cosechó el 16,75 por ciento de los votos y, de repetir el mismo resultado en octubre, conseguiría retener las dos bancas que pone en juego en la Cámara de Diputados de la Nación.
Juntos por el Cambio logró, en Córdoba, el 48,18 de los votos para el tramo presidencial y 41,14 por ciento en el tramo legislativo. El Frente de Todos, por su lado, el 30,39 por ciento de los sufragios para Alberto Fernández y 23,23 por ciento para el tramo de Diputados que encabeza Eduardo Fernández, titular de Apyme.
Cada una de las principales ofertas electorales logró para su lista legislativa 7 puntos porcentuales menos que para sus pre-candidatos presidenciales. Esa diferencia, sumada al corte que el electorado hizo de la boleta liderada por Roberto Lavagna, explican los 16,75 puntos que consiguieron los diputados de Hacemos por Córdoba.
Estos números confirman que la decisión tomada por el PJ local fue acertada. La boleta corta se “alimentó” de votos provenientes de las primeras tres fuerzas políticas. Y, en el caso de las primeras dos, por partes iguales.
Así las cosas, Hacemos por Córdoba deberá ahora preocuparse por fidelizar los votos cosechados ayer, blindarlos frente a una polarización que, seguramente, irá en ascenso hasta el 27 de octubre. Pero con la certeza de que su maquinaria electoral probó que también funciona bajo presión, en condiciones sumamente adversas.
Al mismo tiempo, el schiarettismo queda al resguardo de las acusaciones de aquellos que criticaban su decisión de llevar al cuarto oscuro una boleta sin tramo presidencial. La boleta corta pasó la prueba.



Dejar respuesta