Doble comando para la agenda del Alberto F en Córdoba

El candidato presidencial prepara visita de campaña para jueves o viernes, con bifurcación de agenda. El kirchnerismo le está armando una lista de actividades con sus candidatos a diputados, con posible acto militante.

Por Bettina Marengo

Alberto Fernández prepara su segunda visita a Córdoba, luego del vuelo rasante del miércoles pasado para la reunión con el gobernador Juan Schiaretti. El candidato presidencial del Frente de Todos tiene previsto viajar el jueves y viernes de esta semana para concentrarse en la campaña electoral, que tendrá como particularidad una agenda como mínimo dual, con actividades con los candidatos a diputados de la lista propia y con los intendentes del PJ que, a su vez, militarán el corte de boleta a favor de la lista corta de diputados nacionales que impulsa Schiaretti.
“Hay tres o cuatro espacios distintos donde Alberto tendrá que estar, cada uno con distintas bases. No es sencillo armar la gira así, pero se puede. Es un poco más de trabajo, nomás”, afirmó a este diario una fuente del albertismo nacional.
El clima en el seno del Frente de Todos es frágil desde el momento del armado de la lista en el Instituto Patria, y empeoró cuando el candidato a presidente evitó fotos con sus candidatos a diputados en Córdoba. Además, en el kirchnerismo local creen que la presencia en la campaña provincial de Fernando “Chino” Navarro, peronista que encabeza el Movimiento Evita a nivel nacional, puede inclinar la campaña de Alberto hacia la lista del PJ provincial, en detrimento de los candidatos del kirchnerismo. Navarro fue el dirigente que acompañó a Fernández en su primer breve paso por Córdoba, y quien actuó de enlace con el schiarettismo. Si bien el Movimiento Evita es aliado provincial de Hacemos por Córdoba, el dirigente de Buenos Aires le aclaró a los caciques K que su presencia en este distrito es como “dirigente peronista que trabaja por la unidad” y no como jefe del Movimiento Evita.
En ese escenario, el primer candidato a diputado nacional del Frente de Todos, Eduardo Fernández, aspira a realizar un acto importante el jueves a la noche (podría ser en Forja), con movilización de gremios, movimientos sociales, agrupaciones del kirchnerismo tradicional y algunos sectores del peronismo. Además, para el jueves ya hay una lista de reuniones para que los armadores de Alberto Fernández autoricen: incluye encuentros con industriales, universidades, frente sindical y visitas a territorio. Algunas serán en la ciudad de Córdoba y otras en el interior.
La agenda “peronista” de Alberto incluirá lógicamente reuniones con los intendentes peronistas alineados a los Fernández. El candidato presidencial (y su entorno cercano) tiene especial interés en esto. La idea es realizar el viernes, en el interior de Córdoba, la o las fotos con los jefes comunales que Alberto F imaginaba tomarse en Buenos Aires y que Schiaretti vetó vía ministro Carlos Massei. “Nos sirve mucho más la foto en Córdoba que en Capital Federal”, razonó la fuente nacional.
De hecho, en el Frente de Todos afirman que luego de la reunión con el mandamás provincial, muchos intendentes se “sintieron liberados” y se comunicaron con el presidenciable para anunciarle que trabajarían para la fórmula F-F. Sobre todo, luego de que trascendiera que Schiaretti admitió a Alberto Fernández que gran parte del PJ cordobés apoya su postulación. Esta movida la organizaría el senador y presidente del PJ provincial, Carlos Caserio, quien hoy volvería de sus vacaciones, y el reelecto intendente de Villa María, Martín Gill.
El ambicioso objetivo del Frente de Todos en Córdoba es lograr 30 puntos en las PASO, de los cuales entre 18 y 20 puntos deberían salir de afuera del kirchnerismo puro y duro representado por la ex Unidad Ciudadana. Luego de la reunión con Schiaretti, Alberto Fernández sostuvo que la búsqueda de esos votos es su responsabilidad y no la de los gobernadores. En las elecciones de octubre de 2015, el kirchnerismo sacó el 19,2% con Daniel Scioli, y Sergio Massa obtuvo un 20,4%. Massa (que vendría el 23 de julio a Córdoba en tren de campaña), contó con al respaldo militante de José Manuel de la Sota. Ahora, Alberto F espera que la tracción de los Caserio y los Gil, y de los intendentes peronistas en general, lo ayuden a captar parte de esos votos que De la Sota le arrimó a UNA.
Mientras tanto, crece el debate sobre la presencia de Cristina en Córdoba para presentar su libro “Sinceramente”. Para el albertismo no es conveniente. Para La Cámpora, es un “mimo” necesario para la militancia cordobesa. La pulseada está abierta y en los próximos días se definirá el final.



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