Schiaretti, enérgico, aísla postura Caserio

El gobernador ratificó categóricamente ayer la decisión del peronismo cordobés de pelear por la lista corta y no apoyar, de manera orgánica, a ningún candidato presidencial. Minimizó la posición del presidente del partido y la circunscribió al plano de una opinión personal.

Por Yanina Soria
[email protected]

El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, se refirió ayer al escenario electoral nacional por primera vez después ratifi car en el Congreso PJ la decisión de ir con boleta corta y declarar la prescindencia para el tramo presidencial. Con gesto adusto y un enfático tono de voz, el jefe político del peronismo cordobés, ratificó ayer desde la ciudad de Colonia Caroya la postura del oficialismo de pelear por la lista de candidatos a diputados propios y no apoyar, de manera orgánica, a ninguna figura nacional. Schiaretti buscó encapsular la actitud que tomó el presidente del Partido Justicialista Carlos Caserio a la que públicamente se sumaron Martín Gill y Nora Bedano, minimizando esas manifestaciones y circunscribiéndolas al plano de la opinión personal.

La realidad es que la escalada Caserio se hace sentir dentro del justicialismo cordobés donde, son varios los intendentes y dirigentes dispuestos a apoyar y trabajar territorialmente por el binomio de los Fernández, aunque por ahora –lógicamente- no se animen a cantarlo de manera masiva a los cuatro vientos. En efecto, el cuerpo que está tomando el armado del proyecto nacional en la provincia mediterránea tiene que ver con alto grado de adhesión peronista que tiene el binomio de los Fernández. El planteo de unidad del PJ nacional para dotar de competitividad a la propuesta que pueda desbancar al macrismo del poder central, sumado a la presentación de un neo kirchnerismo capitaneado por Alberto Fernández y con la ex presidenta en segundo plano, resulta un combo atractivo que entusiasma en las bases de Hacemos por Córdoba pero que también recoge voluntades a nivel de la cúpula provincial. Y aunque esas adhesiones sean inorgánicas, en el Panal tomaron nota de la robustez política que va adquiriendo la cosa y de la inevitable lectura nacional que provocaron los dichos de Caserio, un hombre fuerte en el PJ Córdoba, influyente territorialmente y de contactos nacionales. El senador recibirá por estas horas a Alberto Fernández en su despacho de la Cámara Alta donde, más allá de la investidura institucional que se le busque imprimir al encuentro, será una foto de alto impacto político para Córdoba. La primera, quizá, de varias que puedan venir ya que no se descarta que el presidente del PJ mediterráneo sea uno de los que acompañe a Fernández durante la visita que tiene prevista realizar en este distrito. Además, Caserio será sin dudas una pieza clave en el engranaje de los F-F con otros dirigentes de la ex Unión por Córdoba. Por eso el gobernador salió fuerte ayer a intentar encuadrar esa movida política en el plano de lo personal y, en un tiro por elevación, enviar una señal hacia adentro del orgánico partido de cuál es la prioridad para Hacemos por Córdoba.

“El peronismo de Córdoba no apoya ningún candidato a presidente y lo importante no es lo que diga lo que diga el Gobernador algún otro dirigente”, disparó desde Colonia Caroya el mandatario provincial que no suele opinar de lo que no le interesa comunicar. Schiaretti dejó en claro además que lo único importante en la elección que se viene para el oficialismo es la boleta corta, un riesgo que decidió correr para evitar tener que pronunciarse entre el macrismo y el kirchnerismo. Aún cuando eso pueda significar quedar terceros en su propia tierra. La apuesta del Centro Cívico ahora es redoblar los esfuerzos para militar la lista corta en Córdoba y preservar las dos bancas en Diputados que pone en juego. Para ello, según los cálculos que hacen, necesitarán contar con el 20 por ciento de los votos aproximadamente. Una meta difícil de cumplir en una elección que estará absolutamente nacionalizada y polarizada entre las dos fuerzas principales del escenario central. Si bien, la campaña local lo tendrá al propio mandatario provincial que viene de ratificar su liderazgo con el 57 por ciento de los votos el pasado 12 de mayo como principal protagonista, su imagen no podrá aparecer en la boleta con lo cual no habrá efecto arrastre.



La papeleta que encabeza Carlos Gutiérrez se tendrá que valer por sí misma dentro del cuarto oscuro. Por el contrario, se sabe que el comportamiento del electorado es distinto según lo que se elija porque lo que, a juzgar por la experiencia, el corte de boleta no suele ser un recurso que funcione masivamente. Aún así, la apuesta está hecha y la decisión tomada. “Lo importante es que Córdoba necesita diputados nacionales que defiendan la provincia porque nadie va a tener mayoría en el Congreso que viene. Toda nuestra energía esta puesta en defender la lista de Hacemos por Córdoba. Serán nuestros diputados los que cuiden a Córdoba. Los otros diputados en un momento donde la grieta se profundiza, mantendrán una disciplina partidaria”, dijo el gobernador.

Hoy, reunión en el Panal

Tal como adelantó Alfil, los intendentes PJ y los candidatos de Hacemos por Córdoba asistirán hoy al Panal convocados por el ministro de Gobierno, Carlos Massei.