Córdoba, de motor del cambio a pulmotor de Macri

Macri necesita un “urnazo” en la provincia que gobierna Juan Schiaretti para acortar la brecha por los resultados que se anticipan en provincia de Buenos Aires y ganar los favores públicos del peronista de cara a las elecciones generales de octubre.

Por Yanina Passero
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La campaña de Juntos por el Cambio seguirá en las redes sociales, en ese universo de votantes al que se llegará por un trabajo previo de híper-segmentación de los equipos que dirige Marcos Peña. En resumidas cuentas, las acciones proselitistas terminarán como empezaron.
La virtualidad le ganará el terreno a la veda electoral, como lo hizo antes con las propuestas. El objetivo de los campañistas presidenciales es que la imagen de Mauricio Macri y el hashtag #yolovoto se viralice y penetre en aquellos segmentos que deciden el voto a última hora.
Los operadores del macrismo en Córdoba reconocían que sólo eso queda por hacer, mientras se espera que la supuesta ventaja que le prometen las encuestadoras al candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, no supere los cinco puntos.
Esa es la brecha que convertiría en una victoria entre comillas la presunta derrota en las PASO de Macri. Sin embargo, como se sostuvo desde estas páginas durante la última semana de campaña, Buenos Aires y Córdoba serán centrales en los planes del anotado para repetir mandato. El macrismo sabe que el mayor distrito electoral del país definirá la elección, pero aún especulan con que la provincia de Córdoba los empuje a acortar distancias en el total nacional.
Por eso, el titular del poder central cargó sobre los hombros de los cordobeses el peso de su suerte política. “Ustedes tienen más responsabilidad que hace cuatro años. Tienen que decir que esto vale la pena. Todo esto empieza a decidiese en pocas horas. Se decide si seguimos avanzando hacia el futuro o al pasado. Si seguimos dando batalla contra las mafias, la delincuencia y la corrupción”, uno de los pasajes centrales del discurso de cierre de la campaña local en la Plaza de la Música.
El resto de la apelación incluyó una cuidada crítica al pasado kirchnerista para jerarquizar las obras y acciones de gestión, también el refrito de expresiones que se le escucharon en el acto en La Rural o en Ferro para acompañar al jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
Córdoba es importante en el mapa no sólo por su potencia electoral. Aquí se juegan otras apuestas que trascienden la ordinaria búsqueda del voto. Córdoba, del “motor del cambio”, como la definen los cambiemitas, en el contexto actual se convierte en el pulmotor de las aspiraciones políticas del oficialismo.
Macri necesita un “urnazo” en la provincia que gobierna Juan Schiaretti no sólo para equilibrar fuerzas con los resultados de provincia de Buenos Aires. Requiere pintar de amarillo cada distrito del mapa local para obligar al peronista a romper la supuesta “neutralidad” que se esconde detrás de la boleta corta de candidatos a diputados de Hacemos por Córdoba. Lo necesita para revigorizarse de cara a las elecciones generales de octubre, las mismas que ya se palpitan como una segunda vuelta.
El escenario de paridad entre el oficialismo nacional y el kirchnerismo obligaron a Schiaretti a moderar las especulaciones que él mismo contribuyó a agitar cuando acepto la cena casi de carácter público con el Presidente en su penúltima visita. El miércoles, casi en simultáneo al cierre de Macri, el gobernador encabezaba un encuentro con fiscales de su espacio. Allí prometió una buena relación con el que resulte elegido presidente.
“Le pedimos al pueblo de Córdoba que este domingo nos acompañe con su voto. Siempre estaremos allí, teniendo la mejor relación institucional con quien corresponda, para que sigamos creciendo. Córdoba merece seguir avanzando”, tuitéo esa misma noche Schiaretti.
En el macrismo confían en que llevan las de ganar en el ranking de preferencias del titular del Panal y que el cordobés no irá en contra de la expresión mayoritaria. Dan por descontado que jugará fuerte si observa que Juntos por el Cambio tiene chances de retener el poder. En su última visita a Córdoba, el compañero de fórmula de Macri, el senador peronista Miguel Ángel Pichetto, lo insinuó al remarcar el trabajo conjunto que en la formación de Alternativa Federal y sus coincidencias políticas.
El jefe de gobierno porteño completa el puzzle de la estrategia macrista. Se prevé que Horacio Rodríguez Larreta hará una excelente elección el domingo. Pese a la bonanza que le esperaría en el escrutinio y en la primera vuelta, prenden velas para que la pulseada se resuelva en el balotaje. Nadie se imagina a Macri compitiendo en soledad sin la tracción de su principal socio.
En ambos extremos de la grieta sobran los motivos para que la elección se resuelva en octubre y este domingo es probable que se ratifique que se adelantó la primera vuelta electoral.



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