Alberto perforó el antikirchnerismo cordobés (mejor elección desde 2011)

Con ayuda del PJ provincial, el candidato del Frente de Todos obtuvo 30,3% en Córdoba contra el 48% que sacó Macri. Redujo la distancia de 2015 y superó la meta de mínima del albertismo en el distrito.

Por Bettina Marengo

Alberto Fernández perforó la pared del antikirchnerismo cordobés al obtener el 30,39% de los votos en las PASO de ayer, con lo cual mejoró con creces todos los registros obtenidos por el PJ K desde 2011 a la fecha en el segundo distrito electoral del país. Aún perdiendo por 18 puntos porcentuales en la provincia -Juntos para el Cambio hizo una excelente elección del 48%- el candidato presidencial del Frente de Todos achicó la distancia con el macrismo en la provincia y aportó lo suyo al triunfo nacional del espacio, donde los números fueron 47,2% contra 32,3% a favor del Frente de Todos. También estuvo por encima del 28,5% que votó a Scioli en el ballotage que convirtió a Macri en presidente, donde más del 71% de los cordobeses lo votó. Sin embargo, quedó lejos del registro récord de Cristina Kirchner de 2013, cuando sacó 37% en primera vuelta y ganó la nacional con un contundente 54%.
Con todo y pese a que medio PJ jugó con Alberto F, Córdoba se mantuvo como la provincia que más elige al presidente Macri y la única, además de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) donde Juntos para el Cambió ganó las Paso en el tramo presidencial. En Capital Federal la distancia fue menor incluso que en Córdoba: Macri se llevó el 47,3% contra el 32,2% del Frente de Todos.
En relación a las PASO del 2015, Alberto Fernández duplicó con holgura el 14,5% que había obtenido Scioli en la provincia. Duplicar ese número era el objetivo de mínima del comando nacional del Frente de Todos para esta provincia. El horizonte ideal del albertismo era obtener el 35%, pero una primera lectura indica que no logró sumar al peronismo no K que vota al gobernador Juan Schiaretti y que en 2015 jugó por fuera del kirchnerismo. Si bien es cierto que ayer el Frente de Todos mejoró once puntos en relación a las primera vuelta de 2015, cuando el Frente para la Victoria logró el 19%, también lo es que pudo acarrear sólo parcialmente a quienes en 2015 apostaron a José Manuel de la Sota y Sergio Massa (hoy en el PJ K), que en la alianza UNA sacaron el 20%.
El Frente de Todos sufrió un notorio corte de boleta en su lista de diputados encabezada por el titular de Apyme, Eduardo Fernández. La lista “larga” obtuvo el 23% de los votos, siete puntos menos que el tramo presidencial, con lo cual Eduardo Fernández y Gabriela Estévez ingresarían a la Cámara de Diputados. Los siete puntos porcentuales que votaron por Alberto (unos 153 mil votos) pero no por su lista de legisladores, podrían provenir de ese peronismo no cristinista que el presidenciable logró sumar de la mano del senador Carlos Caserio y de parte de la estructura del PJ provincial, que también fue votante de la lista de diputados de Hacemos por Córdoba. La boleta schiarettista sacó el 16,5% de los votos, y parte de esos electores probablemente haya colocado en el sobre el tramo presidencial de Alberto F. El voto en blanco del tramo presidencial estuvo en su nivel histórico (78.425) aunque fue mayor que el voto en blanco en diputados (87.877).
A nivel territorial, el Frente de Todos ganó las presidenciales en nueve de los 24 departamentos de la provincia: Tulumba, Cruz del Eje, Ischilin, Minas, Pocho, Sobremonte, Río Seco, San Alberto y San Javier. En el PJ aseguraron ayer que esos resultados son producto del trabajo territorial de los intendentes y dirigentes del peronismo.
Los números obtenidos en Córdoba dejaron suficientemente satisfechos a los responsables del Frente de Todos a nivel nacional y local. Por un lado, porque se achicó las distancias en la provincia más antikirchnerista del país. Pero por otro, los resultados en otros distritos, como en provincia de Buenos Aires y en Santa Fe, fueron tan holgados que Córdoba perdió centralidad numérica para el resultado final. Una primera lectura política del albertismo nacional indicó que el resultado de ayer es cosecha del propio Alberto Fernández, del que dicen “logró sortear la grieta en Córdoba”.

“Se acabó la grieta”
Luego de conocidos los resultados nacionales, el candidato a presidente del Frente de Todos sostuvo que “estaba seguro que Argentina necesita terminar con este tiempo y construir otra historia”.
“Los que están intranquilos, que se tranquilicen”, pidió Fernández, quien ratificó:”La Argentina es un país en el que a partir de hoy se terminó el concepto de venganza y de grieta”.
Alberto Fernández expresó que en caso de ganar las elecciones de octubre “Argentina va a tener un gobierno donde gobiernen 24 gobernadores con un presidente”, porque el país debe ser “integrado y no segregado”. Al agradecer el apoyo de los gobernadores peronistas (tuvo el respaldo de todos los mandaarios a excepción del cordobés Juan Schiaretti y el salteño Juan Urtubey, que integra otra fórmula presidencial), Fernández sostuvo que tanto los mandatarios “como sus pueblos entendieron que en Argentina vamos a construir un país distinto, donde el sistema federal funcione”. El candidato presidencial del kirchnerismo se expresó en estos términos al hacer uso de la palabras desde el búnker del espacio en el barrio porteño de Chacarita.



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