Lavagna, con expectativa baja: rifar sus votos en balotaje

La semana que viene, el candidato a presidente de Consenso Federal visitará Villa María y Río Cuarto. Cerrará la campaña en la ciudad con la mira puesta en que su capital político sobreviva las Paso y la polarización para ofrecerse como actor clave, si es que hay duelo en noviembre.

Por Yanina Passero
[email protected]

Roberto Lavagna, el candidato a presidente de Consenso Federal, asomaba en los albores de las negociaciones preelectorales como la figura más sólida de la tercera vía. Se negaba a medir fuerzas con cualquier otro retador en una Paso.
La rapidez de reflejos de los candidatos que se ubican en el extremo de la grieta (Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto y Cristina Fernández-Alberto Fernández) fue plantando un escenario de extrema polarización que promete llevarse puesta cualquier otra alternativa. Si las PASO se ya se presentan como la primera vuelta electoral se comprende, entonces, el temor que intentan domar en la filas del economista y su compañero de fórmula, Juan Manuel Urtubey.
La provincia de Córdoba sintetiza a la perfección este duelo que parece protagonizar sólo los macristas y kirchneristas. Lavagna volverá a pisar el gran bastión electoral del interior porque confían en que los indecisos pueden contribuir a objetivos políticos que fueron mutando con el correr de la campaña. Apelarán a esa porción de ciudadanos que no se ubica en ningún extremo para que sus objetivos de campaña pasen el colador de las primarias.
Aquí no se refiere al piso previsto por ley (que se da por descontado que Lavagna y la lista de diputados que lidera Roberto Birri pasarán), sino a esa expectativa reformulada en nuevas metas. Esto es, pasar el tamiz de las primarias de manera digna para que Lavagna se presente como un verdadero superviviente de la polarización. Su capital político es ahora el que está en juego. Fuentes cercanas al exministro de Economía de Néstor Kirchner ratifican que llegar a los dos dígitos es el plan, cuando en realidad su candidato planea presentarse como el hombre que desempatará en un eventual balotaje para salir airoso de una propuesta que nació con mala estrella.
El lavagnismo dice que no encargó sondeos propios, pero los informes más optimistas ubican a la dupla del peronismo alternativo entre los 10 y los 15 puntos. En Córdoba, el espectro se mueve entre los ocho y 10 puntos. Del resultado dependerá el humor con el que Lavagna encarará su campaña para las generales.

La última gira
El “voto sentido” versus “voto útil”, los desencantados con la administración de Macri y los electores del interior son los ejes que guiarán sus últimas acciones de campaña. El martes o miércoles de la semana que viene –la última de la campaña- Lavagna realizará una intensa gira provincial.
Las escalas previstas son en Río Cuarto, Villa María y la Capital. “Sigue los pasos del presidente”, bromeaba un socio local de Consenso Federal. Los contactos buscan favorecer su perfil. Se entrevistará con referentes de cada polo productivo, dirigentes ruralistas de la mediana y pequeña empresa.
Esta vez, Lavagna no solicitará un encuentro con el gobernador. Así lo indicaron los responsables de la campaña local.
El discurso tendrá un leve viraje porque ahora, dicen, creen necesario subirse al ring y asociar con nombre y apellido las críticas a Macri o a la fórmula F-F.
En concreto, ayer se metió en la polémica por las recientes declaraciones de Alberto Fernández. “Hay que ser muy cuidadosos en decir que el Banco Central no vaya a pagar los intereses de las Leliq. En realidad, eso forma parte de un programa económico general donde uno tiene que bajar todas las tasas de interés, no solo para las Leliq, sino para todos los papeles que están circulando”, se diferenció, según recoge Infobae.
Lavagna aprovecha las polémicas para no abandonar su plan propositivo y recordar su experiencia post crisis de 2001. En este sentido, apuesta a que sea el plan económico el que desactive las Leliqs. Cada vez que puede, recuerda que desarmó una “bomba” similar, cuando neutralizó la existencia de 14 o 15 monedas que circulaban en paralelo. “Esto se hizo de una manera gradual, finalmente no hubo ningún efecto negativo; se hizo con tranquilidad, sin demasiado cacareo, sin anuncios, simplemente operando técnicamente como se debe hacer”, remató.