La oferta de dólares alcanzaría para responder a una mayor demanda

Un informe privado indica que de continuar la fuerte dolarización observada en los últimos meses, típica en períodos pre-eleccionarios, la oferta esperada es suficiente para enfrentar eventuales presiones extras.

Un informe del Instituto de Economía de la Bolsa de Comercio de Córdoba indica que, si bien los datos de actividad, sugieren que la economía se aleja del piso de la recesión, la incertidumbre política típica del año electoral plantea interrogantes sobre cómo será el segundo semestre que acaba de empezar. Al contexto local se suma el impacto del cambiante contexto internacional, en medio de la disputa comercial entre Estados Unidos y China.
El reporte repasa que política fiscal sigue encaminada a lograr el equilibrio fiscal primario y con una política monetaria muy restrictiva se sientan las bases para reducir la inflación, mientras que la estabilidad cambiaria de mayo y junio contribuyó a la reducción de la inflación. “Esta menor inflación, junto con la actualización de salarios por paritarias y de la tracción que brinda el excelente desempeño del agro, contribuyó a que la actividad económica agregada presentara un crecimiento intermensual de 0,8% en abril y mayo”, agrega.
Señala que las cifras oficiales de abril revelan una menor desaceleración interanual de la actividad que en meses anteriores e incluso, según estimaciones privadas, el nivel de actividad de mayo de 2019 fue mayor que en el mismo mes del año pasado. Adicionalmente, el saldo de la balanza comercial (diferencia entre exportaciones e importaciones) acumulado a mayo fue de 1.373 millones de dólares, lo que revierte el saldo negativo de 1.282 millones de dólares alcanzado en mayo del año pasado.
Respecto del tipo de cambio, repasa que las dos grandes fuentes de oferta de dólares en lo que va del año y que continuarán en el segundo semestre son la venta de divisas por parte del Tesoro pactada con el FMI y la liquidación del sector agroexportador; por ambos conceptos el Instituto de la Bolsa proyecta como base una oferta de 15.000 millones de dólares en lo que resta de 2019, que podría aumentar hasta unos 18.500 si se incrementa el ritmo de liquidación del agro.
Por el lado de la demanda, considera tres factores clave que podrán presionar las compras de divisas. El primero es la demanda neta de turismo y bienes y servicios no agro, que en base a los saldos mensuales observados en meses recientes proyecta 3.800 millones de dólares en lo que queda del año.
El segundo factor tiene que ver con los vencimientos de títulos de deuda del sector público en pesos en manos de privados que podrían ser dolarizados, alcanzando un monto estimado de 3.300  millones de dólares al valor vigente del tipo de cambio y bajo supuestos muy conservadores de rollover. Si todos estos fondos se dolarizaran, la mayor presión sobre el tipo de cambio se produciría en septiembre y octubre, coincidiendo con los momentos previos a la primera vuelta de la elección nacional.
En resumen, considerando estas fuentes de oferta y demanda de divisas, habría un margen de entre 8.000 y 12.000l millones de dólares para cubrir aumentos adicionales de demanda. En una situación de stress cambiario aún mayor, el tercer factor que podría gatillar una demanda adicional es la dolarización de las carteras de los agentes privados, la que podrá provenir de fondos depositados a plazo fijo en pesos, que hoy representan alrededor de 28.500 millones de dólares.
En el caso extremo en que los depósitos a plazo fijo en pesos expresados en dólares cayeran a su valor mínimo de los últimos cinco años (alanzado en septiembre de 2018), la demanda adicional de divisas sería por un monto aproximado de 8.000 millones de dólares, pero esta podría ser cubierta por el exceso de oferta mencionado previamente. Debe tenerse en cuenta que desde el 29 de abril el Banco Central cuenta con poder para intervenir en el mercado de cambios si lo considera necesario, factor que habría contribuido a la estabilidad cambiaria observada hasta el momento.
“Aún de continuar la fuerte dolarización observada en los últimos meses, típica en períodos pre-eleccionarios, la oferta esperada de dólares es suficiente para enfrentar eventuales presiones de demanda fruto del contexto político. A su vez, esas tensiones cambiarias serán menos probables a medida que se continúe reduciendo la inflación y recuperando la actividad económica”, describe.



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