Si Alberto F. descuenta, peligra salvavidas Córdoba

El macrismo espera que se cumplan dos condiciones para encarar con chances la campaña para la elección de octubre. La primera: que Macri logre doblar la cantidad de votos del Frente de Todos.

Por Yanina Passero
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En el macrismo lo admiten: en un contexto de altísima polarización, creció en Córdoba el único contrincante real al oficialismo nacional. Las encuestas que manejan los campañistas de Juntos por el Cambio ubican a Alberto Fernández (Frente de Todos) con una intención de votos que promedia los 25 puntos. Con proyecciones de indecisos y cálculos optimistas, algunos arriesgan que terminaría adicionando un tres por ciento a ese piso.
Los hombres amarillos -nostálgicos de aquellas campañas a la vieja usanza donde WhatsApp no tenía el rol protagónico- reconocen al candidato de Cristina Fernández de Kirchner un potente trabajo territorial. Bajo ningún punto de vista entienden el crecimiento de Alberto F. como una respuesta al antimacrismo que tomó forma en la provincia después de los desaciertos de gestión.
De todas maneras, el eje de campaña se mantendrá sin alteraciones desesperadas. El presidente Mauricio Macri llegará este miércoles a Córdoba para el cierre local de las acciones proselitistas. El acto central será a las 19 en la Plaza de la Música y el ingreso de dirigentes, militantes y vecinos previamente acreditados se realizará dos horas antes. Hasta el momento, los oradores principales serán el candidato a diputado de Juntos por el Cambio, Mario Negri; el candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto y, por supuesto, el cierre quedará a cargo del fundador del PRO.
Se da por descontado que reforzarán los ejes de campaña: el versus pasado y futuro, resaltarán la importancia estratégica de Córdoba y ponderarán el valor de la participación en la PASO que, a esta altura, se especula con que funcionará como una primera vuelta.
El mandatario nacional pedirá el apoyo clave a los ciudadanos del distrito electoral más importante del interior del país. Recordará, como habitualmente lo hace, el campanazo de 2015 que sonó desde el centro del territorio y cortó la era kirchnerista. Aunque el escenario plantea otras incertidumbres o comportamientos imprevisibles del elector que complican las construcciones comparativas.
Se sabía que Alberto F. era mejor candidato que el exgobernador bonaerense Daniel Scioli, pero el crecimiento en los sondeos en un bastión amarillo por excelencia podría hacer que, esta vez, Córdoba no aporte el diferencial para asegurar un segundo mandato de Macri.
Se desprendían algunas conclusiones de las encuestas que circulaban entre los cambiemitas este fin de semana. Para que Macri tenga chances ciertas se deberían dar dos condiciones.
La primera: que la fórmula Macri-Pichetto logre doblar la cantidad de votos de Alberto F en la provincia.
En canteras amarillas confían en que harán una muy buena elección, incluso que ganarán las cinco bancas de diputados que ponen en juego. Para que todo ande sobre rieles el resultado final debería cerrar en 50 puntos para Juntos por el Cambio y 25 tantos para el Frente de Todos.
La segunda: que en provincia de Buenos Aires la ventaja del Frente de Todos no sea superior a los seis puntos.
Si se cumplen estos parámetros, el macrismo encararía confiado la segunda etapa de la campaña. Entonces, mirarán con atención que el kirchnerismo logre un techo en Córdoba que no complique la matemática nacional y contrarreste la derrota en tierras de María Eugenia Vidal si se tiene en cuenta que el padrón es cuatro veces más grande que el local.



1 Comentario

  1. Alberto puede descontar, pero igualmente habrá gente desencantada de Massa en la Pcia de BsAs. que también se sumaría en una 2ª vuelta.

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