Un pionero del collage

No sé puede djar de citar al Lenny Kravitz de “Always On The Run” luego de escuchar “Blow”, la canción que comparte Ed Sheeran junto a Bruno Mars en el álbum “No. 6 Collaborations Project”, donde el músico inglés se asocia con figuras como el cordobés Paulo Londra.

Por J.C. Maraddón
[email protected]

Si bien había sacado un disco anterior en 1989 que había tenido cierto éxito, el primer gran suceso discográfico del cantautor estadounidense Lenny Kravitz que tuvo llegada a escala mundial fue “It Ain’t Over ‘til It’s Over”, un tema que en 1991 alcanzó el segundo lugar en el Hot 100 de la Billboard y sonó en las radios de FM cordobesas con una insistencia asombrosa. Se trataba de una composición con destino de éxito, que rescataba los yeites del más puro soul setentoso, con arreglos y una vocalización que recordaban al estilo impuesto un par de décadas antes por Marvin Gaye.
Sin embargo, quienes detrás de ese gancho iban en busca del álbum donde aparecía la canción, se encontraban con una ensalada musical que podía desorientar al más pintado. De hecho, el otro single extraído del disco “Mama Said” era “Always On The Run”, un rocanrol machacoso con un riff persistente al que es imposible escuchar sin acompañar su ritmo con un movimiento de cabeza. Y es que la guitarra que se oye en ese track corresponde a Slash, de los Guns N’ Roses, una banda rockera que en ese momento se encontraba terminando de grabar sus dos álbumes culminantes, “Use Your Illusion” I y II.
Entre esos dos extremos, el del soul y el del hard rock, podía flotar entonces el repertorio de Lenny Kravitz, quien también mostraba sentirse cómodo dentro del tono intimista de la balada. Lo único que se mantenía constante en sus obras era la diversidad de géneros y, fundamentalmente, el recurso de buscar en el pasado la fuente de inspiración para sus interpretaciones, que de esta manera se transformaban en un excelente catalizador de todas las influencias habidas y por haber. Durante tres décadas, su toque distintivo (si es que lo hay) ha sido este.
Por supuesto, cuando su falta de originalidad se hizo notoria, las críticas brotaron sin piedad y se ganó la antipatía de aquellos melómanos que, a pesar de que la mayoría de las vetas parecen estar agotadas, siguen buscando algo que los sorprenda en medio de tanta previsibilidad. Nada de esto pareció afectar a Lenny Kravitz, quien en la última edición argentina del festival Lollapalooza, en marzo de este año, desplegó un show que dejó a todos con la boca abierta y se retiró premiado por una ovación que tanto se dirigió a él como a la selecta formación de músicos que lo acompañaba en escena.
No sé puede djar de citar al Lenny Kravitz de “Always On The Run” luego de escuchar “Blow”, la canción que comparte Ed Sheeran junto a Bruno Mars en el álbum “No. 6 Collaborations Project”, donde el músico inglés se asocia con otras figuras, en una lista que incluye al cordobés Paulo Londra. Con el artista country Chris Stapleton, Sheeran y Mars rockean de manera simple y contundente, en una pieza que bien podría haber aparecido en cualquier esquina de la discografía de Lenny Kravitz, sin que nadie percibiera que en realidad no se trata de una creación suya.
Y aunque desde esta columna ya hemos señalado hace poco más de un año el paralelismo entre el rompecabezas compositivo de Bruno Mars y el de Kravitz, ahora quien se impregna del pastiche musical y lanza un álbum que va del trap al rocanrol es otro gran referente actual de la industria, Ed Sheeran, quien hasta el momento se había mantenido más o menos leal a la sonoridad del pop. Tal vez, con su desprejuiciada apropiación de influencias, Lenny Kravitz haya sido el pionero de este collage estilístico que domina la escena y que lleva al extremo aquella preclara actitud camaleónica que supo patentar David Bowie.



Dejar respuesta