Hay fecha de elecciones en Instituto (por ahora, sin unidad)

El 25 de agosto es el día de la celebración de los comicios o del cambio de autoridades en el club de Alta Córdoba, aunque por el momento el deseo del oficialismo de una alianza general parece no tener lugar. Brito insistirá, Roqué también tiene apetencias y se muestra flexible, aunque nadie puede asegurar qué harán Cavagliatto y la comisión actual en ese sentido.

Por Federico Jelic

El panorama electoral en Instituto sigue transitando por pasadizos inesperados, después de dos postergaciones de elecciones y ninguna certeza concreta en cuanto a candidatos, dentro de un club que en menos de un mes comenzará a transitar el sinuoso camino de la B Nacional (ahora Primera Nacional) más competitiva de los tiempos contemporáneos. Mientras el mandato del presidente Gastón Defagot se mantiene en la transición hasta la oficialización de la fecha de los nuevos comicios (que ya tienen tentativos confirmados), en el detrás de escena hay muchos vericuetos que indican la lejanía de alguna concordia y de la unidad tan deseada.
¿Habrá esta vez dos listas en Instituto? ¿Volverá a intervenir Inspección de Personas Jurídicas, como lo hizo sospechosamente en 20 de junio, cuando le arrebataron a Félix Brito la banda presidencial a minutos de calzársela por haber sido el único postulante? Todo es un poco espeso. De todas maneras, mientras el equipo profesional continúa su confección a cargo de la Subcomisión de Fútbol, aparecen algunas novedades institucionales que deberían empezar a encaminar la sucesión de este mandato que ya tiene fecha vencida.
¿Habrá unidad? ¿Irá Juan Manuel Cavagliatto por el lado del oficialismo en esta ocasión de una vez por todas como se presume? ¿Estará Tomás Roqué con algún frente político? Por lo pronto, a desempolvar los archivos de la secretaría de socios, porque los escrutinios tendrán lugar el 25 de agosto próximo. En breve, el anuncio oficial.

Hay fecha, no candidatos
Sigue tan inestable, tan raro el ambiente, que todo parece indicar la necesidad de un poco de silencio y perfil bajo para no caer en el centro de las críticas o de los perdigones sociales dentro de los contextos políticos. Está claro que el más beneficiado en esta atmósfera es el oficialismo, que no había llegado a presentar papeles para ser candidatos y hasta se hablaba de una rendición o retirada no aceptada. La Subcomisión de Fútbol llegó como un mensaje de paz y bandera blanca después de la primera postergación de las elecciones, en mayo, a un 30 de junio que figuraba como ideal en los plazos para armar frentes y listas. El dilema fue que a la par del armado del plantel superior, no hubo alianzas generales y así fue como Félix Brito, acompañado de Sergio y Fabián Olocco, del espacio “Corazón y vida albirroja” , les ganaron de mano a todos y presentaron su nómina de miembros a IPJ al límite de los plazos electorales.
El grupo de Tomás Roqué, otrora opositor de la conducción de Defagot, hizo su intento en tiempo de descuento, ya con la sirena de cierre, y desde el organismo institucional entendieron que estaba sin validez para hacerlo. Claro que lo que ocurrió después sembró un poco de desconcierto porque al no haber elecciones, IPJ entendió que hubo algunas supuestas irregularidades y pospuso los comicios para la nueva fecha que salió extraoficialmente a escena: 25 de agosto. Y la Asamblea Extraordinaria General tendrá lugar el miércoles 21 de ese mismo mes.
¿Insistirá Brito en reclamar en las urnas lo que le hubiese correspondido si IPJ no actuaba de oficio? ¿Qué hará entonces Roqué, del arco denominado “Revolución Albirroja”? ¿Lo apoyará la comisión actual, aunque ninguno de ellos por el momento se decidió voluntariamente a dar la cara o seguir siendo la cabeza visible de algún proyecto en Instituto?
Lo que sí está claro es que hay unificación de discursos en este caso: Roqué tiene un plan institucional con algunos socios que lo acompañan, como el ex presidente Ricardo Morellato y otros apellidos no muy afines al oficialismo, pero se ve que compartir la Subcomisión de Fútbol, quedó en un lugar muy próximo a la comisión actual. Desde el “Vamos”, Defagot, los socios notables Atilio y Daniel Pedraglio y los hombres fuertes en el club, Mario y Juan Manuel Cavagliatto, apostaron a la unidad. Y ahora, Roqué, solicita la misma modalidad cuando tiene un micrófono por delante. ¿Habrá algún acuerdo de partes?
Hay divisiones, claro está, entre las dos listas que intentaron llegar a ser formales, antes de que la barrera de un contundente IPJ de manera súbita puso paréntesis a lo que era la asunción inminente de Brito al poder. Por el poco camino transitado después del incidente, todo parece indicar que seguirán los dos frentes políticos sin tregua, hasta que los socios y las urnas decidan quién será el sucesor de Defagot en Instituto.

¿Y Cavagliatto?
Cuando anteriormente hemos dicho que los Cavagliatto son los hombres fuertes en este proceso, la referencia es que con resultados incontrastables en el básquetbol lograron mete el nombre de Instituto en lo alto de la Liga Nacional de Básquetbol, donde perdieron en siete partidos la final contra el poderoso y omnipotente San Lorenzo de Marcelo Tinelli. El básquetbol luce con gloria, acciones que motivaron a ciertas internas con los del departamento fútbol, cuestionando a los Cavagliatto porque no gestionan de la misma manera con la actividad fútbol. Es que ellos son quienes casi de manera tercerizada manejan hace años esa disciplina, sin responsabilidad del plantel profesional de fútbol ni el resto de las actividades amateurs y federadas del club. Es un presupuesto aparte. Y desde otros sectores de la dirigencia y de la oposición entienden que debería aplicar el mismo criterio para ambos deportes, en caso de que llegue a ser primer mandatario de Instituto.
Claro, esta lógica aleja a Cavagliatto (Junior) de la presidencia, a pesar de que su compañero de fórmula estaba cantado: Roberto “Tito” Castoldi. ¿Será ese el motivo por el cual dejaron de hacer actos proselitistas? Es que la llegada del refuerzo premium para los play offs de la Liga Nacional, el uruguayo Esteban Batista (ex NBA y básquet europeo), con un suculento sueldo en dólares, impropio de estas tierras, motivó las pintadas en las paredes del club, en una guerra declarada entre el fútbol y el básquet en Instituto. Increíble. La gestión de Cavagliatto fue pedir un aporte entre cuatro socios reconocidos de la entidad, mientras que en fútbol, la Subcomisión no pudo retener bajo ninguna circunstancia al delantero Pablo Vegetti, goleador de la B Nacional, que para colmo terminó emigrando a otro barrio de Córdoba, más precisamente a Alberdi. Como agregado del dolor, Vegetti (ya con la camiseta de Belgrano) le anotó dos goles a Instituto en el amistoso del sábado pasado. ¿Algo más para que el golpe político en imagen sea más fuerte para los encargados del departamento fútbol?
Mientras tanto, hoy hay más rumores que certezas. Brito sigue enfatizando su vocación de volver a presentarse, Roqué procuró convencer al socio Gustavo Beggiato de ir juntos en fórmula aunque lo mismo no desistirá de sus pretensiones electorales, mientras que aún no se conocen más novedades de las apetencias políticas del sector de los Cavagliatto y el oficialismo. Lo cierto y lo concreto es que cada vez se alejan más las posibilidades de una alianza o unidad, como muchos del oficialismo deseaban para Instituto. Así que, el 25 de agosto se conocerán las nuevas autoridades, previa aprobación del balance y memoria el 21 del mismo mes, con entrega de mando el mismo día del acto eleccionario. Corriendo y sin hilo claro, así transitan las últimas horas proselitistas por Alta Córdoba.



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