La inflación comienza a bajar; los alimentos ayudan en este proceso

La inflación de junio estimada por INDEC para todo el país fue de 2,7%.

Por Nicolás Torre, IERAL de Fundación Mediterránea

Fuente: IERAL de Fundación Mediterránea en base INDEC. Gráfico 1: Inflación de Junio. Canasta Total y Alimentos Variación % mensual.

En el primer quinquenio de la última década el país fue acumulando una serie de desequilibrios macroeconómicos (déficit fiscal, déficit comercial, déficit energético) y microeconómicos (inversión insuficiente para incrementar la producción), y su resolución en los últimos 3 años se viene traduciendo en una coyuntura económica más reñida en relación a 2011-2015. El gradualismo aplicado por el gobierno Nacional hasta mediados de 2018 intentó corregir a velocidad lenta las variables que generaban los desequilibrios (tipo de cambio real apreciado, tarifas insuficientes para financiar la producción de servicios públicos, emisión monetaria sin respaldo para financiar el déficit, etc), pero la imposibilidad de continuar financiando la suave transición obligó a que la economía encontrara su nuevo equilibrio macroeconómico en forma acelerada con la crisis cambiaria de junio/septiembre de 2018, que llevó el dólar a 40 pesos, y acrecentó la suba generalizada de precios en los últimos 9 meses. La inflación de junio estimada por INDEC para todo el país fue de 2,7%. Esto representa una baja por tercer mes consecutivo, y está permitiendo que la inflación acumulada en los últimos 12 meses comience a bajar, de 57,3 (mayo) a 55,8% (junio), dando inicio al descenso de la inflación anual. Los alimentos están ayudando en este proceso, pues si bien acumulan una suba del 60,8% en los últimos 12 meses, en los últimos 3 han subido por debajo de la inflación general. De entre todos los bienes y servicios consumidos por las familias, los alimentos son el conjunto con mayor participación en el gasto total de las familias (entre 23,4% y 35,3% según la región del país), y que a menor nivel de ingreso familiar exhibe participaciones crecientes. En otras palabras, la desaceleración en los precios de los alimentos es una muy buena noticia, y en especial para las familias de menores ingresos.

La mayoría de los alimentos ha mostrado una importante desaceleración en las subas durante el último mes en relación a lo observado en los 9 meses previos (promedio septiembremayo). Entre estos, se destacan las carnes (+0,5% en Junio contra +4,6% en los 9 meses previos). En contraposición, los lácteos se presentan como el único grupo alimenticio donde la suba del último mes (+5,8%) superó al promedio de los 9 meses previos (+5,6%). Conviene hacer algunos comentarios adicionales sobre ambos conjuntos alimenticios. Los lácteos son el conjunto alimenticio con mayor suba en los últimos 12 meses: +85%. Esto se presenta como resultado de haberse encontrado en valores reales mínimos a mediados de 2018, por venir evolucionando por debajo de la inflación durante 2017 e inicios de 2018. La suba de los lácteos se potenció a inicios de 2019 por la caída registrada en la producción de leche cruda (-7% durante el primer trimestre, en relación al año previo), derivando en una baja del consumo de leches fluidas y quesos durante el primer cuatrimestre en el orden del 12% y 6%, respectivamente (-8% en el global). En las carnes, la carne aviar se presenta como la de mayor suba en los últimos 12 meses (+75% interanual), frente a +56% en Carne Vacuna y +50% en Carne de Cerdo (según IPCVA).

Como resultado, el consumo de carne per cápita exhibe una contracción del 5,8% interanual, promediando 109 kilos por habitante/año en los primeros 5 meses de 2019 (enero-mayo), un consumo similar al promediado entre los años 2011-2015. En una mirada hacia lo que vendrá, es alentadora la información que surge del último Informe de Política Monetaria publicado por el Banco Central. El mismo señala que la política de “crecimiento cero” de la base monetaria se viene cumpliendo mes a mes, y están dadas las condiciones para que la inflación comience a bajar sostenidamente en los próximos meses.



Las expectativas de inflación relevadas por el REM Junio’19 señalan que para fin de año la inflación anual (acum. 12 meses) descendería a 40% anual, y continuaría bajando hasta 30% en Junio’20. De continuarse en este camino, con una política monetaria sólida, sería posible aspirar a una inflación anual de un dígito en tres o cuatro años, habiendo remediado gran parte de los desequilibrios macroeconómicos más arriba señalados.



Dejar respuesta